lunes, marzo 18, 2013
[condor-nacional] OPINION SOBRE EL MATRIMONIO
OPINIÓN SOBRE EL MATRIMONIO
DE UN CURA EN ESPAÑA
DE UN CURA EN ESPAÑA
Dos leonas no hacen pareja. Dos gatos, tampoco. No pueden aparearse. Para ello tendrían que ser de distinto sexo y de la misma especie. Son cosas de la zoología. No es producto de la cultura hitita, fenicia, maya, cristiana o musulmana.
Por supuesto no es un invento de la Iglesia Católica. Muchos siglos antes de que Jesús naciera en Belén, el Derecho Romano reconocía el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer. Después ellos se divertían con efebos, que para eso estaban, para el disfrute. La esposa era para tener hijos.
La palabra matrimonio procede de dos palabras romanas: "matris" y "munio". La primera significa "madre", la segunda "defensa". El matrimonio es la defensa, el amparo, la protección de la mujer que es madre, el mayor y más sublime oficio humano.
Cada palabra tiene su significado propio. Una compraventa gratuita no es una compraventa, sino una donación. Y una enfiteusis por cinco años no es una enfiteusis, sino un arriendo vulgar.
Llamar matrimonio a la unión de dos personas del mismo sexo me parece como poco serio. Jurídicamente, un disparate. De carcajada. Que le llamen "homomonio", "chulimonio", "seximonio", lo que quieran, todo menos matrimonio, que ya está inventado hace tiempo. Nadie llama tarta de manzana a la que está hecha de peras.
Lo curioso es que cuando dices cosas como estas, algunos te miran como extrañados de que no reconozcas la libertad de las personas. Y por más que les dices que sí, que respeto la libertad de todos, que cada uno puede vivir con quien quiera, incluso con su perro, pero que eso no es un matrimonio, van y me llaman intolerante.
No sé lo que harán los parlamentarios españoles a la hora de votar. Son políticos, no juristas. Votarán por razones políticas, no según Derecho. Las consecuencias son graves. Si un varón tiene derecho a casarse con otro varón y una mujer a hacerlo con otra mujer, ¿le vas a negar el derecho a un hermano a casarse con su propia hermana? ¿O a un padre a hacerlo con su hija? ¿No tienen el mismo derecho? La sociedad se quiebra. Huele a podrido. Como en Dinamarca.
Autor: R.P. José Carlos Areán,
Capellán del R.C. Celta - Vigo
Publicado por
Dr. Federico Carlos Scharn y Vidal
en
11:07 a.m.
P. Alfredo Sáenz - San Agustin y la Historia
Publicado por
Dr. Federico Carlos Scharn y Vidal
en
10:57 a.m.
Jesús y los pecadores
| Jesús y los pecadores | ||||||||||||||
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El
Evangelio del IV domingo de Cuaresma constituye una de las páginas más
célebres del Evangelio de Lucas y de los cuatro Evangelios: la parábola
del hijo prodigo. Todo, en esta parábola, es sorprendente; nunca había
sido descrito Dios a los hombres con estos rasgos. Ha tocado más
corazones esta parábola sola que todos los discursos de los predicadores
juntos. Tiene un poder increíble para actuar en la mente, en el
corazón, en la fantasía, en la memoria. Sabe tocar los puntos más
diversos: el arrepentimiento, la vergüenza, la nostalgia.
La parábola se introduce con estas palabras: «Solían acercarse a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: "Ése acoge a los pecadores y come con ellos". Entonces Jesús les dijo esta parábola...» (Lc 15, 1-2). Siguiendo esta indicación, queremos reflexionar sobre la actitud de Jesús hacia los pecadores, contemplando el Evangelio en su conjunto, movidos por el objetivo que nos hemos fijado en este comentario a los Evangelios de Cuaresma de conocer mejor quién era Jesús, qué sabemos históricamente de Él. Es sabida la acogida que Jesús reserva a los pecadores en el Evangelio y la oposición que ello le procuró por parte de los defensores de la ley, que le acusaban de ser «un comedor y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores» (Lc 7, 34). Uno de los dichos históricamente mejor atestiguados de Jesús enuncia: «No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores» (Mc 2, 17). Sintiéndose por Él acogidos y no juzgados, los pecadores le escuchaban gustosamente. ¿Pero quiénes eran los pecadores, qué categoría de personas era designada con este término? Alguno, en el intento de exonerar del todo a los adversarios de Jesús, a los fariseos, sostuvo que con este término se entiende «a los transgresores deliberados e impenitentes de la ley», en otras palabras, a los criminales, a los fuera de la ley. Si así fuera, los adversarios de Jesús tenían toda la razón de escandalizarse y de considerarle una persona irresponsable y socialmente peligrosa. Sería como si hoy un sacerdote frecuentara habitualmente a mafiosos y criminales y aceptara sus invitaciones a comer, bajo el pretexto de hablarles de Dios. En realidad las cosas no son así. Los fariseos tenían una visión propia de la ley y de lo que es conforme o contrario a ella, y consideraban réprobos a todos los que no se conformaban con su rígida interpretación de la ley. Pecadores, en resumen, eran para ellos todos los que no seguían sus tradiciones y dictámenes. Siguiendo la misma lógica, ¡los Esenios de Qumran consideraban injustos y transgresores de la ley a los propios fariseos! También ocurre hoy. Ciertos grupos ultraortodoxos consideran automáticamente herejes a cuantos no piensan exactamente como ellos. Un eminente estudioso escribe al respecto: «No es verdad que Jesús abriera las puertas del reino a criminales empedernidos e impenitentes, o negara la existencia de "pecadores". Jesús se opuso a las empalizadas que se levantaban en el cuerpo de Israel, por las cuales algunos israelitas eran tratados como si estuvieran fuera de la alianza y excluidos de la gracia de Dios» (James Dunn). Jesús no niega que exista el pecado y que existan los pecadores. El hecho de llamarles «enfermos» lo demuestra. Sobre este punto es más riguroso que sus adversarios. Si estos condenan el adulterio de hecho, Él condena también el adulterio de deseo; si la ley decía no matar, Él dice que no se debe siquiera odiar o insultar al hermano. A los pecadores que se acercan a Él, les dice: «Vete y no peques más»; no dice: «Vete y sigue como antes». Lo que Jesús condena es establecer por cuenta propia cuál es la verdadera justicia y despreciar a los demás, negándoles hasta la posibilidad de cambiar. Es significativo el modo en que Lucas introduce la parábola del fariseo y del publicano. «Dijo también a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, esta parábola» (Lc 18, 9). Jesús era más severo hacia quienes, despectivos, condenaban a los pecadores que hacia los pecadores mismos. Pero el hecho más novedoso e inaudito en la relación entre Jesús y los pecadores no es su bondad y misericordia hacia ellos. Esto se puede explicar humanamente. Existe, en su actitud, algo que no se puede explicar humanamente, esto es, sosteniendo que Jesús fuera un hombre como los demás, y es el hecho de perdonar los pecados. Jesús dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados». «¿Quién puede perdonar los pecados, más que Dios?», gritan espantados sus adversarios. Y Jesús: «Para que sepáis que el Hijo del hombre tiene poder para perdonar los pecados, "Levántate" –dijo al paralítico-, toma tu camilla y vete a casa». Nadie podía verificar si los pecados de aquel hombre habían sido o no perdonados, pero todos podían constatar que se levantaba y caminaba. El milagro visible atestiguaba lo invisible. También el examen de las relaciones de Jesús con los pecadores contribuye a dar una respuesta a la pregunta: ¿Quién era Jesús? ¿Un hombre como los demás, un profeta, o algo más y diferente? Durante su vida terrena Jesús no afirmó jamás explícitamente que fuera Dios (y hemos explicado con anterioridad también por qué), pero actuó atribuyéndose poderes que son exclusivos de Dios. Volvamos ahora al Evangelio del domingo y a la parábola del hijo pródigo. Hay un elemento común que une entre sí las tres parábolas de la oveja perdida, de la dracma perdida y del hijo pródigo narradas una tras otra en el capítulo 15 de Lucas. ¿Qué dice el pastor que ha encontrado la oveja perdida y la mujer que ha encontrado su dracma? «¡Alegraos conmigo!». ¿Y qué dice Jesús como conclusión de cada una de las tres parábolas? «Habrá más alegría en el cielo por un pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión». El leitmotiv de las tres parábolas es por lo tanto la alegría de Dios. (Hay alegría «ante los ángeles de Dios» es una forma hebraica de decir que hay alegría «en Dios»). En nuestra parábola, la alegría se desborda y se convierte en fiesta. Aquel padre no cabe en sí y no sabe qué inventar: ordena sacar el vestido de lujo, el anillo con el sello de familia, matar el ternero cebado, y dice a todos: «Comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido hallado». En una novela suya, Dostoiewski describe una escena que tiene todo el ambiente de una imagen real. Una mujer del pueblo tiene en brazos a su niño de pocas semanas, cuando éste –por primera vez, dice ella- le sonríe. Compungida, se hace el signo de la cruz y a quien le pregunta el por qué de aquel gesto le responde: «De igual manera que una madre es feliz cuando nota la primera sonrisa de su hijo, así se alegra Dios cada vez que un pecador se arrodilla y le dirige una oración con todo el corazón» ( L´Idiota , Milano 1983, p. 272). Tal vez alguno, al oír, decida dar por fin a Dios un poco de esta alegría, brindarle una sonrisa antes de morir... | ||||||||||||||
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Dr. Federico Carlos Scharn y Vidal
en
10:56 a.m.
La entrañable carta del cardenal Dolan en la que revela qué nombre suena más para el Cónclave
| La entrañable carta del cardenal Dolan en la que revela qué nombre suena más para el Cónclave | ||||||||||||||
| El arzobispo de Nueva York cuenta que los cardenales se sienten como en el Cenáculo y revela de lo que realmente hablan, contando una graciosa anécdota con una periodista | ||||||||||||||
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El
cardenal arzobispo de Nueva York se encuentra en Roma desde que llegase
para despedir a Benedicto XVI. Nostálgico de su tierra ha escrito una carta a sus feligreses en las que les cuenta cómo está viviendo todo este tiempo desde la capital italiana ante el inminente Cónclave.
De la carta muchos medios se han centrado en que supuestamente el cardenal Timothy Dolan augura un cambio radical en la Iglesia con el próximo Papa y sin embargo se pierden una carta de lo más entrañable que además resume a la perfección lo que allí se está viviendo.
A pesar de todo, Dolan no puede dejar de lado su sentido del humor y evoca canciones como “I wanna go home”
para decir lo que anhela Nueva York. Igualmente, asegura que va a echar
de menos a todos especialmente el día de San Patricio, el próximo 17 de
marzo y bromeando asegura que en Roma “no he podido encontrar ningún pan irlandés, carne asada y whisky” (Aclara que es una broma).
El nombre que más suena: Cristo
En este sentido, relata a los diocesanos de Nueva York algo que
muchos periodistas querrían saber: de quién se habla más cuando se
reúnen los cardenales. Consciente de que estos días circulan numerosos
nombres de cardenales, Dolan afirma que “claro” que surgen nombres pero “el más nombrado” entre los cardenales es sin duda el de “nuestro Señor Jesucristo”.
Y lo cuenta así sabiendo que muchos están obviando que el centro de
todo es Cristo. Por eso pide a los neoyorkinos que pidan a este “tan
nombrado” para que envíe a los príncipes de la Iglesia su “gracia”.
Sobre sus días en Roma, el arzobispo de Nueva York se sincera de
una manera conmovedora y asegura que una persona mayor le dijo que el
final de un Pontificado y la elección de un nuevo Papa “son como los días en Jerusalén después de la Ascensión de Nuestro Señor a
los cielos. Toda la Iglesia oraba, oraba mucho, rezó largo tiempo,
unidos a los apóstoles y a la Madre de Jesús, que estaban encerrados en
el Cenáculo, en espera del don supremo del Espíritu Santo”. “Eso está
sucediendo ahora”, afirma.
Los cardenales, como en el Cenáculo
Por ello, les explica en la carta que “los cardenales estamos rezando mucho y todos los días cada uno de nosotros comienza con la oración más eficaz de todas, el Santo Sacrificio de la Misa”.
De este modo, indica que en realidad el Colegio de Cardenales pero
también toda la Iglesia “estamos de vuelta en ese Cenáculo con la Virgen
y los apóstoles y los desafíos que nosotros –y el nuevo San Pedro- nos enfrentamos son, sorprendentemente, similares a los del primer Papa
ante el primer Pentecostés: cómo presentar a la persona el mensaje y la
invitación de Jesús a un mundo que, durante la búsqueda de la salvación
y la verdad eterna, también a veces duda, es demasiado escéptico y
está ocupado o frustrado”.
En este sentido, aguó la fiesta a los que pensaban en
conspiraciones y peleas entre los cardenales. “Puedes quedarte
sorprendido al oír –relata - que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo comentando temas como la predicación,
la enseñanza de la fe, los sacramentos….Y así Dolan citó a los
enfermos, religiosos, seminaristas, alejados de la fe, organizaciones
caritativas, familias, matrimonio, vida, aborto…Y deja muy claro que eso
son los “grandes temas” y no otros.
¿De qué hablan realmente los cardenales?
El cardenal estadounidense avisa a los feligreses de su diócesis
que aunque les cueste creérselo, pues en la calle aparece que sólo se
habla de corrupción en el Vaticano, abusos sexuales y dinero, estos no
son los “grandes temas”. “¿Estos temas salen? ¡Sí! ¿Son los que dominan? ¡No!”. Más claro, el agua.
Para acabar la carta, el arzobispo de Nueva York cuenta la anécdota
que le ha ocurrido con uno de los 5000 periodistas que están en Roma
estos días y que están ávidos de cualquier tipo de noticia. Este hecho
además muestra su personalidad y su curiosa forma de actuar.
La anécdota con la periodista
Afirma que uno de ellos le preguntó si el nuevo Papa podría traer
un “cambio radical” a la Iglesia. Cuenta monseñor Dolan que le contestó
que sí ante la sorpresa de la reportera. “Por lo menos tenía toda su atención.
Entonces procedí a aclararle que la Iglesia es de ‘grandes cambios, es
decir, un cambio en el corazón humano, que Jesús llamó arrepentimiento o
conversión”. Así comenzó a catequizarla y a explicarla que la labor del
obispo de Roma es el de “conservar la fe, las verdades que han sido
reveladas por Dios, sobre todo a través de su hijo, Jesús, fielmente
transmitida por Su Iglesia en estos últimos 2000 años y la de renovar la
invitación de Jesús a un cambio de corazón”. ¿Te parece un cambio
pequeño?
Poco después y tras hacerse pública la fecha del Cónclave hizo una
petición a sus diocesanos para que ilumine a todos los cardenales en
este momento tan importante para la Iglesia. Les invita a rezar la Novena a San José, para que junto a la Virgen María les ayude y exhorte en este tiempo, fiesta que se celebra el 19 de marzo.
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Publicado por
Dr. Federico Carlos Scharn y Vidal
en
10:49 a.m.
viernes, marzo 15, 2013
Jorge Bergoglio, un cardenal opositor a los Kirchner
Durante sus seis años en la presidencia del Episcopado argentino, intercambió mensajes muy duros con el Gobierno por el matrimonio gay, la pobreza y el aborto
En noviembre de 2011, Jorge Bergoglio dejó la
presidencia del Episcopado argentino tras seis años marcados por una
relación tensa con los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Desde
una misa o un acto oficial, o a través de comunicados, el arzobispo de
Buenos Aires y ahora Papa Francisco I fue autor de mensajes muy duros contra el Gobierno e incluso llegó a hablar de «persecución» contra los católicos.
Bergoglio y Cristina Kirchner llegaron a uno de los puntos más altos
de su enfrentamiento cuando en 2010 en el Parlamento argentino avanzaba
con firmeza el proyecto de matrimonio entre personas de un mismo sexo.
Bergoglio se puso directamente al frente de la marcha contra el
casamiento gay y envió una carta a todos los sacerdotes, en la que pidió
que se hablara en todas las misas sobre «el bien inalterable del
matrimonio y la familia».Tras aquel enfrentamiento, Kirchner ordenó frenar una polémica guía que promovía la interrupción del embarazo, algo que fue leído como una concesión a la Iglesia. Sin embargo, en febrero de 2012 el cardenal volvió a criticar la gestión del kirchnerismo al advertir que en Argentina existe un «acostumbramiento» en la sociedad ante la miseria, la violencia y la pobreza.
Pese a los choques, Bergoglio llamó a rezar por Néstor Kirchner cuando éste murió, en octubre de 2010. «Sería una ingratitud muy grande que ese pueblo, esté de acuerdo o no esté de acuerdo con él, olvidara que este hombre fue ungido por la voluntad popular», dijo el cardenal. «Los bandos claudican frente a la muerte y dejan su lugar a las manos misericordiosas del Padre», concluyó el Santo Padre en esa ocasión.
Publicado por
Dr. Federico Carlos Scharn y Vidal
en
10:30 a.m.
Viaja en bus; cuida a enfermos de noche; contrario a la Teología de la liberación... así es el Papa
En Buenos Aires suele viajar en autobús, y es común verle caminar por la calle o coger el metro como un ciudadano más, aunque siempre viste de sotana. Además, suele cuidar personalmente a sacerdotes ancianos y enfermos de la diócesis de Buenos Aires. Él se traslada a sus domicilio u hospital y les atiende durante toda la noche.
Prueba de su austeridad personal es el hecho de haber renunciado al Palacio Arzobispal y vivir en un pequeño piso de la capital argentina acompañado por otro presbítero.
El nuevo Papa Francisco I es uno de los cinco hijos de un matrimonio italiano de clase media formado por Mario, empleado ferroviario, y Regina Sívori, ama de casa
Primer Papa jesuita
Este jesuita, primero que ostenta el cargo, es conocido por su seriedad, su carácter reservado y la escrupulosa coherencia con su puesto.
Fue elegido cardenal en 2001, pero cuando se organizaba el viaje masivo de feligreses a Roma para asistir a la ceremonia les paró los pies y pidió que ese dinero del viaje se dedicara a obras de caridad.
Vocación tardía: cura a los 33 años
El nuevo Papa nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936. Es químico y con estudios de filosofía y psicología. Bergoglio se hizo cura tarde, con 33 años.
Llegó a ser provincial de su orden de 1973 a 1980, periodo en el que se opuso a la teología de la liberación.
Como provincial de la Compañía de Jesús en Argentina "gobernó" con firmeza ante los vaivenes de algunos de sus hermanos jesuitas. Esa contundencia le pasó factura. Tras dejar de ser el máximo responsable de la orden fue "desterrado" a Córdoba, asignándole las tareas de director espiritual y confesor dejándole sin competencias pastorales de primer orden.
Posteriormente, entre 1980 y 1986 fue Rector del Colegio Máximo de San Miguel y de las Facultades de Filosofía y Teología de la misma Casa.
Juan Pablo II le nombró obispo
El Papa Juan Pablo II lo recuperó de su "destierro" y en 1992 le nombró obispo auxiliar de Buenos Aires.
Era papable desde 2003, pese a ser jesuita, y ya sólo esta condición le resultaba insufrible. Cuando en 2005 Ratzinger se convirtió en Benedicto XVI, Bergoglio quedó segundo en las votaciones.
Hincha del equipo de fútbol San Lorenzo
Es muy aficionado al fútbol y reconocido hincha del San Lorenzo de Almagro, un gran equipo argentino.
Su amor por los colores azul y rojo comenzó desde muy pequeño. Su padre jugaba al baloncesto en el club y lo llevaba a ver los partidos en el Viejo Gasómetro. Desde entonces la pasión por el Ciclón no mermó y hasta llegó a meterse en la vida del club, informa el diario Clarín.
Contario al aborto, la eutanasia y la cultura de la muerte
El 2 de octubre de 2007, el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, afirmó taxativamente que "en la Argentina se vive una cultura del descarte por la que se aplica la pena de muerte mediante el aborto y la eutanasia de ancianos mediante el abandono".
"Esta cultura es como una ´nueva ilustración´ que se expresa en un progresismo ahistórico, sin raíces y en un terrorismo demográfico", advirtió el entonces presidente de la conferencia episcopal argentina..
También señaló que "en la Argentina hay eutanasia encubierta. Las obras sociales pagan hasta cierto límite, si te pasás, morite, total sos viejo. Hoy se descarta a los viejos cuando, en realidad, son la sede de la sabiduría del pueblo", precisó, antes de lamentar la cotidianidad de la prostitución infantil en ciertos ámbitos (incluso como parte de los servicios de algunos hoteles).
Lamentó entonces el reciente caso de una joven con discapacidad, víctima de una violación, a la que se le practicó un aborto: "Seamos conscientes de que con eufemismos no podemos tapar la cultura del descarte", pidió.
El aborto, el uso de preservativos o las uniones civiles de homosexuales "no entran en el eje fundamental del derecho a la vida por el que reclama la Iglesia", que consiste en "dejar vivir y no matar; dejar crecer, alimentar, educar, curar y dejar morir con dignidad. No interferir manipuladoramente".
"Una ternura especial con los pecadores"
En septiembre de 2012 no tuvo reparos en llamar a sus propios sacerdotes "hipócritas de hoy" por rehusarse a bautizar a los hijos de madres solteras "porque no fueron concebidos en la santidad del matrimonio".
Sucedió durante un Encuentro de Pastoral Urbana de la Región Buenos Aires, en el que advirtió la necesidad de mostrar "una ternura especial con los pecadores" y los más alejados porque "Dios vive en medio de ellos". Por esta razón lamentó que algunos hayan "clericalizado a la Iglesia del Señor".Con delicadeza, pero con firmeza y claridad, el purpurado bonaerense denunció que éstos "llenan de preceptos y con dolor lo digo, y si parece una denuncia o una ofensa, perdónenme, pero en nuestra región eclesiástica hay presbíteros que no bautizan a los chicos de las madres solteras porque no fueron concebidos en la santidad del matrimonio".
"Estos son los hipócritas de hoy. Los que clericalizaron a la Iglesia. Los que apartan al pueblo de Dios de la salvación. Y esa pobre chica que, pudiendo haber mandado a su hijo al remitente, tuvo la valentía de traerlo al mundo, va peregrinando de parroquia en parroquia para que se lo bauticen", añadió el hoy ocupante de la cátedra de Pedro.
Tensa relación con los Kichner
Con Néstor Kichner, presidente de la Argentina, la relación fue mucho más distante y conflictiva que con la actual Presidenta. El ex presidente llegó a identificar al entonces cardenal como “el verdadero representante de la oposición”. En aquel momento, Bergoglio se quejó de los dichos de Kirchner.
En enero de 2007, el periodista especializado de Clarín, Sergio Rubín, escribió una nota titulada “Kirchner y Bergoglio, separados por cuestiones de fondo”. En la misma explicaba que se había pospuesto una reunión entre las partes y que ni siquiera la cúpula del Episcopado —que encabeza el propio Bergoglio— logró acordar una visita protocolar a las máximas autoridades del Congreso.
“Kirchner siente que el grueso de los obispos con Bergoglio a la cabeza son un factor muy fuerte de cuestionamiento" a su gestión. La Casa Rosada se quejó muchas veces de que la Iglesia nunca le reconoció todo lo que hizo el presidente por sacar al país de una de las peores crisis de su historia”, explicó Rubin en el texto.
Sin embargo, cuando el ex Presidente murió, Bergoglio reaccionó rápidamente y en cuestión de horas decidió oficiar una misa por el eterno descanso de Kichner. Lo hizo en la catedral metropolitana. “El pueblo tiene que claudicar de todo tipo de posición antagónica frente a la muerte de un hombre ungido por el pueblo para conducirlo y todo el país debe rezar por él”, dijo en esa oportunidad.
Además, en ese momento pidió que los ciudadanos no sean desagradecidos. “Sería una ingratitud que este pueblo no se una en oración por un hombre que cargó sobre su corazón, sobre su conciencia y sobre su hombre la unción de un pueblo que le pidió que lo condujera”, dijo.
Con Cristina, el punto de enfrentamiento máximo llegó con la ley de matrimonio entre personas de un mismo sexo. Bergoglio fue la cara visible de la marcha contra el casamiento gay y se opuso rotundamente al proyecto que más adelante se transformó en una realidad.
“Me preocupa el tono que ha adquirido el discurso, se plantea como una cuestión de moral religiosa y atentatoria del orden natural, cuando en realidad lo que se está haciendo es mirar una realidad que ya está”, respondió Cristina en esa oportunidad.
Igualmente, Bergoglio festejó varias veces el tono conciliador con los que Cristina encaraba sus discursos –aunque criticó cuando lo hizo con belicosidad-, y apuntó siempre a lo mismo: la unidad entre los argentinos.
Un químico y psicólogo
Estudió y se diplomó como técnico químico, pero al decidirse por el sacerdocio ingresó en el seminario de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 pasó al noviciado de la Compañía de Jesús, estudió humanidades en Chile, y en 1960, de regreso a Buenos Aires, obtuvo la licenciatura en Filosofía en el Colegio Máximo San José, en la localidad de San Miguel. Entre 1964 y 1965 fue profesor de Literatura y Psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe, y en 1966 dictó iguales materias en el Colegio del Salvador de Buenos Aires. De 1967 a 1970 cursó Teología en el Colegio Máximo de San Miguel, cuya licenciatura obtuvo.
Pasó por Alcalá de Henares (España)
Sacerdocio: El 13 de diciembre de 1969 fue ordenado sacerdote. En 1971 hizo la tercera probación en Alcalá de Henares (España), y el 22 de abril de 1973, su profesión perpetua. Fue maestro de novicios en la residencia Villa Barilari, de San Miguel (años 1972/73), profesor en la Facultad de Teología y Consultor de la Provincia y Rector del Colegio Máximo.
Episcopado: El 20 de mayo de 1992, Juan Pablo II lo designó Obispo Titular de Auca y Auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio del mismo año recibió en la Catedral primada la ordenación episcopal, y fue promovido a Arzobispo Coadjutor de Buenos Aires el 3 de junio de 1997. De dicha sede arzobispal es titular desde el 28 de febrero de 1998, cuando se convirtió en el primer jesuita que llegó a ser primado de la Argentina. Sucedió en el cargo al Cardenal Antonio Quarracino.
Pastor de los fieles del rito oriental
Es Ordinario para los fieles de rito oriental residentes en la Argentina y que no cuentan con Ordinario de su propio rito. En la Conferencia Episcopal Argentina ha sido vicepresidente (2002-2005); y como miembro de la Comisión Ejecutiva ha sido miembro de la Comisión Permanente representando a la Provincia Eclesiástica de Buenos Aires. Ha integrado, además, las comisiones episcopales de Educación Católica y de la Universidad Católica Argentina, de la que es Gran Canciller.
Cardenalato: Creado Cardenal presbítero el 21 de febrero del 2001; recibió la birreta roja y el título de San Roberto Belarmino. Asistió como Relator General Adjunto a la X Asamblea Ordinaria del Sínodo de Obispos, Ciudad del Vaticano realizado del 30 de setiembre al 27 de octubre de 2001. En la Santa Sede, forma parte de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, la Congregación para el Clero, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Asimismo, integra el Pontificio Consejo para la Familia, la Comisión para América Latina (CAL) y el Consejo Ordinario de la Secretaría General para el Sínodo de los Obispos. Participó en el cónclave del 18 y 19 de abril de 2005. Asistió a la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, Ciudad del Vaticano, 2 al 23 de octubre de 2005. Miembro del consejo post-sinodal de la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. El 9 de noviembre de 2005 fue electo Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, para el trienio 2005-2008.
En la Santa Sede es miembro de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos; de la Congregación para el Clero; de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica; y del Pontificio Consejo para la Familia.
Libros y escritos
Entre sus escritos figuran Meditaciones para religiosos (1982), Reflexiones sobre la vida apostólica (1986), Reflexiones de esperanza (1992).
El nuevo Papa nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936. Es químico y con estudios de filosofía y psicología. Bergoglio se hizo cura tarde, con 33 años.
Llegó a ser provincial de su orden de 1973 a 1980, periodo en el que se opuso a la teología de la liberación.
Como provincial de la Compañía de Jesús en Argentina "gobernó" con firmeza ante los vaivenes de algunos de sus hermanos jesuitas. Esa contundencia le pasó factura. Tras dejar de ser el máximo responsable de la orden fue "desterrado" a Córdoba, asignándole las tareas de director espiritual y confesor dejándole sin competencias pastorales de primer orden.
Posteriormente, entre 1980 y 1986 fue Rector del Colegio Máximo de San Miguel y de las Facultades de Filosofía y Teología de la misma Casa.
Juan Pablo II le nombró obispo
El Papa Juan Pablo II lo recuperó de su "destierro" y en 1992 le nombró obispo auxiliar de Buenos Aires.
Era papable desde 2003, pese a ser jesuita, y ya sólo esta condición le resultaba insufrible. Cuando en 2005 Ratzinger se convirtió en Benedicto XVI, Bergoglio quedó segundo en las votaciones.
Hincha del equipo de fútbol San Lorenzo
Es muy aficionado al fútbol y reconocido hincha del San Lorenzo de Almagro, un gran equipo argentino.
Su amor por los colores azul y rojo comenzó desde muy pequeño. Su padre jugaba al baloncesto en el club y lo llevaba a ver los partidos en el Viejo Gasómetro. Desde entonces la pasión por el Ciclón no mermó y hasta llegó a meterse en la vida del club, informa el diario Clarín.
Contario al aborto, la eutanasia y la cultura de la muerte
El 2 de octubre de 2007, el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, afirmó taxativamente que "en la Argentina se vive una cultura del descarte por la que se aplica la pena de muerte mediante el aborto y la eutanasia de ancianos mediante el abandono".
"Esta cultura es como una ´nueva ilustración´ que se expresa en un progresismo ahistórico, sin raíces y en un terrorismo demográfico", advirtió el entonces presidente de la conferencia episcopal argentina..
También señaló que "en la Argentina hay eutanasia encubierta. Las obras sociales pagan hasta cierto límite, si te pasás, morite, total sos viejo. Hoy se descarta a los viejos cuando, en realidad, son la sede de la sabiduría del pueblo", precisó, antes de lamentar la cotidianidad de la prostitución infantil en ciertos ámbitos (incluso como parte de los servicios de algunos hoteles).
Lamentó entonces el reciente caso de una joven con discapacidad, víctima de una violación, a la que se le practicó un aborto: "Seamos conscientes de que con eufemismos no podemos tapar la cultura del descarte", pidió.
El aborto, el uso de preservativos o las uniones civiles de homosexuales "no entran en el eje fundamental del derecho a la vida por el que reclama la Iglesia", que consiste en "dejar vivir y no matar; dejar crecer, alimentar, educar, curar y dejar morir con dignidad. No interferir manipuladoramente".
"Una ternura especial con los pecadores"
En septiembre de 2012 no tuvo reparos en llamar a sus propios sacerdotes "hipócritas de hoy" por rehusarse a bautizar a los hijos de madres solteras "porque no fueron concebidos en la santidad del matrimonio".
Sucedió durante un Encuentro de Pastoral Urbana de la Región Buenos Aires, en el que advirtió la necesidad de mostrar "una ternura especial con los pecadores" y los más alejados porque "Dios vive en medio de ellos". Por esta razón lamentó que algunos hayan "clericalizado a la Iglesia del Señor".Con delicadeza, pero con firmeza y claridad, el purpurado bonaerense denunció que éstos "llenan de preceptos y con dolor lo digo, y si parece una denuncia o una ofensa, perdónenme, pero en nuestra región eclesiástica hay presbíteros que no bautizan a los chicos de las madres solteras porque no fueron concebidos en la santidad del matrimonio".
"Estos son los hipócritas de hoy. Los que clericalizaron a la Iglesia. Los que apartan al pueblo de Dios de la salvación. Y esa pobre chica que, pudiendo haber mandado a su hijo al remitente, tuvo la valentía de traerlo al mundo, va peregrinando de parroquia en parroquia para que se lo bauticen", añadió el hoy ocupante de la cátedra de Pedro.
Tensa relación con los Kichner
Con Néstor Kichner, presidente de la Argentina, la relación fue mucho más distante y conflictiva que con la actual Presidenta. El ex presidente llegó a identificar al entonces cardenal como “el verdadero representante de la oposición”. En aquel momento, Bergoglio se quejó de los dichos de Kirchner.
En enero de 2007, el periodista especializado de Clarín, Sergio Rubín, escribió una nota titulada “Kirchner y Bergoglio, separados por cuestiones de fondo”. En la misma explicaba que se había pospuesto una reunión entre las partes y que ni siquiera la cúpula del Episcopado —que encabeza el propio Bergoglio— logró acordar una visita protocolar a las máximas autoridades del Congreso.
“Kirchner siente que el grueso de los obispos con Bergoglio a la cabeza son un factor muy fuerte de cuestionamiento" a su gestión. La Casa Rosada se quejó muchas veces de que la Iglesia nunca le reconoció todo lo que hizo el presidente por sacar al país de una de las peores crisis de su historia”, explicó Rubin en el texto.
Sin embargo, cuando el ex Presidente murió, Bergoglio reaccionó rápidamente y en cuestión de horas decidió oficiar una misa por el eterno descanso de Kichner. Lo hizo en la catedral metropolitana. “El pueblo tiene que claudicar de todo tipo de posición antagónica frente a la muerte de un hombre ungido por el pueblo para conducirlo y todo el país debe rezar por él”, dijo en esa oportunidad.
Además, en ese momento pidió que los ciudadanos no sean desagradecidos. “Sería una ingratitud que este pueblo no se una en oración por un hombre que cargó sobre su corazón, sobre su conciencia y sobre su hombre la unción de un pueblo que le pidió que lo condujera”, dijo.
Con Cristina, el punto de enfrentamiento máximo llegó con la ley de matrimonio entre personas de un mismo sexo. Bergoglio fue la cara visible de la marcha contra el casamiento gay y se opuso rotundamente al proyecto que más adelante se transformó en una realidad.
“Me preocupa el tono que ha adquirido el discurso, se plantea como una cuestión de moral religiosa y atentatoria del orden natural, cuando en realidad lo que se está haciendo es mirar una realidad que ya está”, respondió Cristina en esa oportunidad.
Igualmente, Bergoglio festejó varias veces el tono conciliador con los que Cristina encaraba sus discursos –aunque criticó cuando lo hizo con belicosidad-, y apuntó siempre a lo mismo: la unidad entre los argentinos.
Un químico y psicólogo
Estudió y se diplomó como técnico químico, pero al decidirse por el sacerdocio ingresó en el seminario de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 pasó al noviciado de la Compañía de Jesús, estudió humanidades en Chile, y en 1960, de regreso a Buenos Aires, obtuvo la licenciatura en Filosofía en el Colegio Máximo San José, en la localidad de San Miguel. Entre 1964 y 1965 fue profesor de Literatura y Psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe, y en 1966 dictó iguales materias en el Colegio del Salvador de Buenos Aires. De 1967 a 1970 cursó Teología en el Colegio Máximo de San Miguel, cuya licenciatura obtuvo.
Pasó por Alcalá de Henares (España)
Sacerdocio: El 13 de diciembre de 1969 fue ordenado sacerdote. En 1971 hizo la tercera probación en Alcalá de Henares (España), y el 22 de abril de 1973, su profesión perpetua. Fue maestro de novicios en la residencia Villa Barilari, de San Miguel (años 1972/73), profesor en la Facultad de Teología y Consultor de la Provincia y Rector del Colegio Máximo.
Episcopado: El 20 de mayo de 1992, Juan Pablo II lo designó Obispo Titular de Auca y Auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio del mismo año recibió en la Catedral primada la ordenación episcopal, y fue promovido a Arzobispo Coadjutor de Buenos Aires el 3 de junio de 1997. De dicha sede arzobispal es titular desde el 28 de febrero de 1998, cuando se convirtió en el primer jesuita que llegó a ser primado de la Argentina. Sucedió en el cargo al Cardenal Antonio Quarracino.
Pastor de los fieles del rito oriental
Es Ordinario para los fieles de rito oriental residentes en la Argentina y que no cuentan con Ordinario de su propio rito. En la Conferencia Episcopal Argentina ha sido vicepresidente (2002-2005); y como miembro de la Comisión Ejecutiva ha sido miembro de la Comisión Permanente representando a la Provincia Eclesiástica de Buenos Aires. Ha integrado, además, las comisiones episcopales de Educación Católica y de la Universidad Católica Argentina, de la que es Gran Canciller.
Cardenalato: Creado Cardenal presbítero el 21 de febrero del 2001; recibió la birreta roja y el título de San Roberto Belarmino. Asistió como Relator General Adjunto a la X Asamblea Ordinaria del Sínodo de Obispos, Ciudad del Vaticano realizado del 30 de setiembre al 27 de octubre de 2001. En la Santa Sede, forma parte de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, la Congregación para el Clero, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Asimismo, integra el Pontificio Consejo para la Familia, la Comisión para América Latina (CAL) y el Consejo Ordinario de la Secretaría General para el Sínodo de los Obispos. Participó en el cónclave del 18 y 19 de abril de 2005. Asistió a la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, Ciudad del Vaticano, 2 al 23 de octubre de 2005. Miembro del consejo post-sinodal de la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. El 9 de noviembre de 2005 fue electo Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, para el trienio 2005-2008.
En la Santa Sede es miembro de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos; de la Congregación para el Clero; de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica; y del Pontificio Consejo para la Familia.
Libros y escritos
Entre sus escritos figuran Meditaciones para religiosos (1982), Reflexiones sobre la vida apostólica (1986), Reflexiones de esperanza (1992).
Publicado por
Dr. Federico Carlos Scharn y Vidal
en
10:28 a.m.
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