miércoles, diciembre 26, 2007

Un librito para recordarMindszenty. Final.

Un librito para recordar ( el 2do ).El Director.

CARDENAL JOSEF MINDSZENTY

Héroe de la Fe.

Por KEVIN GRANT.

Editorial “ Poco y Bueno “

4ta nota y final:

2 EXILIO: PRIMEROS TRES AÑOS “

Con el corazón dolorido, emprendió el Cardenal Mindszenty el camino desde Budapest hasta la cortina de hierro. Al ver la frontera, se sintió sobrecogido. En Roma fue recibido por PABLO VI con profunda alegría y cordialidad. El Santo Padre lo abrazó y le colocó su propia cruz pectoral. Se refirió a él como el huésped que hemos esperado largo tiempo… un símbolo de fortaleza inconmovible, enraizado en la fe y en la entrega generosa a la Iglesia “

Como la Santa Sede no había nombrado ningún obispo auxiliar para el millón y medio de católicos exiliados de Hungría, Mindszenty emprendió una serie de viajes pastorales por Europa, Canadá,, Estados Unidos, África y Australia, con el objeto de visitar a sus compatriotas exiliados. Así pudo agradecer personalmente a muchos que con su palabra y sus acciones lo habían ayudado a él y a sus fieles desde la toma del poder por parte de los comunistas.

El Cardenal siguió trabajando y escribiendo sus Memorias. El primero de noviembre, el Papa le pidió “ con amarga desazón “ que dimitiera. Esto le concedería mayor libertad para sus publicaciones “. Cortésmente, pero con decisión el Cardenal rechazó la propuesta. De nuevo volvió a hacer hincapié en el miserable estado de la Iglesia en Hungría y le hizo ver al Papa los ataques a que se exponía si lo deponía de su cargo.

SOLEDAD:EL ÚLTIMO AÑO.

Nada varió. En el 25º aniversario de su encarcelamiento, Mindszenty recibió una carta del Papa en que se le comunicaba que su sede de Esztergom estaba vacante. El papa era un hombre noble que respetó un acuerdo con hombres que encarnaban la mentira. El Cardenal expresó su protesta, por la preocupación de que destitución pudiera sembrar dudas en los corazones de sus fieles. El 5 de febrero anunció el Vaticano que el Cardenal había dejado su cargo. Con profundo sentimiento se vio obligado el Cardenal a aclarar que él no había dimitido sino que había sido depuesto. Aceptó sin embargo la decisión. Sus Memorias terminan con estas amargas palabras : “ De esta forma me vi en la puerta de la definitiva y total soledad “.

Olas de protestas inundaron el Vaticano .La prensa del mundo libre criticó severamente la destitución.

Los enemigos del Cardenal estaban locos de alegría. Imre Mirlos, el director de l Oficina para los Asuntos Eclesiásticos, declaro. “ La destitución de Mindszenty ha sido acogida con comprensión por la opinión pública razonable y progresista, tanto dentro como fuera de los círculos eclesiásticos “.

Herido pero entero, reanudo el Cardenal Mindszenty sus viajes pastorales. Criticó la Ostpolitik “, pero subrayó siempre fidelidad al Santo Padre. En octubre de 1974 publicó sus Memorias, con la advertencia : “ Si hago público ahora todo esto, lo hago solamente para demostrar al mundo qué suerte le prepara el comunismo “.

Su apostolado por todo el mundo lo hizo con un ritmo peligroso para un hombre de 83 años. En Columbia le sorprendió la enfermedad que se agravó durante el largo vuelo de retorno .Debió ser sometido a una intervención quirúrgica, que si bien la operación se realizó satisfactoriamente, su castigado y gran corazón acabó al fin por ceder. Murió el 6 de mayo de 1975.

El padre Werenfried, su fiel amigo, fue confiado al último elogio, la alocución ante el sepulcro, debido al apoyo que año tras año había dispensado al valiente Cardenal. El 16 de mayo de 1975 fue enterrado en la Basílica de Mariazell, en la cual Nuestra Señora es venerada como Patrona de Hungría.

CONCLUSIÓN.

El 19 de noviembre de 1986 recordaron los húngaros el trigésimo aniversario de la insurrección de Budapest. Un figura luminosa en esos días de esperanzas desfloradas es el hombre que encarnó permanentemente la exigencia de libertad para la Iglesia de Hungría: JOSEF MINDSZENTY .Con ocasión del aniversario de la muerte del Cardenal, el 6 de mayo de 1986, escribió el Pro-nuncio Apostólico en Estados Unidos.: “ El mundo católico no ha olvidado el valor y fidelidad a Dios, la sagrada tenacidad y las humillaciones personales del Primado de Hungría, el falseamiento de sus palabras y la destrucción de su voluntad que tuvo lugar dio testimonio de su Dios y fue encontrado fiel “.

La vida de este pastor valiente nos enseña tres cosas : sabiduría, clemencia y, dignidad personal.

La sabiduría hizo que no olvidara nunca que todo entendimiento co0n los enemigos de la Iglesia, daña a la misma Iglesia .Los comunistas no cumplen sus promesas. Allí donde llega el brazo de su sistema ateo se repite el proceso fatal de las crisis provocadas artificialmente , las negociaciones forzadas, los compromisos, los pactos y finalmente la traición.

Clemencia: El Cardenal Mindszenty oró durante todos los años de su cautiverio por sus verdugos. Los perdonó. Sin este espíritu de perdón no conseguiremos nada para la Iglesia que aún hoy es perseguida en China y en tantos lugares del mundo, a pesar de los sacrificios y oraciones..
Su dignidad personal se muestra en el hecho de que, aunque tuvo comprensión por aquellos que establecieron compromisos con la esperanza de salvar de esa forma algo de la Iglesia, él, por su parte, se mantuvo firme y libre de compromisos, defendiendo el honor de aquellos que siguieron la misma línea.

EPÍLOGO .SUS PERSEGUIDORES Y TORTURADORES.

De los dieciséis agentes de la policía secreta que detuvieron al Cardenal, sólo uno, Paul Figia, se salvó huyendo de Hungría.

Gyula Osko, coronel encargado del arresto del Cardenal, fue muerto a balazos cuando intentaba cruzar la frontera austríaca.

Biedermann, teniente coronel compañero del anterior, fue encontrado muerto en su oficina de la sede de la investigaciones políticas del partido comunista.

Trece agentes de la policía secreta que intervinieron en la detención del Cardenal, fueron deportados a la Unión Soviética.

Gyula Decsi fue depuesto y arrestado con condena de 9 años de cárcel, bajo acusación de espionaje a favor de los Estados Unidos. La misma acusación que había formulado contra el Cardenal.

Gabor Meter, ex jefe de la policía política con cuyo testimonio se condenó al Cardenal, fue condenado a cadena perpetua por “ crímenes” contra el estado y el pueblo.

Lazlo Sulner, el grafólogo que falsificó las cartas del Cardenal que se presentaron en el proceso, huyó a París, donde confesó públicamente el engaño. Allí murió misteriosamente envenenado.

Lazlo Rajk, ministro del interior que fomentó la campaña contra Mindszenty presentándolo como espía norteamericano. Terminó súbitamente su carrera ahorcado, acusado de espionaje pro americano.

Janos Kadar, que ideó un diabólico método de interrogatorios contra el cardenal. Se lo ahorcó sin proceso público.

Sandor Zold fue uno de los propagandistas más activos durante el proceso. Se suicidó, luego de dar muerte a su esposa e hijos.

Ferenc Donat, instigador de las demostraciones públicas contra el Cardenal, fue condenado a trabajos forzados.

Emil Weil, acusado de haber obligado al Cardenal a ingerir drogas que provocaron su confesión, fue exonerado.

Estevant Eiesz, firmante de la orden de arresto del Cardenal, fue sentenciado a quince años de prisión acusado de espionaje, y poco después de su condena, fue internado en un campo de trabajos forzados, en Rumania.

Irama Zipser, guardián de la prisión del cardenal, condenado a trabajos forzados.

Otros muchos, que tuvieron participación en el infame proceso desaparecieron del escenario político y se ignora su posterior suerte, aunque puede imaginarse.

FINAL.

( El Director ,que ha conocido Hungría, y la Sede Apostólica del Cardenal Mindszenty en Esztergom- donde está sepultado- realizará algún comentario y publicará sus fotografías tomadas en el lugar del mártir de Hungría y del Catolicismo.)