miércoles, marzo 25, 2015

El conspirador que asesinó a Alejandro Magno, a la esposa de éste, a sus hijos y a su madre

El hijo de Antípatro es señalado por las fuentes antiguas como el ideólogo de la muerte del conquistador macedonio. Es, además, el principal responsable de la desaparición de la Dinastía argéada, que había gobernado Macedonia durante varios siglos 

 

 


El 2 de junio del 323 a. C. Alejandro Magno, el dueño y señor de Asia, participó en un banquete organizado por su amigo Medio de Larisa en un lujoso palacio de Babilonia. Como era costumbre en fechas recientes, el general macedonio bebió copiosamente de manos de su copero Yolas, el hijo de Antípatro, uno de los pocos hombres de la corte de Filipo II todavía vivos. Alejandro enfermó gravemente esa misma noche y pereció doce días después. ¿Quién o qué había matado al macedonio? Pese a que sus síntomas podrían encajar con los producidos por la malaria, la fiebre tifoidea o el virus del Nilo, una vez más en Macedonia el principal sospechoso de su muerte fue el uso de algún tipo de veneno.
Las objeciones de los historiadores modernos a la teoría del envenenamiento se basan en que pasaron 12 días entre el comienzo de la enfermedad y su muerte, sin que en el mundo antiguo se conocieran venenos que tuvieran efectos de tan larga duración. Sin embargo, un estudio reciente del Centro Nacional de Venenos de Nueva Zelanda, publicado en la revista «Clinical Toxicology», apunta una sustancia tóxica que encajaría en la muerte de Alejandro. El «Veratrum álbum», más conocido como ballestera o eléboro blanco, es una planta de las familias de las liliáceas que crece en el centro y sur de Europa. Se sabe que los griegos ya conocían las propiedades de la planta y la usaban como tratamiento para inducir el vómito, pero también era capaz de provocar una muerte lenta y dolorosa en grandes cantidades.
Según la tradición antigua, el supuesto veneno fue arrojado por el copero real Yolas bajo instrucciones de Casandro de Macedonia –ambos hijos de Antípatro–, que se encargó de transportar la sustancia a Babilonia con una mula. También es posible que la tradición culpe a Casandro de la muerte de Alejandro más por sus pecados posteriores que por ser el auténtico responsable, pero el sanguinario empeño del hijo de Antípatro por hacer desaparecer a toda la estirpe del conquistador le convierte en un sospechoso recurrente. Fue, además, un personaje brutal y casi inédito más allá de su faceta como conspirador profesional.

Casandro, un personaje oscuro y brutal

Antípatro de Macedonio fue uno de los más importantes y leales generales de Filipo II de Macedonia –padre de Alejandro Magno–, que, junto a Éumenes de Cardia –secretario de Filipo II y hombre de confianza de Alejandro–, Parmenión –el principal responsable de las grandes victorias contra el Imperio persa– y Clito el Negro, conformaron la vieja guardia que tuteló al imberbe joven, de 20 años, en su viaje hacia las entrañas de Asia. Cuando Alejandro abandonó Macedonia para conquistar el Imperio persa, Antípatro fue designado gobernador de Macedonia. Entre sus responsabilidades estaba la de mantener la paz en Grecia y la de velar por la seguridad de la madre de Alejandro, Olimpia de Epiro, quien no podía ser catalogada precisamente de mujer de trato fácil.

«¿A quién le dejas tu puesto?», le interrogaron en su lecho de muerte

Las relaciones entre Antípatro y Olimpia se deterioraron rápidamente tras la partida de Alejandro, hasta el punto de que la madre del conquistador fue obligada a exilarse al Epiro, lugar de procedencia de la reina madre, en 331 a. C. Las cartas de Olimpia alertando de las intrigas de Antípatro llevaron a Alejandro a reclamar la presencia del veterano general de su padre en Babilonia un año antes de fallecer. Sin embargo, el gobernador de Macedonia envió en su nombre a dos de sus hijos, Casandro y Yolas, para defender su causa.
Fue en este contexto de rumores de sables cuando se produjo la muerte de Alejandro Magno. La ambigüedad en las últimas palabras de Alejandro condenó a su familia a la muerte y a su imperio a una lenta desintegración. «¿A quién le dejas tu puesto?», le interrogaron en su lecho de muerte. «Al más fuerte» (Krat'eroi), respondió según algunos presentes, pero posiblemente dijo «a Crátero» (Krater'oi), el nombre de su compañero más leal y el sucesor perfecto, solo superado por el recientemente fallecido Hefestión. No obstante, Crátero no estaba presente en el lecho de muerte –según algunas fuentes se preparaba precisamente para viajar a Macedonia a destituir a Antípatro por orden de Alejandro– y no guardaba ambiciones de ocupar el puesto.
El conspirador que asesinó a Alejandro Magno, a la esposa de éste, a sus hijos y a su madre
Roxana con Alejandro IV, hijo del general macedonio
Antípatro y su hijo Casandro, hasta entonces un desconocido en la escena política y militar de la época, se alzaron como dos importantes actores en las llamadas Guerras de los Diádocos (o los Sucesores) que enfrentaron a los sucesores de Alejandro entre sí por hacerse con las tierras conquistadas por éste. En medio del conflicto sucesorio, los escasos familiares de Alejandro se vieron envueltos en una vorágine de asesinatos. El primer damnificado fue el único hermano vivo del macedonio, Filipo Arrideo, hijo ilegítimo de Filipo II de Macedonia y de una bailarina de Tesalia, que se convirtió en un instrumento político en manos de Antípatro, quien conservó la regencia de Macedonia, y posteriormente de su hijo.

El primer damnificado fue el único hermano vivo del macedonio, Filipo Arrideo

Si Alejandro Magno no había asesinado a Filipo Arrideo, como era costumbre para reducir las intrigas palaciegas, era porque tenía mermadas sus capacidades mentales y se le consideraba una reencarnación de la diosa Gaia, pero su coronación como Rey de Macedonia levantó el odio de Olimpia, quien defendía los derechos del hijo que había tenido el conquistador con la princesa bactriana Roxana. En el 317 a. C., el Rey Filipo III Arrideo y su esposa Eurídice fueron mandados asesinar por Olimpia de Epiro, que se encontraba exiliada en su reino natal junto a su nieto, la esposa de Alejandro y un antiguo aliado de Antípatro, Poliperconte.
No en vano, la muerte de Antípatro había entregado el poder real de Macedonia a Casandro en 319 a. C. Aunque el veterano general dejó estipulado en su testamento que le sucediera en la regencia de Macedonia su compañero Poliperconte, las intrigas de Casandro forzaron a éste a huir del reino para unirse a Olimpia. Y pese a que Poliperconte cosechó varios éxitos militares inicialmente, Casandro consiguió capturar a Olimpia en Pidna y dispuso su muerte en el 315 a. C. Según el relato que ha llegado a nuestros días, el hijo de Antípatro ordenó a los soldados macedonios que mataran a Olimpia, pero se negaron alegando que ellos no matarían nunca a la madre de su mítico jefe. Después de este fracaso pretendió ganar terreno con la difamación y la calumnia hacia Alejandro. Pero los nobles macedonios no estaban de acuerdo con este comportamiento y comenzaron a retirarle su apoyo. El recuerdo del gran Alejandro pesaba todavía mucho. Fue entonces cuando Casandro urdió una de sus habituales tramas sangrientas: acudió a los parientes de Eurídice, esposa de Filipo Arrideo, y los convenció para participar en una conjura contra la asesina de su familiar. Así terminó sus días la madre del que fue dueño de medio mundo.
El conspirador que asesinó a Alejandro Magno, a la esposa de éste, a sus hijos y a su madre
Moneda del reinado de Casandro
Quizá por miedo a levantar al pueblo macedonio contra su gobierno, Casandro conservó con vida a Roxana, la viuda de Alejandro, y a su hijo Alejandro IV, también capturados junto a Olimpia en Pidna, aunque prohibió tratarlos como miembros de la familia real. Sin embargo, en el año 311 a. C, Casandro reconoció frente a otros sucesores de Alejandro al hijo legítimo de éste como futuro Rey a cambio de conservar el control de Macedonia y Grecia hasta que el joven llegase a la mayoría de edad. Por supuesto, el hijo de Antipatro no estaba dispuesto a ceder el poder y, menos de un año después, asesinó al joven Alejandro IV, de 13 años, y a su madre, Roxana, poniendo fin a la Dinastía argéada que había gobernado Macedonia durante varios siglos.
Asimismo, Poliperconte –el viejo aliado de Olimpia– proclamó Rey a Heracles, el supuesto hijo de Alejandro Magno con la noble persa Barsine, pero Casandro le sobornó, e hizo que le ejecutase en el 309 a.C, así como a su madre. Después de aquello, la posición favorable de Casandro en Grecia y Macedonia le permitió proclamarse Rey en el 305 a. C. Solo la muerte del macedonio, por hidropesía, en el 297 a.C. puso punto final al interminable baño de sangre.

La cruda Confesión de Tata Yofre

“Cristina Kirchner se robó 10.000 millones de euros”

LA CRUDA CONFESIÓN DE TATA YOFRE

 

 


Juan Bautista “Tata” Yofre, ex titular de la Secretaría de Inteligencia en épocas de Carlos Menem, estuvo en el programa Hora Clave que conduce Mariano Grondona.
Allí habló sobre los cambios en la ex SIDE, el caso Nisman y hasta su valoración sobre Cristina Kirchner. “Estamos en manos de una guaranga”, aseguró, al tiempo que confesó que “a mí me da mucha vergüenza tener a esta presidenta, es vulgar”.
Luego, a la hora de hablar sobre la fortuna de la presidenta, sentenció: “Yo fui embajador en Panamá y conozco la cifra que pasó por ahí, Cristina se robó 10 mil millones de euros”.
Finalmente, arriesgó: “El forúnculo que es este gobierno, ha explotado”. Mirá el video completo de la entrevista:

Mons. Aguer critica el “berretín” de querer ser padres sin ser pareja

aica.org  |  Especial  |  Magisterio de los obispos
Mons. Aguer critica el “berretín” de querer ser padres sin ser pareja
Lunes 23 Mar 2015 | 10:29 am
La Plata (Buenos Aires) (AICA): El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, dijo sentirse “alelado” por una noticia recientemente publicada en un diario en la que se comenta una nueva manera de ser papá o mamá, con el título: ¨Ser padres sin ser pareja: una nueva forma de familia que desata polémica¨. ¨Esto quiere decir que ahora para tener un hijo no hace falta más tener una pareja, ya sea casándose, conviviendo, nada de eso. Parecería que eso es una cosa antigua. Ahora uno puede comunicarse con otra persona ya sea del mismo sexo o sea de otro con el cual puede compartir y darse ‘el gusto’ de tener un hijo. Como diríamos en porteño ‘darse el berretín’ de tener un hijo¨, advirtió.
El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, dijo sentirse “alelado” por una noticia recientemente publicada en un diario en la que se comenta una nueva manera de ser papá o mamá, con el título: "Ser padres sin ser pareja: una nueva forma de familia que desata polémica".

"Esto quiere decir que ahora para tener un hijo no hace falta más tener una pareja, ya sea casándose, conviviendo, nada de eso. Parecería que eso es una cosa antigua. Ahora uno puede comunicarse con otra persona ya sea del mismo sexo o sea de otro con el cual puede compartir y darse ‘el gusto’ de tener un hijo. Como diríamos en porteño ‘darse el berretín’ de tener un hijo", advirtió.

El prelado platense dijo que le llamaba la atención que "de lo que se habla es ‘del gusto’, ‘de las ganas’ de un hombre o de una mujer, o de una pareja homosexual de tener un hijo en común. ¿Saben lo que pensaba al leerlo? que el niño no importa. No se habla del niño sino de ellos dos. Más aún se habla, como decía antes, de una nueva forma de familia que es no ser familia".

Monseñor Aguer refutó los comentarios de una psicóloga sobre que la institución de la familia "ha nacido como un fenómeno cultural en la época burguesa, en la sociedad burguesa", al considerar que en eso "hay algo de marxismo que huele a viejo" e indicar "que entre los no burgueses no hay hijos, cuando son los pobres los más generosos en tener hijos, y cuidan a sus hijos y ojalá tuvieran los medios para cuidarlos y educarlos mejor. Lo que dicen es que eso no importa absolutamente nada".

El arzobispo recordó que la familia existe "desde tiempo inmemorial en todas las culturas", se hablaba de "una familia más extendida que se llamaba ‘la casa’ que no era el edificio sino que era el linaje con los abuelos, los bisabuelos, los tíos, y todos los que hubiera".

"Dios creó al hombre a su imagen, varón y mujer los creó", subrayó citando la Biblia y agregó: "por eso el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne".

Estimó que el artículo propone una familia por "acuerdo" que "no implica que ellos tengan afecto el uno por el otro sino que se conocen a través de Internet y dicen: ‘vamos a ponernos de acuerdo y tener un hijo’. Agregan que tal vez se puede convivir un poco pero en definitiva el niño no importa. Se trata de un contrato, de algo provisorio".

Por último, monseñor Aguer explicó que todos saben "que el niño o la niña para un desarrollo armonioso necesita del papel del padre y del papel de la madre, de los dos" y que en el escrito publicado "se dice ‘que existe una polémica’, pero en él no hay ninguna polémica. Todo es a favor de esta posición", por lo que sugirió escribir cartas a los medios para "decir lo que piensan enterados de este disparate contra el orden natural y el sentido común. Hagan campaña contra esta nueva aberración".+

Amira Willighagen - O Mio Babbino Caro - Maastricht 2014

Un apocalipsis llamado islam


TREN CHINA - TIBET


MARTIN AVE MARIA