domingo, septiembre 24, 2017

Cristina ya sabe que va a perder

Encuestas propias le dan una desventaja de hasta 3 puntos ante Bullrich. Y reconoce la infidelidad de los intendentes. 
Cristina sabe que va a perder en octubre. Se lo dicen los números de las encuestas propias, que la están colocando entre 1 y 3 puntos por detrás de Esteban Bullrich, su rival de Cambiemos, según admiten en el espacio más cercano a la ex Presidenta. Se lo dice también la traición a cielo abierto de los intendentes del Gran Buenos Aires, que ella admite como una fatalidad repetida desde el fondo de los tiempos.
No es que los intendentes de Unidad Ciudadana vayan a apoyar a otro candidato que no sea ella; simplemente van a poner su boleta de concejales también en los sobres de otras ofertas políticas, cuestión de asegurarse gobernabilidad municipal.
Hace dos años ya habían ensayado ese jueguito hasta los candidatos de La Cámpora que terminaron ganando sus intendencias. Pusieron su boleta local junto a la de María Eugenia Vidal para la gobernación, cuando percibieron que la ola de la nueva estrella de Cambiemos era imparable. Lo hicieron antes, lo vuelven a hacer ahora.
Abundan los intendentes que en público se empalagan con elogios a Cristina y despotrican contra Macri. Pero en privado admiten que la ex Presidenta les asegura con su arrastre un piso sólido de votos en los municipios, y a la vez se apuran a descartarla como factor de triunfo y conservación del poder a mediano plazo. Son los mismos que negocian con Vidal las pautas de convivencia política y provisión de fondos para los próximos dos años. Y mantienen a la gobernadora al tanto de los movimientos en la interna peronista y kirchnerista de la Provincia.
No es traición, es defensa propia. El viejo partido de Perón perdona a los traidores pero no a los derrotados. Los saben intendentes y gobernadores, que están esperando su momento para ocupar el centro de la escena peronista. También lo sabe Cristina.
Ella puede perder, pero tendrá tres millones y medio de votos en la Provincia. ¿Quién se animará a plantearle que no tiene nada más que decir sobre el futuro peronista?
El resultado promedio de las encuestas conocidas –ya son casi una docena- establece una distancia de 2 a 5 puntos en favor del candidato de Macri y de Vidal. Pero los directores de la campaña oficialista aconsejan prudencia, porque siempre aparece al final un porcentaje de peronista que estaba en los sondeos.
Sin embargo, estudios encargados por el peronismo bonaerense y que circulan en ese universo siempre turbulento, parecen ser terminantes en cuanto a las posibilidades de Cristina.
Una de estos trabajos es tan reservado que, para tener acceso a él debe asegurarse confidencialidad absoluta acerca de quienes la realizan, porque están vinculados a una entidad pública. Está hecho exclusivamente sobre teléfonos celulares. Así vienen acertando los resultados de las últimas elecciones, incluidas las PASO de agosto. El otro sondeo es de una consultora surgida del riñón histórico del peronismo de la Provincia, y por esa confiabilidad de origen sus datos son de consulta obligatoria para los intendentes.
La primera de estas encuestas, registra que “esperanza” es el sentimiento más repetido sobre el futuro del país, con el 42% de menciones. Es un valor que viene en crecimiento desde hace cuatro meses. Lo siguen “temor” con 22% e “incertidumbre” con 19%.
El desempeño de Macri merece 51% de opiniones positivas y 46% de respuestas negativas. Mejor está Vidal, con un balance positivo/negativo de 62% a 33%. El balance de Cristina es 42% a 56%, el de Sergio Massa 38% a 50% y el de Florencio Randazzo 35% a 49%.
Un 30% dice que votará a quien pueda derrotar a Cristina y un 25% que lo hará por quien se muestre capaz de ganarle a Macri. En intención directa de voto, Bullrich está en 41% y Cristina en 36,4%.
En tanto, de acuerdo a la encuesta de génesis peronista, la situación de país es considerada regular, buena o muy buena por el 52,6% y mala o muy mala por el 41,9%. Con los mismos parámetros, la gestión de Macri obtiene 56,9% y 39,4%. Y la de María Eugenia Vidal da 63,7% a 31,8%.. Pero
El 23,9% de los consultados dijo que piensa cambiar su voto en octubre respecto de las PASO. Pero Cristina y Bullrich retendrían a casi todos sus votantes de agosto. Puestos en situación de sufragio, el 39,3% eligió a Bullrich y el 36,3% a Cristina.
Cristina sabe que va a perder en octubre y lo acepta con una templanza notable, según relatan quienes han hablado en privado con ella. Su muralla emocional y política para seguir adelante se asienta sobre dos pilares. Uno construido con lo que pasó, otro con lo que viene.
Ella ha dicho que la victoria estrecha y agónica en las PASO –algo más de 20.000 votos, un 0,21%- ya fue una hazaña democrática porque se logró contra todo el aparato del Estado y los medios de comunicación. Este último capítulo de la victimización quizás le funcione como consuelo a su núcleo duro, que le cree religiosamente.
También ha dicho que lo importante empieza después de octubre. En su razonamiento, después de octubre viene el súper ajuste de Macri, la profundización de la crisis económica y social, la explosión imparable de la penuria popular y como remate el derrumbe sin remedio del Gobierno.
Quizás Cristina confíe más de la cuenta en que ese pronóstico de Apocalipsis se cumpla de modo implacable. Y que el caos subsiguiente permita disolver lo que ella ha llamado persecución política, que es la forma en que denomina a la fabulosa acumulación de denuncias judiciales y pruebas en su contra.
El análisis de datos le permitió al Gobierno localizar en el GBA a 34.740 personas que lo votaron en 2015 y que en estas PASO no fueron a votar.
En su horizonte se alza la amenaza de uno o más juicios orales el año próximo y quizás alguna condena. En lo más alto del Poder Judicial consideran inevitable esta secuencia. Lo único que estaría en discusión sería la eventual demora que Cristina pueda lograr en sentarse a escuchar su sentencia. Esa ventana temporal es lo que ella necesita y alienta, para ver llegar la esperada catástrofe final de Macri.
Es duro decirlo porque atenta contra una ilusión, pero no hay nada que indique que ese escenario de caos económico, social y político pueda configurarse en el corto o mediano plazo.
Cristina, en privado, menosprecia a Macri en lo personal y a su gobierno en general, tanto como lo deja traslucir en público. Suele decir, con cierta gracia, que los inquilinos actuales de la Casa Rosada tiran una versión, arman focus group para ver qué impacto tiene en la gente, y a eso le llaman hacer política.
Un estudio de la consultora Poliarquía determinó que en los segmentos sociales de mayor lejanía y desinterés por la política, más extendido es el voto para Cambiemos. Pero esa opinión peyorativa de Cristina trasunta tanto enojo con la lógica de acción y construcción de Macri y su equipo, como el que expresan eruditos en la política tradicional que tienen dificultad para asumir el esfuerzo de entender, y a partir de eso explicar, un modelo político nuevo y hasta ahora exitoso.
El Gobierno, tratando de curarse en salud del virus del exitismo, puso en marcha otra vez su maquinaria electoral.
Vidal, factor decisivo en la elección de agosto, salió a caminar la Provincia con epicentro en el GBA. De lunes a viernes visitó Berazategui, Quilmes, Carmen de Patagones, Bahía Blanca, Punta Alta, La Matanza y La Plata. Tres días salió junto a Macri, de imagen mejorada. Dos veces junto a Bullrich, que pone su nombre en la boleta.
Desde el equipo de Vidal explican que trabajan en distritos donde quedaron atrás en las PASO -como La Matanza, Quilmes y Berazategui- porque aun perdiendo hicieron mejor elección que hace dos años.
El uso intensivo de análisis de datos le dio al Gobierno la posibilidad de localizar con alta precisión a 34.740 votantes en el GBA que habían apoyado a Cambiemos en 2015 y que en estas PASO no fueron a votar.
Están buscando a esos votantes y también a las decenas de miles que se ausentaron en las primarias. Según los jefes de campaña, ellos formarán el núcleo principal de los votos que les darán la diferencia final sobre Cristina. Otro porcentaje importante esperan recibir de casi un tercio de los votantes de Massa en las PASO, que estarían migrando en proporción de 3 a 1 a favor de Cambiemos.
Esa es apenas una parte del trabajo preelectoral. Hay otras formas más apegadas a lo tradicional, que desde el macrismo se suele criticar como parte de lo viejo y fracasado.
Un ejemplo es la flamante extensión de los créditos Argenta -otorgados por la ANSeS- a todos quienes cobren salario familiar. La ampliación alcanza a dos millones de familias con ingresos por debajo de los 33.000 pesos. Hasta ahora los Argenta se daban a quienes cobran la Asignación por Hijo, jubilados y pensionados. Desde julio, en Provincia se habían otorgado esos créditos por 5.085 millones de pesos, el 30,6% del total entregado en todo el país.
Cuando faltan sólo cuatro semanas para la elección, los índices de economía, inversión y consumo en alza durante el último trimestre consolidan la oferta del Gobierno. Tendrían que cometer errores demasiado grandes, o enfrentar acontecimientos demasiado graves, para que el sueño de Apocalipsis que acuna a Cristina algún día llegue a ser realidad.

Luis de Requesens, el general catalán que dio hasta su última gota de sangre al Imperio español

Educado junto a Felipe II, el diplomático y militar nacido en Barcelona fue el hombre de confianza del Rey que tuteló a don Juan de Austria en la batalla de Lepanto. Murió en la guerra de Flandes en medio de un motín generalizado de las tropas hispánicas
Retrato de Luis de Requesens y Zúñiga
Retrato de Luis de Requesens y Zúñiga - Biblioteca Nacional de España
La implicación militar de los catalanes, cuyos fueros prohibían expresamente servir en una fuerza armada lejos del principado, fue casi siempre nula en los asuntos del Imperio español. Así, son pocos los soldados catalanes que protagonizaron grandes gestas o batallas de los siglos XVI y XVII donde la intervención de los habitantes de esta zona de España fuera crucial. Luis de Requesens –procedente de una familia catalana enraizada en Castilla– y la batalla de Lepanto son las más famosas excepciones. Según distintos historiadores navales, el almirante catalán asesoró directamente a don Juan de Austria sobre la estrategia que debía aplicar el bando cristiano en «la más alta ocasión que vieron los siglos», que dijo Miguel de Cervantes.
Bien es cierto que la relación de esta familia con Castilla no era la habitual en la época entre los distintos reinos que conformaban la Monarquía hispánica. Se puede decir, en efecto, que los castellanos se encontraban conociendo a los aragoneses, y viceversa, cuando los Requesens –barones de Martorell (en la Provincia de Barcelona)– se tropezaron con los Zúñiga, unos nobles castellanos pero de origen navarro. De esta forma, el padre de Luis de Requesens, Juan de Zúñiga y Avellaneda –consejero personal de Carlos I de España– se casó con Estefanía de Requesens, señora de la villa de Molins de Rey. Las capitulaciones matrimoniales precisaban que el heredero debía utilizar en primer lugar el apellido materno.
Su padre fue ayo del Príncipe don Felipe y se llevó a su hijo a la Corte
Nacido en Barcelona el 25 de agosto de 1528, Luis de Requesens y Zúñiga fue un niño enfermizo al que en una ocasión casi se le dio por fallecido, pero su madre lo llevó al altar de Nuestra Señora en Montserrat, donde al poco tiempo comenzó a recobrar el aliento. No en vano, la historia tenía reservada grandes gestas al joven catalán que, por destinos de la vida, iba a recibir la educación de un Príncipe. A principios de 1535, su padre fue nombrado ayo del Príncipe don Felipe y se llevó a su hijo a la Corte, donde ejerció como paje del futuro monarca. La cercanía con el Príncipe le convirtió en su compañero de juegos, el encargado de llevar el guion real (el estandarte) y en su confidente. En 1543, fue designado para acompañar al Príncipe de Asturias en su boda con María de Portugal, que falleció por sobreparto dos años después. El noble catalán acudió junto a su amigo cuando, deprimido por la muerte de su joven esposa, se retiró temporalmente al Monasterio del Abrojo.

Embajador en la Santa Sede

La estrecha relación de Luis de Requesens con el Príncipe de Asturias le situó, llegado a adulto, como un fiel y polivalente servidor de la Corona. Un hombre tan capaz de encargarse de materias diplomáticas como de empresas militares. Y ni siquiera el fallecimiento de su padre en 1546 pudo retrasar el ascenso político del catalán al que el Emperador le concedió la Encomienda Mayor de Castilla, ostentado por su padre hasta su muerte, y fue nombrado caballero de la Orden de Santiago antes de cumplir los 23 años. A petición de Carlos I, esta orden militar armó cuatro galeras para combatir a los turcos en el Mediterráneo y puso al frente a Luis de Requesens. Las cruzadas reales llamaban a la puerta del noble.
Pero antes de enfrascarle en la guerra mediterránea, Felipe II tenía otros planes para su amigo de la infancia. En diciembre de 1561, Requesens fue nombrado por el monarca Embajador de España ante la Santa Sede, en cuyo solio pontificio se sentaba el Papa Pío IV. Como diplomático, su mayor éxito fue conseguir la elección del dominico Antonio Michele Ghiselieri como Papa, con el nombre de Pío V, que sería a la postre el impulsor de la Santa Liga contra el Turco. Además, durante su estancia en Roma le tocó lidiar con las quejas del Papa al proceso que el Rey español consintió contra el cardenal-arzobispo de Toledo, Bartolomé Carranza.
De un cargo diplomático a uno militar. Felipe II nombró a su hermanastro Juan de Austria como Capitán general de la Mar, pero al ser muy joven encargó a Requesens tutelarle en su servicio, para lo cual le concedió los más amplios poderes. Y aunque la flota hispánica no protagonizó grandes acciones, se lograron impedir los saqueos que los hermanos Barbarroja realizaban hasta entonces impunemente a las costas del Levante español e islas de Baleares y se cimentó la amistad entre Juan de Austria y Luis de Requesens. Al terminar la temporada de maniobras navales, el Rey volvió a ordenar al catalán que regresara a Roma, pero el levantamiento de los moriscos en el reino de Granada volvió a unir pronto su destino al del hermanastro del Rey.

Acompaña a Juan de Austria en su cruzada

Felipe II se propuso eliminar definitivamente los resquicios musulmanes de «la diócesis menos cristiana de toda la Cristiandad» –como la había definido el Papa– y espantar la posibilidad de que los moriscos ayudaran a los turcos a realizar un ataque directamente en suelo patrio. Las amenazas desde Madrid prendieron el levantamiento armado el día de Navidad de 1568, que se extendió por las escarpadas montañas granadinas. Además de pródiga en episodios de extrema violencia, la Rebelión de las Alpujarras tuvo una duración, dos años, mucho mayor de la prevista por el monarca. El motivo estuvo en la descoordinación entre los marqueses de Vélez y de Mondéjar, así como en la escasa calidad de las tropas que residían en la península —las unidades de élite estaban en Flandes y en Italia—. Precisamente para remediar estas carencias, don Juan de Austria, junto a Luis de Requesens, fueron puestos al mando de soldados enviados desde Italia.
Aunque la lucha fue complicada y Juan de Austria –cuya actuación tuvo mucho que ver en que fuera designado almirante general de la Santa Alianza en Lepanto–, la victoria cristiana llegó en 1571 y trajo consigo una deportación general de los 80.000 moriscos granadinos hacia otros lugares de la Corona de Castilla, especialmente hacía Andalucía Occidental y las dos Castillas. Y con el final de la campaña, los dos héroes del imperio regresaron al mar, donde a Requesens le fue encomendada la preparación de la escuadra y ejército españoles que debían unirse a la Santa Liga, siendo formada esta expedición en el puerto de Barcelona, que se proponía enfrentarse a la temida flota turca.
Requesens fue el teórico detrás de las decisiones estratégicas en Lepanto
Para muchos historiadores, Luis de Requesens estuvo detrás de las decisiones estratégicas que marcaron el éxito del bando cristiano. Entre ellas, la orden de repartir a la infantería hispánica entre los barcos venecianos que iban vacíos de soldados armados o de conceder el protagonismo a los arcabuceros, los cuales se mostraron determinantes durante la contienda. Según las instrucciones del Rey, el noble catalán debía ejercer de segundo jefe de la Armada y como tutor de Juan de Austria «por su prudencia, buen juicio, virtudes diplomáticas, experiencia marinera en este mar y una respetada condición nobiliar». Además, era una de las tres personas, junto a don Álvaro de Bazán y don Juan Andrea Doria, que tenían que prestar su consentimiento a la posible decisión de presentar el combate.Una vez en el golfo de Lepanto, donde los cristianos se impusieron a los otomanos y les causaron 30.000 bajas, Luis de Requesens combatió en una galera de la Orden de Santiago, pero prefirió quedar en un segundo plano, tanto por seguir las recomendaciones de su Rey como por el cariño y afecto que profesaba a don Juan de Austria al que no quiso restar protagonismo. Al terminar el combate, dirigió la recuperación de todos los bajeles posibles, mandando a continuación su reparación, para con ellos comenzar una expedición contra Túnez el año siguiente.
Sus maniobras políticas fueron decisivas para que la imagen del Santísimo Cristo de Lepanto fuera llevada a Barcelona. Requesens, asimismo, prometió a la virgen que mandaría construir un convento en Villarejo de Salvanés –hoy en día presidido por dicha patrona– si ganaban la batalla.

La Guerra de Flandes: la tumba del Imperio

Estos éxitos militares y su fama de hombre conciliador llevaron a Felipe II a elegir a Luis de Requesens como nuevo gobernador de Flandes en sustitución del severo Gran Duque de Alba. Si bien el catalán no gozaba del talento militar de su predecesor, uno de los grandes generales de su tiempo, la debilidad de la hacienda real obligaba a buscar una solución pacífica a la rebelión local contra su soberano, el Rey Felipe II. Así, antes de partir para Bruselas, el nuevo gobernador publicó una amnistía general, la abolición del Tribunal de Tumultos, símbolo de la represión española, y la derogación del impuesto de las alcabalas. No obstante, el cambio de estrategia de la Monarquía hispánica fue interpretado entre las filas rebeldes como un síntoma de flaqueza y a finales del otoño de 1573, Requesens tuvo que recurrir nuevamente a las armas para imponer su autoridad.
En el mapa militar heredado del Gran Duque de Alba, aunque se mantenía bajo control la mayor parte de Flandes, se habían perdido las ciudades norteñas en la zona de Holanda y de Zelanda. En febrero de 1574 se extravió el importante puerto de Middelburg, lo cual obligó a Requesens a redoblar los esfuerzos navales, pero sin obtener grandes resultados. El Imperio español no tenía una flota adaptada a las características de las costas del norte de Europa y su auténtico poder manaba de la superioridad de su infantería, los Tercios Castellanos, que lograron imponerse en la batalla de Mook, en el valle del Mosa. Si bien el mando directo de los españoles lo tuvo en esa ocasión el abulense Sancho Dávila, la batalla de Mook es recordada como la máxima hazaña durante el gobierno del catalán y causó la muerte de dos hermanos de Guillermo de Orange, el cabecilla de la rebelión contra la Corona.
Los gastos de mantener a 86.000 hombres forzaron la suspensión de la hacienda
Aun así, Luis de Requesens no pudo aprovechar la victoria y, cuando las tropas españolas al mando del coronel Cristóbal de Mondragón –con el agua al cuello y soportando los disparos de los soldados y marinos holandeses– avanzaban hacia Zelanda, se extendió un motín generalizado entre los ejércitos hispánicos por la falta de pagas. Desde el cambio de gobernador, el Rey enviaba ingentes sumas de dinero (en 1574, concretamente, más del doble que en los dos años anteriores), pero los gastos del Ejército, que en esas fechas contaba con 86.000 hombres, superaban con creces las posibilidades económicas de la hacienda regia. El 1 de septiembre de 1575, Felipe II declaró la suspensión de pagos de los intereses de la deuda pública de Castilla y la financiación del Ejército de Flandes quedó en punto muerto.Sin fondos, sin tropas y cercado por el enemigo que había aprovechado para contraatacar, Luis de Requesens trató de cerrar un pacto con las provincias católicas durante el tiempo que su salud se lo permitió. Enfermizo desde que era un niño, el catalán fue víctima de intermitentes fiebres durante toda su vida que estuvieron a punto de causarle la muerte en varias ocasiones. A los 47 años de edad, Luis de Requesens falleció en Bruselas el 5 de marzo de 1576, a causa posiblemente de la peste, dejando por primera vez inacabada una tarea que le había encomendado su Rey y amigo Felipe II. Su cuerpo fue trasladado a su ciudad natal, Barcelona, siendo enterrado en el panteón familiar de la capilla anexa al Palau.
La rapidez con la que se propagó la enfermedad imposibilitó que el Comendador de Castilla pudiera dejar orden de su sucesión y fue el conde de Mansfeld quien se hizo cargo temporalmente del mando. Casi dos años después, tras retrasar al máximo su partida, Juan de Austria –que también moriría en Flandes– tomó el relevo de su mentor como gobernador.

María Eugenia Vidal fue con Esteban Bullrich a La Matanza, bastión del kirchnerismo duro en Provincia

María Eugenia Vidal fue con Esteban Bullrich a La Matanza, bastión del kirchnerismo duro en Provincia
La gobernadora Vidal en La Matanza con Esteban Bullrich
Jugó de visitante. En todo sentido. La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, volvió a ponerse la campaña de Cambiemos al hombro hoy y fue hasta La Matanza, el lugar donde el kirchnerismo arrasó en las urnas.
Acompañada por el candidato a senador Esteban Bullrich, la mandataria se reunió con un grupo de estudiantes en la biblioteca universitaria para charlas y contarles un poco sobre los proyectos educativos que hay en Provincia.
“La idea es que vayamos extendiendo el boleto estudiantil que hoy es una realidad en la provincia”, le dijo Vidal a un grupo de estudiantes. “Es una ley que va creciendo año a año. Ya hay 300 mil beneficiarios”, agregó.
La elección del escenario no fue casual. Primero, porque La Matanza fue el lugar en el que Cristina Fernández de Kirchner cerró su campaña a senadora nacional por Unidad Ciudadana antes de las PASO.
Segundo, porque el distrito gobernado por Verónica Magario fue uno de los bastiones electorales del kirchnerismo duro. Allí, según el recuento definitivo, Cristina se alzó con 362 mil votos contra 191 mil de Cambiemos. Es decir: casi duplicó la cantidad de votos.
 
 

Por esa razón, hoy Vidal se metió en el “corazón del kirchnerismo”. Así definieron en su entorno la visita a territorio matancero. La idea, explican, es dar pelea voto a voto en todos los lugares, inclusive en los que se perdió, como La Matanza.
En Cambiemos hacen cálculos y son optimistas. Dicen que en todos los distritos hubo un crecimiento en la cantidad de votos que sacaron en 2015, y que ahora esperan crecer más, producto también de la polarización que generaron las PASO.
También apuntan al porcentaje de votantes que eligió no sufragar en las primarias pero sí lo harán ahora en octubre. Los encuestadores calculan, teniendo como base elecciones anteriores, que esa cifra ronda los 600 mil votantes.
El dato alentador para el oficialismo es que, según los estudios que realizaron los equipos de campaña del PRO, la mayoría de esas personas se inclina por votar a Cambiemos.
En ese escenario, Vidal y Bullrich recorrieron la Universidad de La Matanza ─a la que CFK nombró en Harvard cuando era Presidenta─ con el rector Daniel Martínez y luego tomaron mate con 30 chicos.
 
 

La gobernadora les deseó a los estudiantes suerte en los parciales y elogió a la educación pública. "Las universidades públicas tienen un lugar prestigio y le dan mucho a la sociedad", dijo. "Necesitamos ingenieros hidráulicos en la provincia", les comentó la gobernadora, haciendo hincapié en una de sus obsesiones: las obras para combatir inundaciones en su territorio.
Un dato de color: el exministro de Educación ahora candidato les dejó a los estudiantes su número de teléfono.

Conoce las seis aeronaves que desafían al tiempo

Estos prodigios tecnológicos son los más rápidos del mercado, auténticas furias voladoras capaces de alcanzar velocidades de hasta 15 Mach
Nasa X-43 -
ActualizadoAntonio R. Vaquerizo ColaboradorSeguirLeer despuésCompartirEl ser humano siempre ha deseado volar, imitar a los pájaros y alzarse al aire. Volar representa un canto a la libertad, se le otorgaba este don a los dioses o superhombres e incluso hoy en día los superhéroes suelen tener estas características.
El primer hombre que se tiene constancia que pudo volar fue Ibn Firnas, un inventor y químico andalusí nacido en Ronda (Málaga) en el año 810. Su invento se basó en las alas de las aves y pudo planear con cierto éxito unos metros. Desde ese día hasta la actualidad, la evolución en la aeronáutica ha sido un reflejo del salto tecnológico que ha dado la humanidad.
Te presentamos las aeronaves más rápidas del mundo. Máquinas preparadas para romper la velocidad del sonido (mach) varias veces. Auténticos prodigios tecnológicos que solo unos pocos hombres pueden pilotar.

ShenYang J-11

Shenyang J-11
Shenyang J-11 - SHENYANG
Este caza es una evolución del avión ruso Sukhoy Su27 SK. Se produce en China para sus fuerzas aéreas y no lo exporta a otros países. El avión es un modelo de combate monoplaza y bimotor, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 2,35 Mach. Es un es un competidor directo de los cazas occidentes, F-15 Eagle y el F16 Fighting Falcon.

F-15 Eagle

Eagle F-15
Eagle F-15 - EAGLE
El caza más rápido de los Estados Unidos. Esta aeronave está diseñada para entrar en combate y ser muy efectiva. Dentro del campo militar es considerado como uno de los mejores cazas del mundo por su versatilidad y rapidez. El F-15 Eagle es capaz de alcanzar una velocidad máxima de unos 2,5 Mach a una altura de 60.000 pies.

Sukhoi Su 27 SK

Sukhoi Su 27 SK
Sukhoi Su 27 SK - Sukhoi Su
Uno de los cazas más letales de Rusia. Es capaz de alcanzar los 2,35 Mach como su primo hermano chino y es, hoy en día, el caza más cercano a los F-15 americanos. A pesar de que su diseño original tuvo lugar durante la época de la Unión Soviética en los años 70, este modelo sigue siendo la punta de lanza de las fuerzas aéreas rusas. Se trata de un avión de caza monoplaza, propulsado por dos motores Turbofan de clase Mach 2.

MiG-25

MiG-25
MiG-25 -
Este es el avión que provocó el desarrollo del F-15 Eagle cuando puso contra las cuerdas a los Estados Unidos. El MiG-25 ruso es un avión de reconocimiento e interceptor de alta velocidad.
Fue diseñado en los años 60 bajo la batuta de la Unión Soviética y voló por primera vez en 1964 para entrar en servicio de las fuerzas aéreas soviéticas en 1970. Tiene una velocidad máxima de 2.83 Mach, pudiendo alcanzar 3,2 Mach aunque los motores no podrían soportarlo mucho tiempo.

SR-71 Blackbird

SR-71 Blackbird
SR-71 Blackbird - BLACKBIRD
Un avión de reconocimiento estratégico de largo alcance operado por la Fuera Aérea de Estados Unidos. Es uno de los aviones a reacción más veloces del mundo y el más veloz con pasajeros, alcanza los 3,5 Mach a una altitud de 100.000 pies. Este avión estuvo activo desde 1964 hasta el año 1998 y fue uno de los primeros en equipar tecnología para evitar ser detectado por los radares.

NASA X-43

Nasa X-43
Nasa X-43 -
Es un avión experimental no tripulado que ha conseguido el record de velocidad al superar 10 veces la velocidad del sonido, alcanzó exactamente los 11.265 km/h. Este avión incorpora la tecnología ramjets de combustión supersónica. Un avance muy importante ya que puede alcanzar hasta Mach 15 sin tener que llevar los clásicos tanques de oxígeno que los cohetes de hoy en día necesitan como combustible.

«Con los Reyes Católicos Cataluña quería estar lo más unida posible al resto de España»

El académico Luis Suárez responde a las preguntas de ABC Historia con respecto a su nueva obra: «Las Guerras de Granada» (Editorial Ariel), en la que muestra al lector la vicisitudes entre Castilla y el emirato nazarí durante los siglos XIII y XV
La rendición de Granada, por Francisco Pradilla
La rendición de Granada, por Francisco Pradilla - Museo del Prado
«Son hechos reales, pero su memoria se ha conservado con colores de leyenda. El pendón real castellano ondeaba ahora en la torre de la Vela, la más alta de la Alhambra. Al verlo, Boabdil, delante de su madre, estalló en sollozos. Llanto sobre Granada que los yihadistas de nuestros días vuelven a recordar. La Cristiandad europea cerraba un importante capítulo de su historia».
Estas palabras recogidas de «Las Guerras de Granada» (Ariel), última obra del académico y medievalista Luis Suárez, versan acerca de aquella destacada efeméride que supuso la conquista del último terriorio moro en la Península. Aquel 2 de enero de 1492 se dio carpetazo de una vez por todas a la Reconquista. Un final que tuvo lugar tras más de siete siglos en los que musulmanes y cristianos entremezclaron la pugna con la convivencia.
Fruto de lo cual, este erudito de la Edad Media española se ha propuesto mostrar al lector las vicisitudes de aquello que él nombra como «Las Guerras de Granada» en plural, en vista de los numerosos vaivenes y conflictos que tuvieron lugar entre 1246 (momento en que se firmó el tratado según el cual este territorio pasaba a ser vasallo del reino de Castilla) y 1492. Más de dos siglos que llevaron, gracias a la progresiva transformación social y económica del emirato nazarí, a la integración del mismo como parte de España. La fecha de lanzamiento de este libro es el 26 de septiembre.
¿Por qué ha titulado su obra como «Las Guerras de Granada» en plural?
Cuando España se recupera de la pérdida del 711 existía el peligro de que África pudiera montar en la Península una cabeza de puente. Entonces desde Castilla se decidió dejar unos territorios a los musulmanes con el objetivo de evitar el peligro y permitir que siguieran allí.
Esta iniciativa se acabó estropeando porque los africanos apretaban fuertemente y los reinos cristianos acabaron por entrar en crisis. De esta forma, en 1409 hubo un momento en el que parecía que Granada llegaría a ser realmente un reino independiente, cosa que Castilla nunca aceptó, habían decidido ya conquistar la ciudad.
Por eso no podemos hablar de una guerra, sino de varias guerras: la primera con la toma de Antequera, la segunda con la Higueruela en época de Juan II y don Álvaro de Luna, la tercera fue un fracaso con Enrique IV, y la última y definitiva la de los Reyes Católicos (apoyada por el Papa Alejandro VI y otros países europeos).
¿Cómo fue el trato que se le ofreció a los habitantes de la ciudad después de su conquista?
En todo momento se intentó mantener una tolerancia religiosa, pero los ladinos (judeoespañoles) no paraban de dar problemas. Fue esa la razón por la que Fernando e Isabel no tuvieron más remedio que obligarlos a convertirse o marcharse. A pesar de esto muchos de ellos se hicieron cristianos y pasaron a ser parte de la alta nobleza.
¿Qué implicó la toma de Granada para la Historia de España?
La toma de Granada fue muy importante para España, pero también para toda Europa. Los más interesados eran los catalanes, porque así se cerraban toda la ruta del Mediterráneo que ellos dominaban. Por eso la aportación catalana a la causa castellana fue muy importante.
Además, implicó el retorno a lo que había sido Hispania en la época romana. A Granada se le reconoce rango de reino como a Castilla, Aragón o Valencia. Los Reyes Católicos la escogieron como lugar para su sepultura, que es donde teóricamente permanecen a día de hoy, pues sus féretros fueron violados por los franceses durante la ocupación en el siglo XIX.
¿Qué opinión le merece que ahora a una parte de la población le resulten molestos términos tales como «Reconquista» o «Descubrimiento de América»?
Esos son los grandes errores que estamos cometiendo ahora. Por ejmplo, dicen que Cataluña quiere separarse de España. Sin embargo, en época de los Reyes Católicos, Cataluña lo único que quería era estar lo más unida posible. Sin la unión no hubiese llegado a ser lo que fue.
A Carlos V cuando llegó por primera vez a Barcelona los aplausos le dejaron sorprendido, los catalanes veían en él la gran esperanza, el gran rey.
No cabe duda alguna de que la Historia de España en la Edad Media supone una fuente primordial a la hora de entender la actualidad. Además fuimos pioneros en muchas cosas
En efecto, España fue el primer país que suprimió la servidumbre, y también el primero que introdujo a los ciudadanos en las Cortes mucho antes que en ningún otro país. Luego Inglaterra lo copió en su Cámara de los Comunes. Íbamos muy por delante.
Europa le debe mucho a España y a Cataluña, indudablementeLuis Suárez
La convivencia entre religiones fue otra cosa muy positiva. La escuela de traductores de Toledo fue la que introdujo el aristotelismo y comenzó a dar los pasos que llevaron a posteriori al surgimiento de la ciencia moderna. También el número cero (clave fundamental de las matemáticas) salió de un pequeño monasterio dependiente de Ripoll. Europa le debe mucho a España y a Cataluña, indudablemente.La primera gran reforma religiosa también se hizo aquí, comenzó con San Vicente Ferrer y terminó con Teresa de Jesús y Tomás de la Cruz. Mucho antes de que se produjese la reforma protestante.
¿Qué opina de las soluciones que se le ha tratado de dar desde España en la actualidad a la expulsión de los sefardíes?
Efectivamente, en 1926 se dio una ley que reconocía que los sefardíes podían solicitar documentación española si les hacía falta. Gracias a esa disposición, durante la Segunda Guerra Mundial, España le otorgó papeles a 46.600 judíos salvándoles de la muerte.
Al mismo tiempo, en 1971 el decreto de expulsión se suprimió totalmente, para que no se pudiese ni decir que el judaísmo no era bueno. España le debe muchísimo a los sefardíes, sobre todo en lo que al pensamiento se refiere.

Pacto con Irán: una carta reservada para Interpol complica al ex canciller Héctor Timerman

Cuatro días después de firmado el pacto con Irán el 27 de enero de 2013, el gobierno de ese país pidió a Interpol el levantamiento de las alertas rojas que pesan sobre los 5 iraníes acusados por el atentado contra la AMIA.
Se hizo mediante una carta reservada que firmó el embajador iraní en Francia. Y esgrimió como argumento el acuerdo con Argentina.
En 2013 el entonces canciller kirchnerista Héctor Timerman negó que se hubiese acordado verbalmente levantar los pedidos de captura internacional junto con la firma del memorándum. Pero esa carta y otros elementos demuestran que era ese uno de los objetivos de la movida.

Las alertas rojas, que impiden a esos iraníes viajar por el mundo sin ser detenidos, suponen el único elemento de presión que tiene la Argentina frente a Irán.
Según revelaron fuentes judiciales a Clarín, este dato complica la situación de Timerman, a quien el fiscal Gerardo Pollicita pidió que sea citado a indagatoria junto con la ex presidenta Cristina Kirchner y otros imputados por encubrimiento agravado en la causa que investiga el ataque a la mutual judía, que ocurrió en 1994 y dejó 85 muertos.
Esto es parte de la denuncia que hizo el fiscal Alberto Nisman poco antes de aparecer muerto, en enero de 2015, con un tiro en la cabeza.
 
Hasta ahora la versión oficial de Timerman es que el acuerdo sólo consistía en notificarle conjuntamente a Interpol la firma del tratado a través de una carta cuya copia llamativamente no se encontró en los archivos de la Cancillería ni en la oficina local de Interpol.Se basó en una carta del entonces titular de Interpol, el norteamericano Ronald Noble, del 15 de marzo de 2013, que informaba que el pacto no había tenido ningún efecto sobre las alertas rojas.
Pacto con Irán: una carta reservada para Interpol complica al ex canciller Héctor Timerman
Aníbal Fernández, entonces jefe de Gabinete K, con Ronald Noble, de Interpol. (David Fernández)
Clarín reveló en marzo de este año que tras la firma del acuerdo Noble hizo incluir en las alertas un banner que advertía que la Argentina e Irán estaban buscando un pacto diplomático sobre el conflicto, lo que significó una flexibilización de hecho de la medida.
 
 
 Timerman se refería a que el 15 de marzo de 2013, en medio de una fuerte polémica local, el consejero jurídico de Interpol Joel Sollier le mandó un mensaje que afirmaba: “La Oficina de Asuntos Jurídicos de la Secretaría General de Interpol manifiesta que dicho acuerdo no implica ningún tipo de cambio en el estatus de las notificaciones rojas publicadas en relación con los crímenes investigados en la causa AMIA”.
Noble después ratificó ese criterio en declaraciones periodísticas ante las airadas críticas de la DAIA, familiares de las víctimas y la entonces oposición política a los K.
 
 
 Preocupado, Timerman viajó a Lyon, donde está la sede de Interpol, y se reunió con Noble.
La Cancillería, tras el encuentro, sostuvo que “Noble reafirmó los términos vertidos por el consejero general de Interpol en la carta del 15 de marzo, en el sentido de que el memorándum con Irán no afecta en forma alguna el estatus de las notificaciones rojas emitidas por Interpol a instancias de la Argentina”.
Pero el fiscal Pollicita y otros funcionarios judiciales saben desde hace varios días que existe aquella carta reservada del embajador iraní en Francia.
Entonces, las fuentes se preguntaron: “Si no hubo un acuerdo verbal para dar de bajas las alertas, ¿por qué Irán pidió formalmente su anulación?”.
 
 
 Seguramente el juez Claudio Bonadio o el fiscal Eduardo Taiano -quien tiene ahora también la causa por encubrimiento que había investigado Pollicita- pedirán formalmente a Interpol una copia de ese documento.
Pacto con Irán: una carta reservada para Interpol complica al ex canciller Héctor Timerman
El juez Bonadio. (Emmanuel Fernández)
Bonadio, luego de unificar la causa por encubrimiento con la de "traición a la Patria, decidirá antes de fin de mes si acepta el pedido de Pollicita de indagar como sospechosos a Timerman, Cristina y otros altos dirigentes K.
Antes de dejar el caso el fiscal Pollicita pidió una alerta azul -que implica sólo una localización de persona- para Noble así luego lo llamaba a declarar como testigo, pero Interpol le contestó que el ex funcionario "está protegido por la inmunidad diplomática".
 
 
 En fuentes judiciales se sabe que Noble reside actualmente en Dubai y que uno de sus ex secretarios en Interpol “está trabajando en un estudio jurídico de Londres contratado por Irán para conseguir el levantamiento de las alertas rojas”, en un claro conflicto de intereses.
Este estudio de abogados presiona constantemente a la comisión de Ficheros de Interpol, que integra desde marzo último el ex titular de la Auditoría General de la Nación (AGN) Leandro Despouy, como jurista independiente por su rol de relator sobre Derechos Humanos de la ONU.
Se trata de un puesto estratégico, porque esa comisión maneja una base de datos con 1.700 alertas rojas y es la que decide, desde el punto de vista jurídico, si se levantan o no.
A la luz de esta trama secreta sobre las advertencias, en los tribunales de Retiro se están revisando las razones de fondo que tuvo Cristina para hacer nombrar al entonces secretario de Seguridad, Sergio Berni, como 1 de los 12 miembros del secretariado de Interpol.
 
 
 "¿Fue para garantizar la vigencia de las alertas o para tapar todo?", se preguntó un conocedor de los pasillos de Comodoro Py.
Pacto con Irán: una carta reservada para Interpol complica al ex canciller Héctor Timerman
Cristina y Berni. (DYN)
Las fuentes estaban sorprendidas porque descubrieron que Timerman, diplomáticos de carrera y espías de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) viajaron a Montecarlo a la asamblea anual de Interpol en noviembre de 2014 para hacer lobby a favor de la candidatura de Berni.
Incluso afirman que se pagaron “cenas privadas y otras diversiones” a representantes de otros países para conseguir sus votos.
Berni fue elegido. Y en marzo de 2016, 4 meses después de la asunción del gobierno de Mauricio Macri, seguía en su puesto.
Sólo por una orden de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y una hábil gestión del entonces vicecanciller Carlos Foradori se logró “convencer” a Berni de que renunciara.
En su reemplazo fue el actual jefe de la Policía Federal, comisario general Néstor Roncaglia.
 
 
 

«Estar de Jauja», «valer un Potosí» y otras expresiones que derivan de los descubrimientos del Imperio español

El Descubrimiento supuso un cambio para toda la humanidad y una revolución para Castilla, cuya lengua regó las nuevas tierras, y que, a su vez, se contagió de un sinfín de expresiones y refranes que tenían referencias en América y en la exploración de territorios del pacífico
«Estar de Jauja», «valer un Potosí» y otras expresiones  que derivan de los descubrimientos del Imperio español
Incluso cuando Cristóbal Colón no hubiera sido el primer europeo en llegar a América, como apuntan las pruebas arqueológicas sobre la presencia de vikingos en el continente; lo importancia de lo ocurrido en 1492 fue el encuentro definitivo y continuado entre dos civilizaciones, que dio lugar a un mestizaje único y a un intercambio en numerosos ámbitos. El Descubrimiento supuso un cambio para toda la humanidad y una revolución para Castilla, cuya lengua regó las nuevas tierras, y que, a su vez, se contagió de un sinfín de expresiones y refranes que tenían referencias en América y en la exploración de territorios americanos y pacíficos por parte del Imperio español. La gesta de Colón impregnó también el imaginario popular.

«Hacer las Américas»

La larga tradición de emigración española a América, tanto después del Descubrimiento como en tiempos más recientes, dio lugar a la expresión popular «hacer las américas», como sinónimo de una empresa arriesgada donde se tiene la esperanza de hacer fortuna.

«Estar de Jauja»

En su viaje al corazón del Imperio inca, Francisco Pizarro dio con una ciudad llamada Jauja, cuya fama de oasis en medio de las adversidades que sufrían en ese momento los conquistadores españoles terminó evolucionando en el sinónimo de un lugar idílico y paradisiaco, donde no faltaba de nada y todo eran placeres. Lope de Rueda escribió en 1547 el paso titulado «La tierra de Jauja» y fabuló que allí las calles estaban empedradas con piñones y por ellas corrían arroyos de leche y miel. Así, pues, el dicho «¡esto es Jauja!» se suele pronunciar para expresar abundancia, si bien puede tener un sentido irónico: ¿Estamos aquí o en Jauja? Expresión coloquial usada para reprender una acción o un dicho importuno o indecoroso.

«Quemar las naves»

La expresión «quemar las naves» ha sido sinónimo a lo largo de la historia de lanzarse a por un objetivo a la desesperada, renunciando a la posibilidad de dar marcha atrás ante un eventual fracaso. Algo similar a lo que Hernán Cortés hizo en su campaña contra el Imperio azteca. «Propuso Cortés ir a México. Y para que le siguiesen todos, aunque no quisiesen, acordó quebrar los navíos, cosa recia y peligrosa y de gran pérdida», narra el cronista López de Gómara sobre la decisión de Cortés. El 8 de noviembre de 1519 iniciaron el viaje definitivo hacia Tenochtitlán los 400 españoles supervivientes, acompañados de 15 caballos y siete cañones, que pasarían a la historia como los principales responsables del derrumbe del estado mexica. Ya no había marcha atrás.
Su decisión kamikaze se considera el origen de la expresión, si bien puede que su origen aun más lejano esté en el siglo III antes de Cristo, tal y como refleja Manuel Campuzano en su libro «Alejandro Magno. La excelencia desde el liderazgo» (Visión). Al llegar a la costa Fenicia, Alejandro Magno observó que sus enemigos le triplicaban en número y que su tropa se veía derrotada antes de pisar el campo de batalla. Alejandro Magno desembarcó e inmediatamente mandó quemar todas las naves. Mientras su flota ardía, el líder macedonio «reunió a sus hombres y les dijo: Observad cómo se queman los barcos... Esa es la única razón por la que debemos vencer, ya que si no ganamos, no podremos volver a nuestros hogares y ninguno de nosotros podrá reunirse con su familia nuevamente, ni podrá abandonar esta tierra que hoy despreciamos». «Cuando regresemos, lo haremos en los barcos del enemigo», anunció.

«Hacer el indio»

Como equivalente de actuar de forma ridícula, festiva o extravagante se emplea la expresión «hacer el indio», lo cual no tiene ninguna relación con el primer significado que se le dio a esta expresión. Según cuenta Ramón J. Sender en su libro «Túpac Amaru» (Navona), «los criollos habían troquelado una expresión que expresaba cualquier clase de resignación vergonzosa ante el oprobio: hacer el indio». Es decir, que a mediados del siglo XVIII, «hacer el indio» era sinónimo de asumir sin rechistar las humillaciones.

«En fila india»

Se cree que esta expresión deriva de la costumbre, obligada por las condiciones geográficas y la ausencia de caminos anchos, de avanzar en fila de a uno de los indígenas. El principal motivo por el que marchaban así era por estrategia y defensa, pues el primero abría paso y todos los siguientes iban pisando sobre las mismas huellas que había dejado el cabeza de la fila. El último miembro iba borrando las huellas para no dejar rastro alguno en la estrecha ruta. De ahí viene que el ir de un sitio a otro manteniendo un orden y uno detrás de otro se le llame «ir en fila india».

«Valer un Potosí»

Potosí significa hoy «riqueza extraordinaria», por lo que valer algo un Potosí equivale a ser algo de mucho precio o estimación. Las asombrosas minas de Potosí están en el origen de este significado. Así, el oro fue el protagonista de los primeros años de la conquista, viviendo su punto álgido entre 1550 y 1560, coincidiendo con un periodo de gran escasez de este mineral en Europa. Pero pronto el oro fue sustituido por el verdadero «Dorado» de América: las minas de plata. La expresión «vale un Perú o un Potosí» hace referencia a que fue en esta región donde estaba una de las minas más emblemática y productiva. En 1545 se inició la explotación de estos yacimientos de plata en el Alto Perú (hoy Bolivia), siendo el año cero del boom en la extracción de este material.

«Chile, la flor de mis guzmanes»

En este caso no es en sí una expresión popular, sino más bien una cita con tono novelado. Para Carlos V, Felipe II, Felipe III y Felipe IV la Guerra de Arauco, en Chile, fue un quebradero de cabeza por su irresuelta situación constante en el tiempo y su alto coste de vidas. En una ocasión, el Emperador Carlos V resumió con sátira el asunto: «Chile le cuesta al Imperio la flor de mis guzmanes». Esto es, «la conquista de Chile se ha llevado mis mejores hombres».

«El huevo de Colón»

La definición de esta expresión es la de «cosa que aparenta tener mucha dificultad pero resulta ser fácil al conocer su artificio». Una expresión que surgió por la novelización de una reunión en la que algunos cortesanos le dijeron a Cristóbal Colón que su Descubrimiento no tenía nada de particular y tarde o temprano hubiera ocurrido. Para demostrarles su error, Colón les invitó a que pusiesen derecho un huevo cocido. Todos dijeron que aquello era imposible, y él, entonces, dando al huevo un pequeño golpe contra la mesa, lo colocó de pie por efecto de la abolladura del cascarón. Protestaron diciendo que aquello era muy fácil, pero a ninguno de ellos se le había ocurrido hacerlo.
No obstante, esta misma anécdota se contaba anteriormente a Colón con otros protagonistas, como Brunelleschi, el célebre arquitecto florentino, y el famoso constructor Juanelo Turriano, quien inventó el artificio para subir a lo más alto de Toledo las aguas del Tajo.

«De aquí a Lima»

La expresión de «aquí a Lima» es equivalente a recorrer una gran distancia o una ruta muy dificultosa. Si bien Cuzco (la Roma de América) era la ciudad más importante del Imperio inca y dejó impresionados a Pizarro y sus hombres, lo cierto es que su posición geográfica entre montañas hizo desaconsejable establecer allí el aparato burocrático que trajo la llegada de los españoles. La administración virreinal prefirió la ubicación de Lima (fundada dos años después que Cuzco, en 1535) y principalmente la cercanía de ésta con el puerto natural de lo que sería El Callao, para establecer la cabecera de sus dominios en Sudamérica. Lima deriva del nombre del río que atraviesa la ciudad, el Rímac; pero fue llamada originalmente la Ciudad de los Reyes.

«El Dorado»

Tras la conquista de Quito (Ecuador), que se suponía más rica que Cuzco pero no lo era, el cordobés Sebastián de Belalcázar tuvo noticia de una tierra más al norte llamada Cundinamarca, donde los reyes eran cubiertos con oro en polvo a su muerte para ofrendarlo a los dioses, naciendo allí la actual leyenda de «El Dorado». «Desnudaban al heredero y lo untaban con una liga pegajosa, y lo rociaban con oro en polvo, de manera que iba todo cubierto de este metal. Metíanlo en la balsa, en la cual iba de pie, y a su alrededor depositaban un gran montón de oro y esmeraldas para que ofreciese a su dios», escribió muchos años después el cronista Juan Rodríguez Freyle sobre el mito que corrió febril entre los conquistadores españoles. Hoy el término «El Dorado» hace referencia a un sitio de gran riqueza y valor, aunque de carácter imposible.

«Hacer el misionero»

La posición del «misionero» es una de las más utilizadas para mantener relaciones sexuales y, según una leyenda urbana posiblemente falsa, el origen de esta designación está en la evangelización que acompañó a la colonización y conquista de América. En términos de esta teoría, los indios vincularon esta posición con los misioneros porque éstos en su evangelización afirmaban que era el único modo correcto de colocarse para mantener relaciones sexuales. Y ciertamente desde la Iglesia Católica fue ampliamente recomendada durante siglos realizar esta postura (considerándola la más ‘casta’ y efectiva para procrear, evidentemente dentro del matrimonio). No obstante, no hay ni una sola constancia escrita de que a esta postura, empleada desde la Antigüedad, se le llamara de ese modo antes de mediados del siglo XX, cuando recibía el nombre de «postura angelical o de la serpiente», tal y como explica el doctor en antropología Robert J. Priest en su artículo «Missionary Positions: Christian, Modernist, Postmodernist», publicado en febrero de 2001.

«Vete al carajo»

Se trata de un interjección para expresar un desacuerdo con alguien. Y curiosamente el origen de su uso está en el tiempo del Descubrimiento, pues «carajo» se le llamaba al lugar situado en lo alto del palo mayor de las antiguas carabelas españolas. Servía como puesto de observación desde el que los vigías oteaban el horizonte en busca de naves enemigas o lugares a donde querían llegar. Cuando un marinero cometía una falta se le mandaba al carajo en señal de castigo, estando obligado a permanecer allí como vigía.

«Ser pobres en Panamá»

Tras dos años y medio de viajes hacia Tierra Firme, Pizarro recibió órdenes de cancelar la expedición al Perú y regresar a Panamá. El extremeño, que carecía de la elocuencia de su sobrino lejano Hernán Cortés, el conquistador de México, pero estaba convencido de que era la empresa más importante de su vida, trazó una raya en el suelo en la Isla del Gallo, cerca del municipio de Tumaco (Colombia), y dijo con palabras gruesas: «Por este lado se va a Panamá a ser pobres. Por este otro al Perú a ser ricos. Escoja el que fuere buen castellano lo que más bien le estuviere». Solo 13 hombres de los 112 supervivientes que componían su expedición decidieron cruzar la línea para «ser ricos en el Perú».

«Los últimos de Filipinas»

Filipinas se convirtió con los años y la primera circunvalación a la tierra en un punto clave del Imperio español. Allí llegaba y partía cada año el llamado Galeón de Manila, que conectaba el comercio de Asia con el de América, y este a su vez con Europa. De ahí que la pérdida de este territorio en 1898 a manos de EE.UU. supusiera un golpe moral para un España herida de muerte. Con la expresión «los últimos de Filipinas» se alude hoy en día a las últimas personas que permanecen en un lugar o a las últimas personas que defienden unas ideas, en referencia a la resistencia que unos cuantos soldados españoles llevaron a cabo en el fuerte filipino de Baler contra las tropas americanas. Los pocos soldados del fuerte de Baler continuaron resistiendo, incluso después de que se rindiera la capital de las islas, Manila.

«Malinchista»

La palabra malinchismo se usa de modo peyorativo en la cultura popular mexicana para definir la permeabilidad de un grupo social o étnico frente a un proceso de asimilación cultural de costumbres o hábitos ajenos a la cultura de origen. Su origen está en la figura histórica de La Malinche, una mujer indígena que acompañó a Hernán Cortés durante la conquista de lo que hoy es el territorio de México y ejerció como su intérprete y ayudante.