lunes, noviembre 24, 2014

Refranes La Polvorosa de la que huyeron los moros

Alfonso III derrotó a las tropas musulmanas en el año 878 en la batalla de la Polvoraria

La Polvorosa de la que huyeron los moros
Aunque lo más probable es que «Poner pies en polvorosa» surja del habla de germanía con la que rufianes y delincuentes designaban al camino, la calle o la senda llena de polvo, hay una versión sobre el origen de esta expresión que se apoya en un hecho histórico que se remonta a la Reconquista, a la época de Alfonso III de Asturias, llamado El Magno (838-912).
«Viendo Alfonso III, el Magno, gallego de naturaleza, los progresos que en las fronteras de sus reinos hacían los moros, acudió con sus tropas a contener los adelantos del sarraceno. Presentó a los enemigos la batalla cerca del río Orbigo, provincia de Palencia, en los campos de Polvorosa (Pulvararia o Pulveraria, según otras crónicas), y allí el valor de nuestros soldados, unido al temor que infundió a los moros un eclipse de luna, hizo que Alfonso III consiguiese una completa victoria, dispersando en precipitada derrota a los hijos del Corán que pudieron sobrevivir a la derrota. Desde entonces hízose proverbial Polvorosa, encerrando primitivamente dicha frase una amarga ironía por todo ejército fugitivo y aplicándose después a la persona que se ausenta apresuradamente de algún lugar», señalaba José María Sbarbi en El Averiguador Universal.
Sbarbi debía referirse a la batalla de la Polvoraria que libraron los cristianos contra los musulmanes comandados por Al Mundir en el año 878. Fue cerca del río Órbigo, pero en Zamora, a unos tres kilómetros de Benavente junto a la actual Santa Cristina de la Polvorosa que precisamente recuerda en su denominación a la batalla y no junto a Polvorosa de Valdavia, en Palencia.
Según el relato del historiador Claudio Sánchez Albornoz, «caminaban los sarracenos descuidados por los campos yermos y polvorientos que llamaban Polvoraria los cronistas, cuando del encinar vecino de Socastro saldrían de repente, impestuosas, las vanguardias de astures y gallegos».
«El casual encuentro junto al sitio nominado Polvoraria, sobre el río Orbigo, causa el quebranto de la morisma, que pierde más de quince mil soldados», señalaba Ricardo Velasco Ayllón en «El romancero de los once Alfonsos» (1863).

20-N. 39 años de la muerte de Franco

http://www.abc.es/abcfoto/galerias/20141120/abci-franco-muerte-aniversario-201411191703.html

El inglés al que Rommel salvó del pelotón de ejecución e invitó a cerveza y a tabaco

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El zapador Roy Wooldridge fue sorprendido cuando espiaba vestido de paisano las defensas alemanas en una playa del norte de Francia

El inglés al que Rommel salvó del pelotón de ejecución e invitó a cerveza y a tabaco
En la imagen, a la derecha, Roy Wooldridge
Roy Wooldridge tiene 95 años y que esté todavía vivo es un milagro. No solo por su avanzada edad, sino porque debería haber muerto en mayo de 1944, unas semanas antes del desembarco de Normandía del 6 de junio. Si sigue aquí es por la clemencia de un enemigo, y no uno cualquiera. Su salvador fue Erwin Rommel, el más célebre y prestigioso de los generales alemanes de la Segunda Guerra Mundial.
Wooldridge, zapador con grado de capitán en el Real Cuerpo de Ingenieros británico, disfrutaba aquel verano de un corto permiso de luna de miel en Londres. Al volver del teatro con su flamante mujer, en el hotel le aguardaba un telegrama que le ordenaba presentarse inmediatamente en su unidad. Un avión de reconocimiento aliado había tomado fotos de las playas del Norte de Francia, pero en las imágenes no se lograba vislumbrar bien qué defensas habían emplazado allí los alemanes. Había que arriesgarse a pisar el terreno y el capitán Wooldrige y un infante de Marina que lo escoltó fueron los elegidos. A una milla de la línea de costa, saltaron a un bote y se acercaron remando hasta la playa de Onival, en la Picardía francesa. El zapador constató que había postes con minas antitanques en su extremo, regresó para informar y volvió a tierra para seguir informando. Pero en el regreso lo interceptó una patrullera alemana.
Los alemanes llevaron al prisionero inglés a una casa rural, donde lo interrogaron durante dos semanas y logró guardar silencio sobre su misión. Su destino parecía sellado. En octubre de 1942 Hitler había promulgado la «Kommandobefehl», una orden de ejecución sumaria de todos los comandos, milicianos sin uniforme o espías que fuesen capturados por los nazis. El pelotón de fusilamiento era el único horizonte para Wooldridge. No fue así. Una mañana fue trasladado a un castillo y recibió la orden de lavarse y adecentarse, porque iba a ver «a alguien muy importante».

«Rommel era un alemán bueno y un luchador limpio», afirma Wooldridge

Sus guardianes lo condujeron a un despacho donde lo aguardaban Rommel, el legendario «Zorro del Desierto», al que el inglés reconoció al momento, así como a su acompañante, Von Rundstedt, su ayudante de campo. Ambos interrogaron a Wooldridge y le advirtieron que sería ejecutado si no contaba qué hacía en suelo francés. Pero el inglés tampoco habló esta vez. Tras las preguntas, Rommel le preguntó su necesitaba algo. «Sí, una buena comida, una pinta de cerveza y un paquete de tabaco», respondió el inglés. Los camareros personales del general le sirvieron una abundante comida, su cerveza y le dejaron sobre la mesa la cajetilla de cigarrillos alemanes. «No lo podía entender», ha contado el superviviente a la BBC, que el domingo emitirá su testimonio. «Me salvé de morir en la guerra gracias a Rommel, que era un alemán bueno y un luchador limpio». Wooldridge fue enviado del castillo a un campo de prisioneros, donde pasó lo poco que restaba ya de la contienda.

El final trágico de Rommel

El zapador es probablemente uno de los pocos soldados que pudo conocer a los dos grandes antagonistas, el mariscal inglés Bernard Montgomery y Erwin Rommel. Montgomery derrotó al «Zorro del Desierto» en la segunda batalla de El Alamein, en Egipto. Pero nadie duda de que el alemán era un estratega muy superior al inglés, cuya tozudez y parsimonia han sido cuestionadísimas, hasta el punto de que muchos historiadores sostienen que si Montgomery se hubiese movido más rápido se habrían podido salvar muchas vidas aliadas tras el Desembarco de Normandía. Wooldridge recibió la medalla de la Orden del Imperio Británico precisamente por su comportamiento heroico en El Alamein, donde contribuyó a despejar un campo de minas bajo fuego enemigo. Tras la guerra, el zapador se dedicó a la docencia y llegó a ser el director del College de Arte y Tecnología de Derby.

Rommel, sospechoso de haber participado en el atentado contra Hitler, se suicidó

Como es bien conocido, la historia de Rommel (1891-1944) tiene un final más trágico. Su coche fue bombardeado en Francia por los aliados y el general sufrió gravísimas lesiones en el cráneo, de las que sobrevivió tras una prodigiosa intervención quirúrgica. Cuando guardaba convalecencia en su casa familiar en Alemania, se presentaron en el domicilio militares de alto rango, acompañados de soldados de las SS, que le dieron a elegir entre el suicidio o la deshonra de un juicio bajo la acusación de ser cómplice del atentado fallido de Von Stauffenberg contra Hitler en julio de 1944. Rommel les explicó brevemente la situación a su mujer y a su hijo, y salió en un coche con sus visitantes, que se detuvo a medio camino para que procediese a suicidarse. Si formaba parte o no del complot para matar al genocida ha sido objeto de muchos debates. También se ha discutido cuál era el grado de compromiso real de Rommel con el nazismo. Pero la leyenda, que algo tiene siempre de verdad, lo ha dejado en la historia como un caballero en el campo de batalla, además de un prodigioso general, que solo fue derrotado cuando quedó en clara inferioridad de medios materiales.

El kirchnerismo en pleno salió a criticar al juez que allanó una empresa de Cristina

Luego de Capitanich, Sergio Urribarri, Julián Domínguez y Juliana Di Tullio se anotaron para quejarse por la investigación judicial a la Presidenta.
Luego de que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, abriera la puerta esta mañana acusando al Poder Judicial de promover un "golpismo activo" por investigar las irregularidades en las empresas de Cristina Kirchner, el oficialismo salió en cadena a atacar al juez Claudio Bonadio, quin ayer allanó las oficinas porteñas de una de las sociedades de la Presidenta.
El gobernador de Entre Ríos y precandidato presidencial del FPV, Sergio Urribarri, denunció los "avances de sectores de la Justicia sobre la vida política y económica del país". Urribarri dijo que las investigaciones del magistrado son "un apriete liso y llano". "Esa sociedad (en referencia a la empresa Hotesur, cuya propietaria es la Presidenta) forma parte del universo de más de 150.000, de las cuales más de 67.000 tienen trámites pendientes. Además, la información que buscaba el juez la podía fácilmente obtener como normalmente hacen en Comodoro Py, con oficios, sin recurrir a una medida extrema como es un allanamiento", se quejó el entrerriano.
A su vez, el Presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, consideró "inexplicable el ensañamiento y la persecución judicial hacia la figura de nuestra Presidenta", y remarcó que "el propósito perseguido es dañar la investidura de la Presidenta y bastardear la opinión pública".
En la misma línea, la presidenta del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria, Juliana Di Tullio, dijo que "la oposición recurre a sus jueces para intentar voltear a Cristina (Kirchner). Lo que ocurrió ayer con un juez federal, que tiene claro alineamiento con el Frente Renovador, desenmascara quienes están detrás de esta persecución y que amenaza permanente a la democracia, las Instituciones y al pueblo Argentino", sostuvo Di Tullio, y dio un paso por la senda que había marcado desde temprano Capitanich: "No quieren que Cristina termine su mandato. Ese es su único objetivo", aseguró.
FOTOGALERÍA. CÓMO ES EL HOTEL ALTO CALAFATE POR DENTRO
Ayer, el juez Federal Claudio Bonadio allanó las oficinas porteñas de la empresa Hotesur, propietaria del más grande de los hoteles que maneja la familia presidencial, y ordenó procedimientos similares en la Inspección general de Justicia (IGJ) y la AFIP en búsqueda de documentación sobre la misma empresa, que registra numerosos faltantes de documentación como balances, composiciones del directorio y pagos de las tasas ante la IGJ. La diputada Margarita Stolbizer (GEN), denunció incluso que las prácticas de esa compañía -una de las que componen el brazo hotelero del grupo empresario que construyó la familia presidencial luego de su acceso a la Casa Rosada- podrían encuadrarse en el delito de abuso de poder y en el de incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Las 30 fotos del hotel de Cristina Kirchner en El Calafate



http://www.lanacion.com.ar/1745824-en-fotos-el-hotel-alto-calafate



El hotel Alto Calafate se erige en el ingreso a esa ciudad, en la cima de una colina que le otorga una vista única de la ciudad y el Lago Argentino; es de alta categoría y tiene tarifas en pesos y en dólares
En el ingreso a El Calafate, en Santa Cruz, en la cima de una colina que le otorga una vista única de la ciudad y del Lago Argentino, se erige el hotel Alto Calafate, propiedad de la familia Kirchner.
El Calafate es "el lugar en el mundo" de la presidenta Cristina Kirchner. El hotel, el segundo de los Kirchner en la ciudad, fue adquirido en 2008 a través de Hotesur, una sociedad anónima cuya mayoría accionaria está en manos de la mandataria.
El Alto Calafate es uno de los 14 hoteles de entre 4 y 5 estrellas de la ciudad. Opera comercialmente todo el año con tarifas en pesos y en dólares. ¿Las más económicas? Desde 1150 pesos la noche (base doble).
Tiene 103 habitaciones, decoración moderna y elegante, un restaurante especializado en cocina regional, gimnasio, sauna, pileta climatizada con cascada para masajes, spa, salones para eventos y una increíble vista panorámica del paisaje patagónico.
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Una firma clave, en una trama millonaria

PolíticaDos son las sociedades clave para entender el entramado de negocios y sospechas que une a Cristina Kirchner con el empresario patagónico Lázaro Báez. Una es Hotesur; la otra, Valle Mitre. Y ambas se encuentran bajo la lupa judicial por los presuntos delitos de lavado de activos y evasión tributaria, y otras figuras que se ciernen sobre los funcionarios que deberían controlarlas.
Hotesur SA es la firma con que la familia Kirchner controla sus hoteles en el Sur. El más importante es el Alto Calafate. Pero sus números se mantienen en las sombras. Entre otros motivos, porque incumplió con varias exigencias de la Inspección General de Justicia (IGJ), el organismo que debe controlar a las sociedades creadas o domiciliadas en la ciudad de Buenos Aires, y que depende del Ministerio de Justicia.
Valle Mitre SA, en tanto, pertenece a Báez. ¿Por qué es relevante esa firma? Porque durante años se encargó de gerenciar los hoteles de la Presidenta y garantizarle ingresos multimillonarios a través de los contratos que firmaron al menos ocho empresas del propio Báez para pagar cientos de habitaciones sin jamás usarlas, tal como reveló LA NACION en diciembre y enero pasados.
¿Cómo era esa operatoria? Ocho firmas de Báez firmaron convenios confidenciales y retroactivos con el Alto Calafate, hasta superar las 1100 habitaciones por mes durante años, que él pagó, sin obtener una tarifa corporativa ni descuento alguno y sin importar que sus empleados usaran o no esas reservas o si se trataba de temporada alta o baja.
¿Resultado? En un año y medio, Báez desembolsó más de $ 10,1 millones por habitaciones en el Alto Calafate. Más otros $ 3,2 millones por el "alquiler" de la hostería Las Dunas y otros $ 1,1 millones por operatorias similares con la firma Los Sauces SA, también de la familia Kirchner.
Cuando LA NACION comenzó a publicar esas revelaciones, Báez presentó una medida cautelar ante la Justicia para impedir la publicación de más información interna de Valle Mitre y el resto de sus empresas. Jamás obtuvo esa cautelar, pero admitió así la autenticidad de los documentos contables que reveló este diario.
En la misma línea, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, afirmó por radio que no le importaba qué hizo Báez con las habitaciones que pagó a la familia Kirchner, ya que se trataba de un "acuerdo entre privados". Una respuesta peculiar al tratarse de operaciones comerciales de los últimos dos presidentes de la Nación con el mayor contratista de obra pública de la última década. Pero de ese modo Parrilli terminó por admitir que existían esos contratos.
Para entonces, la Justicia había comenzado a reaccionar. El juez en lo Penal Tributario Javier López Biscayart inició una investigación sobre Valle Mitre y el 20 de diciembre pasado ordenó el allanamiento de las oficinas porteñas de Báez. Esa pesquisa continúa abierta.
Pero las revelaciones no terminaron ahí. LA NACION también expuso que la IGJ le otorgó protección a Hotesur, que incumplía con múltiples requisitos que impone la ley.
En cuestión de horas, el Ministerio de Justicia acusó a LA NACION de montar "un proceso sistemático" de "maniobras agraviantes y desestabilizadoras en perjuicio del Estado nacional y sus instituciones", al tiempo que negó esa supuesta protección. Sostuvo que Hotesur fue intimada a actualizar su información en abril de 2013 y que desde entonces su legajo se encuentra "bajo análisis".
Once meses después, sin embargo, la situación irregular de Hotesur no cambió en la IGJ. Adeuda tasas por $ 20.000 (la última que abonó fue en 2009) y no presentó balances de 2011, 2012 y 2013. Tampoco inscribió a sus autoridades desde octubre de 2009, y no hay rastros de Hotesur en los domicilios legales que consignó. Por eso, ahora, la Justicia también investiga si desde la IGJ se protegió a la firma presidencial.

Escandaloso reintegro a la madre de CFK

21/11/2014 | Actualidad

Escandaloso reintegro a la madre de CFK

OFELIA WILHELM Y UN ILÍCITO COBRO A IOMA

Escandaloso reintegro a la madre de CFK
La obra social IOMA reintegró $181.807 a la madre de Cristina por una operación de cadera realizada en un sanatorio que no está en la cartilla de la obra social. Auditores médicos afirman que, por una intervención quirúrgica de iguales características, solo se reconoce el 21% de ese valor a otros afiliados
Según denuncias de auditores médicos de la obra social que fueron reflejadas por diario Hoy, la mamá de Cristina habría recibido beneficios que no obtiene casi ningún otro afiliado en un instituto que cuenta con una cobertura que alcanza a más de 2 millones de personas.
Concretamente, el directorio de la obra social, que está integrado por funcionarios y representantes sindicales, le reintegró a Ofelia Wilhelm —vía trámite de excepción— el 100% de los gastos de una operación que se le practicó en la cadera.
Eso no fue todo: también avaló la compra de una prótesis importada y se fijaron valores que estarían muy por encima de lo que el Ioma paga por intervenciones de iguales características. 
Las diferencias son notables: mientras que a la madre de la presidenta le desembolsaron $ 181.807.86, si otro afiliado hubiese realizado el mismo trámite de excepción, por un operación idéntica, realizada en la misma clínica, casi con seguridad se le hubiese devuelto solo $38.817,88, es decir, el 21,3% de lo asignado a Ofelia.
Así lo denunciaron desde la Asociación de Profesionales del IOMA (Apioma) cuyo titular, Idelmar Seillant,  le dijo a Hoy: “Este tipo de actos de corrupción realizados por funcionarios transgreden todas las normas y resoluciones del IOMA, ocasionando un grave perjuicio al erario público”.