lunes, julio 27, 2015

Papa Francisco: Hay un vínculo entre maltrato a la Creación y trata de personas


Papa Francisco durante el encuentro con los alcaldes / Foto: Daniel Ibáñez (ACI Prensa)
Papa Francisco durante el encuentro con los alcaldes / Foto: Daniel Ibáñez (ACI Prensa)

VATICANO, 21 Jul. 15 / 04:55 pm (ACI/EWTN Noticias).- El Papa Francisco participó este martes en la inauguración del Congreso internacional “Esclavitud moderna y cambio climático: el compromiso de las ciudades”, con la participación de más de 60 alcaldes de todo el mundo, donde advirtió que la trata de personas -explotación sexual y laboral de niños y adultos- es también una consecuencia del uso de la Creación.
Francisco inició su discurso señalando que no se puede ver el cuidado del ambiente solamente como una actitud “verde”, pues cuidar el planeta “significa una actitud de ecología humana”; es decir, no se puede separar a la persona de la Creación. “La ecología es total, es humana”, indicó.
En ese sentido, señaló que la encíclica “Laudato Si” explica que “hay una relación de incidencia mutua, sea del ambiente sobre la persona, sea de la persona en el modo como trata el ambiente”, y “el efecto de rebote contra el hombre cuando el ambiente es maltratado”. “No es una encíclica ‘verde’, es una encíclica social”, afirmó.
El Santo Padre aprovechó la presencia de los alcaldes para explicar que el crecimiento desmesurado de las ciudades, con “cordones de pobreza y de miseria más grandes”, son también consecuencia “de un descuido del ambiente”.
“¿Por qué la gente viene a las grandes ciudades, a los cordones de las grandes ciudades, las villas miseria, las chabolas, las favelas? ¿Por qué arma eso? Simplemente porque ya el mundo rural para ellos no les da oportunidades”, indicó.
En ese sentido, Francisco denunció “la idolatría de la tecnocracia” que ha creado desocupación y obliga a las personas a migrar en busca de nuevos horizontes. Señaló que la falta de empleo está afectando sobre todo a los jóvenes. “¿Qué horizonte y qué futuro puede ofrecer?, ¿qué le queda a esa juventud? O las adicciones, o el aburrimiento, o el no saber qué hacer de su vida -una vida sin sentido, muy dura-, o el suicidio juvenil – las estadísticas de suicidio juvenil no son publicadas en su totalidad-, o buscar en otros horizontes, aún en proyectos guerrilleros, un ideal de vida”, señaló.
Asimismo, indicó que el mal uso de la Creación ha puesto en juego el oxígeno y el agua. “Es decir, la  desertificación de grandes zonas por la deforestación”. “¿Qué sucede cuando todos estos fenómenos de tecnificación excesiva, de no cuidado del ambiente, además de los fenómenos naturales, inciden sobre la migración? El no haber trabajo, y después la trata de las personas”, advirtió.
Francisco denunció que “cada vez es más común el trabajo en negro, un trabajo sin contrato, un trabajo arreglado debajo de la mesa. ¡Cómo ha crecido! El trabajo en negro es muy grande, lo cual significa que una persona no gana lo suficiente para vivir. Eso puede provocar actitudes delictivas y todo lo que sucede en una gran ciudad por esas migraciones provocadas por la tecnificación”.
“Sobre todo me refiero al agro o la trata de las personas en el trabajo minero, la esclavitud minera todavía es muy grande y es muy fuerte. Y lo que significa el uso de ciertos elementos de lavado de minerales – arsénico, cianuro- que inciden en enfermedades de la población. En eso hay una responsabilidad muy grande. O sea que todo rebota, todo vuelve. Es el efecto rebote contra la misma persona. Puede ser la trata de personas por el trabajo esclavo, la prostitución, que son fuentes de trabajo para poder sobrevivir hoy día”, advirtió.
Ante ello, exhortó a las Naciones Unidas a “interesarse muy fuertemente sobre este fenómeno, sobre todo, en la trata de personas provocada por este fenómeno ambiental, la explotación de la gente”.
En ese sentido, el Papa invitó a los alcaldes a sumarse para solucionar estos problemas. “Porque ésta conciencia si bien sale del centro hacia las periferias, el trabajo más serio y más profundo, se hace desde la periferia hacia el centro. Es decir, desde ustedes hacia la conciencia de la humanidad”.
“La Santa Sede o tal país, o tal otro, podrán hacer un buen discurso en las Naciones Unidas pero si el trabajo no viene de las periferias hacia el centro, no tiene efecto”, indicó.
“Pido al Señor que nos dé a todos la gracia de poder tomar conciencia de este problema de destrucción que nosotros mismos estamos llevando adelante al no cuidar la ecología humana, al no tener una conciencia ecológica como las que nos fue dada al principio para transformar la primera incultura en cultura, y frenar ahí, y no transformar esta cultura en incultura”, señaló.
Bajo el título de “Esclavitudes modernas y cambio climático: el compromiso de las ciudades” se desarrolla este encuentro organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias y de las Ciencias Sociales en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Mañana el tema será “La prosperidad, la gente y el Planeta: consecuencias de un desarrollo sostenible en nuestras ciudades”.
El Canciller de las dos Pontificias Academias, Mons. Marcelo Sánchez Sorondo, explicó hace unos días que la invitación a los alcaldes obedece al deseo de “buscar juntos las mejores prácticas para detener el cambio climático y la eliminación de las nuevas formas de esclavitud”.
Así, se pretende que “se comprometan en favorecer, en nuestras ciudades y asentamientos urbanos, la emancipación de los pobres y de aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad, reduciendo la exposición a situaciones extremas catastróficas derivadas de las profundas alteraciones de naturaleza ambiental, económica y social que crean terrenos fértiles para las migraciones forzadas y la trata de seres humanos”.
Al mismo tiempo, quieren que las autoridades se esfuercen “en el desarrollo de programas de reinserción e integración social de las víctimas, a nivel nacional y local, para evitar la repatriación forzada”.
Por ello, después de la intervención del Papa, los más de 60 alcaldes presentes firmaron una declaración en la que se comprometen a luchar contra estas problemáticas.
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“La Paz de Cristo en el Reino de Cristo”

Acción Católica de la Diócesis de Querétaro.

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Jose Luis Aboytes
Coordinador Internet

Brucelas de noche


Desocupados que figuran como ocupados – Por Roberto Cachanosky

Es falso que reformar el estado implique dejar gente desocupada
Decía unos días atrás que el estado argentino es como una empresa familiar fallida. Me refiero a esas empresas familiares creadas por el abuelo que fue exitosa gracias a su trabajo y sencillez para vivir. Cuando muere el abuelo, los herederos empiezan a nombrar en puestos claves a hermanos, primos, tíos todos con sueldos fabulosos, autos y demás beneficios. Obviamente la empresa no aguanta semejante grado de ineptitud y despilfarro y se va a la quiebra.
Bien, la familia del estado argentino es La Campora que ha tomado por asalto el sector público, nombrando a militantes que no tienen capacidad para ejercer el cargo que ocupan pero pasaron a ser militantes rentados. Cobran en base al trabajo y esfuerzo que Ud. realiza todos los días. Literalmente le está robando vía la presión impositiva su esfuerzo diario en nombre del proyecto nacional que luce más como un proyecto personal de acumulación de dinero ajeno.
Basta con ver cómo evolucionó el empleo en el sector público para advertir el desastre que han hecho el kirchnerismo, las administraciones provinciales y las municipales.
Haciendo un cálculo conservador, entre 2002 y 2013 el empleo estatal a nivel nacional, provincial y municipal pasó de 2,1 millones de personas a 3,3 millones. Se agregó un 1,2 millones de personas. Estimo que a nivel nacional, considerando el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, más organismos descentralizados, empresas públicas, etc. el empleo estatal aumentó en unas 270.000 personas. Otras 740.000 surgen del incremento de los empleados públicos en las provincias y 190.000 a nivel municipal. De acuerdo a la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) que publica datos del INDEC, en 2010 había 2259 gobiernos locales, considerando municipalidades, comunas, comunas rurales, etc. Estamos hablando de un aumento de 84 personas por gobierno local entre 2003 y 2013. Bastante conservador el número.
Como decía antes, yo llego a una cifra de 3,3 millones de empleados públicos en 2013, pero otras estimaciones dan 3,7 millones de empleados públicos, lo cual es probable porque entre 2014 y 2015 los tres niveles de gobierno se apuraron en nombrar más empleados estatales.
Pero aun tomando mi número más conservador o más benigno frente a tanto despilfarro, entre 2002 y 2013 el empleo público creció el 57%, siendo que ya en 2002 el estado estaba sobredimensionado en los tres niveles. Hoy tenemos gobiernos provinciales y municipios que están tan sobredimensionados en empleados que no pueden cerrar los números con los ingresos que reciben.
Cuando uno presenta estos números, el planteo es que el próximo gobierno no podrá impulsar la reforma del estado porque mucha gente quedaría desocupada. En rigor buena parte de esos 3,3 o 3,7 millones de empleados estatales no cumplen ninguna función que genere algún bien o servicio que le sirva a la gente. Por ejemplo, el ministerio de producción a cargo de Débora Giorgi no produce nada que la gente necesite. No produce riqueza. En todo caso entorpece a los que producen.  Estorban, complican y no dejan trabajar en paz a la gente que genera riqueza, por lo tanto, en un gobierno sensato un ministerio de producción es un contrasentido y no tendría que existir. Esto quiere decir que todos los que están en ese ministerio son desocupados que estadísticamente figuran como ocupados y también estadísticamente figuran como que cobran un sueldo cuando pero desde el punto de vista estrictamente económico son desocupados que cobran un muy buen subsidio. En rigor, también puede ser leído como un saqueo a la riqueza del sector privado.
De lo anterior se desprende que, un gobierno mínimamente sensato, al hacer la reforma del estado, no estaría aumentando la desocupación ya existente porque Débora Giorgi es una desocupada más al igual que todo su personal, con la diferencia no menor que vive a cuerpo de rey porque roba dinero en forma legal ya que su función es innecesaria. Ella que figura como ocupada es una desocupada de lujo. Y así pasa con millones de personas que están en los tres niveles de gobierno y creemos que si reformamos el estado van a quedar desocupados. No es cierto tal cosa. Insisto, ya son desocupados que cobran muy buenos “sueldos”. Son militantes políticos rentados que cobran robándoles sus ingresos a personas de otras ideas políticas. ¿Cómo roban? Usando el monopolio de la fuerza que tiene el estado para quitarle vía impuestos el fruto del trabajo a la gente decente y dársela a los militantes rentados. El estado le roba a gente que todas las mañanas se levanta para ir a trabajar. El trabajo de Giorgi y tantos otros es entorpecer a los que producen e ir a aplaudirla en sus cadenas y festejarle cuanta estupidez dice. El de la gente honrada es levantarse para producir y sostener a los aplaudidores y “empleados” públicos.
Lo que tiene que hacer el próximo gobierno, por lo menos a nivel nacional, es transparentar esta simulación de trabajo y reconocer que la tasa de desocupación es mucho mayor porque todos esos militantes son rentados y proceder a darles un breve tiempo para ir a trabajar. ¿Por qué digo breve? Porque por cada día de más que estén esos militantes rentados ocupando un cargo público, es un día más que el estado le roba vía impuestos el trabajo honrado a muchas personas decentes.
En definitiva, solucionar el problema del sector público no implica dejar gente en desocupada. Es un engaño estadístico decir eso. Solucionar el problema del sector público implica hacer justicia dejando de robarle a la gente que produce en serio para darle ese dinero a los que viven sin trabajar.
El desafío que queda por delante es crear las condiciones institucionales y económicas para generar una avalancha de inversiones que cree puestos de trabajo para que los que hoy están desocupados en el estado figurando como ocupados, pasen a tener un puesto de trabajo en serio y la gente decente deje de ser expoliada por este estado depredador.
Fuente: http://economiaparatodos.net/

Cristina y las estatuas – Por Mario Caponnetto

La Patria es la historia de la patria. Si nos falsifican la historia, nos roban la Patria.
Jordán B. Genta
Cristina no se lleva muy bien con las estatuas. Al menos con algunas. Desde hace tiempo venía mostrando una vesánica obsesión contra el monumento a Cristóbal Colón, hermosa obra escultórica que a la par que recordaba al Gran Almirante, dominaba uno de los más bellos paseos de la Ciudad Porteña. Hizo todo cuanto estuvo al alcance de su poder despótico, avasalló jurisdicciones, incumplió sentencias judiciales, avanzó con la prepotencia y el desprecio a toda norma que la caracterizan hasta que finalmente la estatua del Almirante fue removida de su pedestal y tras largos meses de abandono y deterioro a la intemperie, retirada de la vista pública con incierto destino.
Es que Cristina junto con esta obsesión colonofóbica tenía entre ceja y ceja -¿habrá algo entre las cejas presidenciales? ¡Vaya uno a saber!- la peregrina idea de alzar en el lugar antes ocupado por Colón una estatua en memoria de la  Teniente Coronel del Ejército del Alto Perú Doña Juana Azurduy de Padilla, noble criolla heroína de nuestra Guerra de la Independencia. Cómo si para ensalzar la memoria de Juana Azurduy fuera necesario denigrar a Colón; o cómo si, en definitiva, a Cristina le importara algo la verdadera Juana Azurduy (una criolla que combatió junto a su esposo por la independencia de nuestra Patria y murió en la indigencia) cuando, en realidad, el personaje que ella exalta (y hasta con el que en su delirio se identifica) no es sino una caricatura inventada por el indigenismo marxistoide latinoamericanista, teologicoliberacionista, tercermundano inventado por Felipe Pigna y los “intelectuales” de Carta Abierta que son, en definitiva, quienes alimentan con estas imposturas el débil caletre de la “presidenta”. El “monumento” -una típica muestra de la “estética” populista latinoamericana- representa, en efecto, una Juana Azurduy horrible, de gesto airado y aire indígena, que blande en su mano izquierda una suerte de absurdo sable, imagen ajena por completo a la iconografía que disponemos de la heroína en la que aparece con sus altivos rasgos criollos y un recto y limpio sable militar al cinto.
Pues bien; ahora Cristina ha visto cumplido su sueño de revolucionaria pueril. ¡Hasta mandó modificar las ventanas de la Casa Rosada para contemplar mejor el adefesio depositado, hace unos días, en el otrora bello predio urbano e inaugurado por ella misma en compañía de un falso indio que dice llamarse “presidente” de Bolivia. Juana Azurduy era tan boliviana como Colón italiano. Pero dejemos pasar estas menudencias y concentrémonos en lo esencial: y lo esencial es esto: aquí hay algo mucho más grave, infinitamente más grave que los caprichos de una mujer desquiciada moral y psicológicamente; mucho más grave que el daño infligido al paisaje urbano ofendido por un mamarracho escultórico. Lo grave es que la historia argentina ha vuelto a ser falsificada con una falsificación mucho mayor, si cabe, que la que impuso a sangre y fuego el liberalismo masónico en su hora. Al menos este último dejó intacta, en cierto modo, la empresa del Descubrimiento y la Conquista de América manteniendo el fino hilo que nos liga a nuestros orígenes. Esta nueva impostura, en cambio, es un hachazo a la raíz misma de nuestro ser, un golpe de gracia a la identidad hispanocatólica y criolla de la Patria sustituida por un indigenismo falaz y disolvente. Quitar a Colón es quitar la fe; equivale a quitar a Cristo de quien el Almirante fue portador: Cristo phoros. Sin Colón todo sentido se pierde, la historia desaparece para disolverse en la nada de la oscuridad y el silencio de la muerte. Sin Colón vuelven los dioses falsos precolombinos que son demonios; demonios, exorcizados por la cruz de los misioneros y corridos por la espada de los capitanes de España, que regresan para intentar adueñarse nuevamente de la tierra que les fue arrebatada en justa guerra para Cristo.
Esto es lo grave; pero más grave aún es el silencio de quienes debieron levantar la voz ante el atropello y callaron. No eran los italianos (noble comunidad, si la hay, que nos regalo la estatua de Colón y peleó hasta donde pudo por oponerse al atropello kirchnerista) los que tenían que levantar la voz. ¿Qué dijeron las organizaciones españolas en la Argentina? ¿Qué las Academias de la Historia? ¿Qué intentaron siquiera los intelectuales, los artistas, los hombres de la cultura que no se identifican con el gobierno? ¿Qué dijo, por Dios, el Episcopado que tanto alardea de la nueva evangelización? ¿Qué evangelización es posible en estas tierras sin la previa obra de España?
En la cima de su desquicio, y haciéndose eco de las divagaciones del “escultor” que perpetró el esperpento, Cristina dijo que ahora, Juana miraba hacia adentro, hacia el Continente, en contraste con Colón que miraba afuera, dando la espalda a América. Ahora el sable de Juana será, remató, una advertencia para quienes intenten atacar la Patria.
Pero, cómo lograr que entiendan, ella y sus secuaces, que el Almirante miraba el mar, ese mar vencido por la fe y la audacia de quienes dieron el mundo a América y América al mundo. Que mirar hacia ese mar es mirar hacia lo más íntimo de nosotros mismos. Que la mirada de Colón era, a la vez, la mirada del vigía, del Centinela que avista al enemigo; y el enemigo sabe que nuestra estirpe católica y criolla es de temer. No será este indigenismo aliado al poder de las logias, de las finanzas y de las ideologías el que defienda la Patria. La Patria estará defendida y al cobijo mientras haya un puesto de mando y sobre él un Almirante que ciña con su mirada el mar que nos trajo el ser y nos incorporó a la Historia.

El ataque terrorista a la Tablada – Por Nicolás Márquez

Un 23 de enero de 1989 (pleno gobierno de Raúl Alfonsín) unos 42 terroristas del Movimiento Todos por la Patria (reciclaje criminal de lo que fuera en los años 70´ el ERP) embistieron el portón de entrada del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 ubicado en la localidad de La Tablada. Seguidamente, los subversivos se dispersaron por el interior del cuartel donde se encontraron con una fuerte resistencia. El combate se prolongó durante casi 27 horas hasta que finalmente los guerrilleros sobrevivientes se rindieron. Las crudas imágenes de la batalla transmitidas en vivo y en directo por los medios de comunicación recorrieron el mundo y conmocionaron a los argentinos que una vez más sufrieron la artera agresión del comunismo internacional.
Afortunadamente, en un país signado por la amnesia y la hipocresía ideológica en el cual estos hechos del pasado reciente suelen ser ocultados bajo la alfombra, aparecen en escena patriotas como nuestro amigo Sebastián Miranda, joven historiador revisionista quien acaba de reeditar con nueva documentación un libro indispensable para cualquier biblioteca argentina:  “Los Secretos de la Tablada. La última acción de la guerrilla armada”. Es en este magnífico trabajo en donde se detallan los orígenes de los atacantes en el Ejército Revolucionario del Pueblo, los Montoneros y la UCR; su participación criminal en la revolución sandinista; las advertencias previas que anunciaron el ataque en cuestión; la composición del MTP y las organizaciones colaterales; las acciones militares para la defensa y recuperación de las instalaciones; las evidentes complicidades de funcionarios de primera línea del gobierno radical y los medios de comunicación que anunciaron el asalto; la influencia de periodistas, políticos y personajes del gobierno actual y su relación con los terroristas de entonces; el oscuro rol de Horacio Verbitsky,  las operaciones de prensa del diario Página/12 (financiado por el propio Gorriarán Merlo), el papel de la Coordinadora radical, el juicio a los subversivos; la campaña mediática para su liberación mediante la tergiversación de los sucesos y las mentiras sobre las acciones durante la recuperación del cuartel atacado.
Todo esto y mucho más es lo que contiene este fabuloso libro que desde La Prensa Popular celebramos y  promovemos, y que ofrecemos para que puedas comprar y te será enviado a tu domicilio con sólo clickear acá.

martes, julio 21, 2015

Tratado de 1990 entre Argentina y Gran Bretaña

¡¡¡ Traiciòn a la Patria!!!...." Preparatè para la guerra si quieres la Paz "!!!....La Reconquista llegarà..., con nuestros nietos, o seguramente mucho despuès...Que El Señor, nos permita verlo...Mientras vivimos:nauseas....y dejar escrita la verdadera Historia con los cobardes ,en las Islas y el continente; asì como Chile,Francia y, EE.UU. y ,como decìa Santa Teresa de Jesùs: PACIENCIA ¡¡¡....,TODO SE ALCANZA.!!!....
ROGANDO AL DIOS DE LOS EJÈRCITOS  UN ABRAZO EN DIOS Y PATRIA, DE
FEDERICO.
 
 
 

Tratado de 1990 entre Argentina y Gran Bretaña

(La rendición incondicional de la Argentina)
El día 16 de febrero de 1990, todos los medios masivos de difusión tanto estatales cuanto privados anunciaron que se habían restablecido las relaciones diplomáticas entre la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña. El instrumento jurídico que determinó esto fue firmado en Madrid en un salón del Ministerio de Asuntos Exteriores de España. El texto del documento se integra con dieciocho (18) artículos y cuatro (IV) anexos que abarcan un total de catorce carillas.
El representante de Inglaterra Sir Crispin Tichelle destacó a los medios periodísticos en un castellano bastante fluido “la celeridad del proceso de negociaciones” (1). Los periodistas acreditados hicieron pública su sorpresa de que la solución se alcanzase en un tiempo muy breve. Esta brevedad inusual en cuestiones tan delicadas determinó que calificados observadores de la prensa escrita enfatizaran en sus comentarios que la documentación estaba “ya” cocinada “cuando ayer (15-2-90) se hizo la reunión de ambas delegaciones” (2).
En el texto íntegro del documento firmado (3) constatamos lo siguiente:
I- DENOMINACION
El documento ha sido titulado de la siguiente manera: “Declaración conjunta de las delegaciones de la Argentina y del Reino Unido”. El vocablo “declaración” es inapropiado e improcedente en este caso. “Declara” según el diccionario es dar a conocer una manifestación. Empero, cuando tal manifestación genera obligaciones recíprocas para los Estados que la suscriben y para terceras organizaciones jurídicas internacionales, el término que debe emplearse es “Tratado”.
La diferencia entre una “Declaración” y un “Tratado” es fundamental. Una “Declaración” no requiere imprescindiblemente su aprobación por el Congreso de la Nación, en cambio un Tratado concertado con otro país para tener validez necesita ser aprobado por el Congreso de la Nación. La Constitución Nacional en su art. 67 inciso 19 establece categóricamente que “corresponde al Congreso... aprobar o desechar los tratados concluidos con las demás naciones”. Por lo tanto, si no media consideración y aprobación del Cuerpo Legislativo el Tratado Anglo-Argentino precipitadamente firmado en Madrid el 15 de febrero de 1990, no habrá de ser obligatorio para la República Argentina ni tendrá el carácter de “ley suprema de la Nación” que el art. 31 de la Constitución Nacional les adjudica a los Tratados aprobados por el Senado y por la Cámara de Diputados de la Nación.
II- NORMATIVIDAD VINCULANTE
En el artículo primero (1°) el Tratado dice que delegaciones de los gobiernos argentino y británico de conformidad con lo acordado en Madrid en octubre de 1989 se reunieron nuevamente en Madrid los días 14 y 15 de febrero de 1990”. La emisión del día del mes de octubre en que los Estados signatarios tuvieron la primera y única reunión que precedió a la firma es significativa. Esa reunión tuvo comienzo el 17 de octubre de 1989. Esta fecha, como es obvio, es irritativa para los británicos porque les rememora el inicio de un Movimiento político Argentino (el Peronismo) y el día triunfal de unPresidente Constitucional Argentino (el teniente general Don Juan Domingo Perón) a los cuales han considerado “hostiles” en obras documentos oficiales del Imperio Británico referidos a nuestro país (4). Por lo tanto hay que presumir que la no mención de esa fecha implica la destrucción simbólica de lo que ella es para el pueblo argentino.
En el artículo segundo (2°) el Tratado se refiere a la fórmula de la soberanía de las Islas Malvinas (Falkland lslands), Georgias del Sur, Sandwich del Sur y de sus espacios marítimos circundantes, que consta en la Declaración Conjunta del 19 de octubre de 1989. Este enunciado es falso. Como hemos de ver los artículos doce (12), dieciséis (16) y el encabezamiento del Anexo 1 crean obligaciones recíprocas que abarcan todo el territorio de la República Argentina y comprometen su soberanía en estos aspectos:
a)Inversiones Económicas Privadas (artículo 12).
b)política Exterior de la República Argentina en América Latina y en la Comunidad Económica Europea la cual a partir de 1992 se integrará en un solo país denominado “Estados Unidos de Europa” (artículo 16).
c)Control sobre las FUERZAS ARMADAS ARGENTINAS (Anexo 1 párrafo primero).
En el artículo tercero el Tratado expresa su objetivo de “aumentar la amistad y cooperación entre su pueblo
¿Qué se entiende por “amistad”? Este vocablo es un sustantivo abstracto que significa afecto o afinidad. La latitud e imprecisión de su alcance es por lo tanto evidente. Qué rol desempeña entonces esta palabra en un convenio jurídico entre dos Estados soberanos que desde el 2 de abril de 1982 estuvieron enfrentados por una guerra. La pregunta es importante en función del texto del Tratado Anglo-Argentino del 2 de febrero de 1825 (5) cuyo artículo primero establece: “Habrá perpetua amistad entre los dominios súbditos de S. M. el Rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y las Provincias Unidas del Río de la Plata y sus habitantes”. Este artículo y este Tratado se hallan en plena vigencia y han de ser considerados con relación al artículo undécimo (11) del mismo que cercena las facultades de defensa económica y bélica de la República Argentina frente a Gran Bretaña. Este tema jamás fue considerado por el Congreso de la Nación. En toda la historia Argentina sólo una voz se levantó contra esta gravísima vinculación forzosa entre Inglaterra y la Argentina. Fue la del diputado nacional por Salta Dr. Luis Giocosa en la sesión del 9 de marzo de 1988. Pero esta voz no fue escuchada. Sólo quedó asentada en el Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de esa fecha. El serio planteamiento de este diputado no tuvo ninguna difusión y ningún tratamiento posterior. Ni político-electoral ni castrense-institucional.
Así, la reiteración del vocablo “amistad” en el Tratado del 15 de febrero de 1990 demuestra que Gran Bretaña mantiene inalterable un derecho de tutela o de patria potestad sobre la política exterior, sobre la política militar y sobre la política económica de la República Argentina. Esta situación es la que estudiosos de renombre internacional como Alfred Marshall, O. R. Fay, A. G. Ford (Universidad de Leicester) y Harry S. Ferns (Universidad de Birmingham) han denominado “ecuación anglo-argentina”.
- SUBORDINACION DE LAS FUERZAS ARMADAS
ARGENTINAS A LAS FUERZAS ARMADAS BRITANICAS
En el artículo cuarto la delegación británica anuncia la decisión de su gobierno de “dejar sin efecto la Zona de Protección establecida alrededor de las islas Malvinas (Falkland Islands)”.
Este artículo, que fue publicitado como un logro del gobierno argentino, exhibe en cambio una supremacía total de Gran Bretaña sobre el territorio de nuestro país y una hegemonía no disimulada sobre la conducción política e institucional de la Argentina. En efecto desde el momento en que Inglaterra adquiere el derecho de Controlar todos los actos de las Fuerzas Armadas de la República Argentina(conforme lo establece el artículo A — B y C del Tratado) es innecesario que se mantengan efectivos militares, navales y aéreos de Gran Bretaña para defender a las Islas Malvinas de un eventual ataque de las Fuerzas Armadas Argentinas.
Con esta estipulación el Tratado ha reconocido lisa y llanamente el derecho posesorio inglés sobre el Archipiélago de Malvinas.
En el artículo quinto se consignan los derechos que adquiere Gran Bretaña sobre las Fuerzas Armadas de la República Argentina. Los mismos se precisan en los siguientes ítem:
Se procede a establecer un “Sistema Transitorio de Información y Consulta Recíprocas sobre los movimientos de las unidades de sus Fuerzas Armadas en áreas del Atlántico Sudoccidental”. Las precisiones sobre este “Sistema Transitorio” cuyo tiempo de duración no se determina, se hallan especificadas en el Anexo 1 del Tratado. Allí encontramos las disposiciones siguientes:
Artículo - A: Remisión al Anexo 1 del Tratado que determina lo siguiente:
Anexo 1 - 1: SISTEMA DE COMUNICACION DIRECTA. Tiene por objetivos:
“A”: Aumentar el conocimiento recíproco de las actividades militares en el Atlántico Sur.
Como puede verse el conocimiento recíproco de las actividades militares excede el referido a las Islas Malvinas y su zona de exclusión marítima. Comprende cualquier quehacer militar en el Atlántico Sur. Incluye por lo tanto a toda la actividad militar no referida específicamente al litigio por las Islas Malvinas usurpadas.
“B”: Autoridades Militares Respectivas. En este aspecto se dispone que Autoridades Militares de ser las siguientes:
Para la República Argentina
—La Autoridad Naval Argentina, el Comandante del Area Naval Austral (Ushuaia).
—La Autoridad Aérea Argentina, el Jefe de la Novena Brigada Aérea (Comodoro Rivadavia)
Para Gran Bretaña
—La Autoridad Británica, el Comandante de la Fuerzas Británicas en las Islas Malvinas (Falkland).
Es importante señalar que el Tratado en este aspecto no otorga participación a la Autoridad del Ejército Argentino que tiene competencia y jurisdicción militar sobre todo el territorio continental de nuestro país, no obstante que el Territorio Continental Argentino es objeto específico de Tratado comenzando por el ingreso y desplazamiento de súbditos ingleses cuya actividad en nuestro territorio por imperio del artículo 13 del Tratado queda exenta de toda visa consular o permiso previo de las autoridades argentinas. Esta omisión es extremadamente grave si consideramos el antecedente de segmentación territorial que Harry S. Ferns relata en la parte final del Capital XIV de su obra (6).
“C” y “D”: En estos acápites se acuerda un plan de vinculaciones entre las Autoridades de las Partes que han sido consignadas en el Tratado. Esto se hará por medio de transmisiones radiotelefónicas y de télex.
De conformidad con el texto de lo aquí estipulado el Ejército Argentino no podrá participar directamente de esas transmisiones porque en el Tratado no reviste el carácter de Autoridad Militar de la República Argentina.
Anexo I — II: DEFINICION DE UNIDADES
El tratado determina que son buques o aeronaves de las Partes los que lleven signos exteriores que los individualicen como tales, que se hallen bajo el mando de un oficial cuyo nombre figure en el escalafón de la Fuerza y cuente para su operatividad con una tripulación sometida a la disciplina de la Fuerza respectiva, esto es Armada o Fuerza Aérea.
Es obvio que para poder tener por acreditados estos requisitos es imprescindible el intercambio del escalafón de todo el personal de jefes y oficiales de la Armada y de la Fuerza Aérea tanto de Gran Bretaña cuanto de la República Argentina como también el listado y calidad de revista de las tripulaciones de buques y aeronaves.
Anexo I- III: INFORMACION RECIPROCA SOBRE MOVIMIENTOS MILITARES:
La República Argentina y Gran Bretaña se han de proporcionar por escrito y con veinticinco (25) días de anticipación la información correspondiente al movimiento de sus Fuerzas Navales y de sus Fuerzas Aéreas y de los ejercicios que verifiquen unas y otras dentro de las siguientes áreas:
PARA LAS FUERZAS ARGENTINAS DENTRO DE LAS SIGUIENTES COORDENADAS
1)46 8— 63 W: que es el espacio marítimo que se extiende siguiendo el paralelo 46 8 que cruza Comodoro Rivadavia con el meridiano 63 W (aproximadamente a 350 kilómetros al Este de Comodoro Rivadavia).
2)50 5 — 63 W y 50 8 — 64 W: que es el espacio marítimo que se extiende siguiendo el paralelo 50 5 que cruza Puerto Santa Cruz hasta su intersección con el meridiano 63 W y el meridiano 64 W (aproximadamente a 350 y 300 kilómetros al Este de Puerto Santa Cruz).
3)53 8 — 64 W y 53 8 — 63 W: que es el espacio marítimo que se extiende siguiendo el paralelo 53 5 que cruza la Bahía de San Sebastián al Norte de Tierra del Fuego hasta su intersección con los meridianos 64 W y 63 W (aproximadamente a 300 y 350 kilómetros al Este de la Bahía de San Sebastián al Norte de Tierra del Fuego).
4)60 S—63W y 60 S—20W: que es el espacio marítimo que se extiende siguiendo el paralelo 60 8 que pasa cerca de las Islas Orcadas en la Antártida hasta su intersección con el segmento que va desde el meridiano 20 W (esto hace una extensión de aproximadamente 3.500 kilómetros al Este del meridiano 63 W que pasa cerca de las Islas Shetland del Sur).
PARA LAS FUERZAS BRITANICAS DENTRO DE LAS SIGUIENTES COORDENADAS
Desde el paralelo 40 S, que pasa al Sur del delta del Río Colorado en la provincia de Buenos Aires, hasta el paralelo 60 S, que pasa cerca de las Islas Orcadas en la Antártida, hasta la intersección de ambos paralelos (40 y 60 Sur) con el meridiano 20 W . El meridiano 20 W pasa aproximadamente a 3.000 kilómetros al Este de las costas de la República Argentina.
Como es fácil advertir, mientras los buques y aeronaves que se desplacen por la plataforma continental argentina han de estar subordinados a un fácil y seguro control británico, los buques ingleses que naveguen desde nuestras costas hasta el meridiano 20 W no estarán sometidos a igual control argentino. Ello porque nuestro material naval y aéreo de defensa es mucho más reducido en efectivos que el británico, como es de público conocimiento.
Con esto Gran Bretaña se convierte en un estado ribereño con la Argentina y se consolidan los títulos ingleses de posesión del Archipiélago de Malvinas.
Para el ejercicio del “control recíproco” establecido en el punto “2” de este Capítulo III del Anexo 1 se determina que las Partes se notificarán recíprocamente con una antelación mínima de 48 horas de la identificación, rumbo y propósito del desplazamiento de los buques y aeronaves que prevean acercarse a las costas a menos de 50 millas náuticas por mar o a menos de 70 millas náuticas por aire.
En síntesis tenemos:
—Los buques y aeronaves argentinas deben informar con veinticinco (25) días de anticipación y por escrito todo desplazamiento de unidades que se extienda más allá de 350 kilómetros al Este de Comodoro Rivadavia, de Puerto Santa Cruz o de Bahía San Sebastián en Tierra del Fuego. Y también todos los desplazamientos que se hagan a través del paralelo 60 5 (que pasa algunos kilómetros al Norte de las Islas Orcadas) desde el meridiano 63 W (que pasa en las cercanías de las Islas Shetland del Sur) hasta su intersección con el meridiano 20 W (que pasa aproximadamente a 1.000 kilómetros al Este de las Islas Sandwich del Sur).
—Los buques y aeronaves británicos deben informar con veinticinco (25) días de anticipación y por escrito, todo desplazamiento de unidades que circule dentro del espacio marítimo comprendido entre el meridiano 20 W y las costas argentinas y los paralelos 40 S (que pasa al Sur del delta del Río Colorado — provincia de Buenos Aires) y 60 S (al Norte de las Islas Orcadas). Esto determina, en medidas de superficie, una sección del Atlántico Sur de aproximadamente seis millones de kilómetros cuadrados.
—Los buques británicos que se aproximen a 50 millas náuticas de las costas argentinas o las aeronaves británicas que se aproximen a 70 millas náuticas de las costas argentinas notificarán 48 horas antes su identificación, el rumbo que han de llevar y los propósitos que persigue su desplazamiento. Esto es recíproco parabuques y aeronaves argentinas. Tal lo preceptuado en el Anexo 1, Capítulo III, punto “2”.
Anexo I — IV:Este capítulo establece que la verificación de los buques y aeronaves se llevará a cabo por unidades de las Partes contratantes y también por medio de comunicación directa.
Anexo I — V:Acuerda a Gran Bretaña y a la República Argentina recíprocamente visitas a las “bases militares” (sic) y a las “unidades navales” (sic).
La facultad que acuerda este Capítulo V del Anexo 1 de inspeccionar Unidades Militares no condice con la exclusión que se hace en el Capítulo I del Anexo 1 del Ejército Argentino como Autoridad Militar respectiva.
Anexo I — VI:Determina la aplicabilidad de la práctica internacional en las cuestiones que se susciten.
Anexo I — VII: Establece reuniones anuales de las Partes para evaluar el funcionamiento del sistema.
Con todos estos controles la República Argentina pasa a ser un país cuyo litoral marítimo de aproximadamente dos mil (2.000) kilómetros cuadrados y su espacio aéreo respectivo queda —sin límite de tiempo— sometido al control permanente de la Royal Navy y de la Royal Air Force. No tenemos noticia de que ningún Jefe de las Fuerzas Armadas, ni en actividad ni en retiro, haya formulado alguna crítica a estas increíbles normatividades.
Artículo 5°-: Por este artículo se conviene en “Establecer un Sistema de Comunicación Directa entre las Islas Malvinas (Falkland Islands) y el territorio continental aumentando el conocimiento recíproco de las actividades militares en el Atlántico Sudoccidental, Anexo f’.
Esta parte “B” del artículo quinto complementa y reafirma el objetivo final que se persigue en materia militar. No sólo se busca una “información” y “consulta de las Fuerzas Armadas Argentinas y Británicas sinoestablecer una “comunicación directa” entre las Islas Malvinas y el Territorio Continental que incremente el “conocimiento recíproco” de las actividades militares en el Atlántico Sudoccidental. Como puede verse esta área geográfica excede en una extensa amplitud geográfica al Archipiélago de Malvinas y a la actual Zona de Exclusión. Abarca todo el Atlántico Sudoccidental. El Atlántico Sudoccidental en la actual reformulación geopolítica del mundo es un área decisiva en la confrontación Norte— Sur. Por lo tanto su control por una potencia rectora del Hemisferio Norte como es Inglaterra, con el consentimiento del país que es titular del espacio territorial y marítimo que conduce a la Antártida, crea la posibilidad de que nuestro país pueda ser epicentro de un serio y grave enfrentamiento internacional. En efecto, en 1991 habrá de reunirse la Conferencia Antártica Internacional que deberá resolver la distribución de los catorce millones (14.000.000) de kilómetros cuadrados que conforman el Continente Antártico cubierto de hielo. Más importante que tener la titularidad de una parte del continente a distribuir es el dominio del corredor terrestre y marítimo que conduce a la Antártida. Y ese corredor está integrado por la Patagonia Argentina y por el Mar Antártico Argentino que se extiende desde el Sur de Tierra del Fuego e Islas de los Estados hasta las Islas Orcadas del Sur que se hallan situadas a la altura del paralelo 60 Sur. Tal es la zona del Tratado Anglo-Argentino del 15 de febrero de 1990. En consecuencia, la “comunicación directa” del Archipiélago de Malvinas —usurpado por Gran Bretaña— con el Territorio Continental Argentino y el “conocimiento de las actividades militares” de nuestro país que el Tratado les concede a los británicos son un arma decisiva para la conquista jurídica y fáctica de la Antártida en la Conferencia Antártica de 1991. Las implicancias de lo firmado en Madrid el 15 de febrero de 1990 constituyen pues un peligro real e inminente que se suma a las cuantiosas calamidades que soporta la Nación Argentina.
Artículo 5°- C: En esta parte del artículo quinto (5°) se conviene “Acordar un conjunto de reglas de comportamiento recíproco para las unidades de sus respectivas fuerzas navales y aéreas que operen en proximidad, Anexo II”.
En este aspecto el Anexo II determinaba este procedimiento:
-Las unidades navales y aéreas evitarán cualquier movimiento que pueda ser interpretado de “hostil”.
-Las unidades navales operarán de manera tal que demuestren claramente sus intenciones.
-Las unidades aéreas evitarán interferencias mutuas.
-No podrán efectuarse ataques simulados ni emplearse radares de control de tiro por unidades de una Parte sobre unidades de la otra Parte.
-No se usarán reflectores para iluminar puentes de navegación.
-Las unidades navales y aéreas evitarán la ocultación de luces.
-No se interferirán sistemas de comunicaciones.
-Ante hechos que preocupen a una de las Partes se realizará de inmediato intercambio de informaciones.
Artículo 5°- D:Aquí se conviene en “Acordar procedimientos para casos de emergencia para realizar salvamentos marítimos y aéreos en el Atlántico Sudoccidental (ver Anexo III). Este Anexo III al que remite esta parte del artículo quinto adjudica al Comando de las Fuerzas Británicas en las Islas Malvinas (Falkland) la coordinación de los salvatajes marítimos con Ushuaia y la coordinación de los salvatajes aéreos con Comodoro Rivadavia.
Artículo 5°- E:En esta parte se determina “Establecer un sistema de intercambio de información sobre seguridad y control de la navegación marítima y aérea (ver Anexo IV).
En el Anexo IV aquí referido se determina que la actividad conjunta de las dos Partes abarca una extensa enumeración de informaciones, control de la navegación aérea y marítima, alerta, búsqueda, salvamento, estudios meteorológicos, aterrizaje de emergencia para las dos Partes y para aeronaves de terceras potencias y comunicación permanente sobre estado de aeropuertos.
Artículo 5°- F: Lo establecido en el artículo quinto (5°) del Tratado acápites “O, “D”, “E” se complementa con lo normado en este acápite “F” consistente en mantener inalterable el ‘TRATAMIENTO BILATERAL” de todos los temas referidos en el Tratado revisando los resultados a partir de un año de su entrada en vigor.
Artículo 6°: “Los acuerdos descriptos en el punto (o artículo) 5 entrarán en vigor el 31 de marzo de 1990, fecha en que será instrumentada la decisión anunciada en el punto 4”.
El punto 4 se refiere a la supresión de la Zona de Exclusión que Gran Bretaña ha diagramado alrededor de Malvinas.
Todo lo transcripto y analizado hasta aquí nos permite constatar quea partir del 31 de marzo de 1990 la Patagonia Argentina y el Mar Austral Argentino serán objeto de una soberanía virtualmente compartida con Gran Bretaña. La “BILATERALIDAD” de las relaciones militares entre Inglaterra y la Argentina en esa zona excluye toda participación para el EJERCITO ARGENTINO. También excluye cualquier participación de terceros Estados y de organismos internacionales. Es así como la Argentina marítima y aérea queda en su parte austral bloqueada, vigilada y aislada por la hegemonía de una Potencia Extracontinental que usurpa un archipiélago de su territorio y que además es árbitro permanente de sus fronteras con la República de Chile. TODO ESTO SE HA CONCEDIDO Y ACEPTADO A CAMBIO DE NADA.
- BILATERALIDAD ECONOMICA PESQUERA
El artículo séptimo del Tratado a la UNILATERALIDAD de las Fuerzas Armadas Argentinas y Británicas adiciona otra “BILATERALIDAD ECONOMICA” para la explotación pesquera entre el paralelo 45 S y el paralelo 60 S (aproximadamente la zona marítima que se extiende desde Puerto Camarones en la provincia del Chubut hasta las Islas Orcadas en la Antártida). Las Operaciones de las flotas pesqueras británicas y argentinas intercambiarán informaciones, estadísticas y evaluaciones sobre la fauna itícola en esa región. Así el alimento que debería proporcionar la fauna marítima a los argentinos será compartido con Gran Bretaña. Nuestro país se aviene a compartir una vasta extensión alimentaria que le pertenece con la potencia extracontinental con la cual ha estado en guerra hace menos de una década y de la cual ha debido soportar las Consecuencias de tratados económicos leoninos. TODO ESTO TAMBIEN SE CONCEDE Y ACEPTA SIN NINGUNA CONTRAPRESTACION DEL REINO UNIDO. ES DECIR LA ARGENTINA ADHIERE A TODO A CAMBIO DE NADA.
Mientras tanto la población argentina nativa, víctima de un sostenido genocidio económico provocado por la perversidad de sus gobiernos, ha de seguir con la humillación miserable de alimentarse a través de la caridad Estatal. Con “Cajas del Plan Alimentario Nacional” o con “Bonos de Solidaridad”. Con limosnas. No con derechos.
El artículo octavo (8°) para otorgar permanencia a la “BILATERALIDAD DE LAS FUERZAS NAVALES Y AEREAS” Con exclusión del EJERCITO ARGENTINO, y a la “BILATERALIDAD ECONOMICA PESQUERA” organiza un “Grupo de Trabajo sobre Asuntos del Atlántico Sur”. Esta es una administración del condominio que ha sido formado entre Gran Bretaña y la Argentina a expensas del pleno dominio que nuestro país, como Nación Independiente —en virtud del Acta de la Independencia del 9 de Julio de 1816— debe tener sobre su territorio y mar continental como corresponde a todo Estado Soberano dentro de la comunidad internacional.
BILATERALIDAD COMERCIAL
El artículo noveno adiciona otra “BILATERALIDAD” referida a posibilitar las comunicaciones argentinas y los actos comerciales entre las Islas Malvinas y el Territorio Continental Argentino. De esta manera, mientras el desplazamiento de los argentinos nativos dentro del país se aumenta por los “tarifazos”, el aumento semanal de los combustibles, el levantamiento de los ramales ferroviarios y el pago de peaje sobre rutas y caminos ya construidos, se promueven las relaciones comerciales con los usurpadores. Es de observar que si los pocos habitantes de Malvinas son considerados “argentinos” han de estar liberados del pago de impuestos aduaneros por los productos británicos que ingresen a los puertos patagónicos. Con esto la población artificial de los kelpers arrojados en las Malvinas con el carácter de cuidadores de la usurpación han de constituirse en argentinos liberados de contribuciones aduaneras. Con esto la “Bilateralidad Comercial Anglo-Argentina” será otro elemento multiplicador de los perjuicios que desde 1976 vienen soportando los productores argentinos. En síntesis, aunque los kelpers no votaron en las elecciones del 14 de mayo de 1989, THIS IS THE PRODUCTIVE REVOLUTION IN THE FALKLAND ISLANDS.
VI— CONCESION ESPIRITUAL PARA LA ARGENTINA
Para que todas estas cesiones de derechos territoriales y económicos hechas a título gratuito no exhiban su brutal naturaleza de sumisión a la LEY DEL VENCEDOR EN LA GUERRA DE MALVINAS, el artículo décimo (10°) introduce en el Tratado un eufemismo sentimental. Es tal el derecho de visita por parte de los “familiares directos” al cementerio donde reposan las osamentas de los héroes argentinos de la Guerra de 1982. Todo un sarcasmo que manifiesta la omnipotencia sin concesiones de la fuerza bestial con que el Imperio Británico mantiene su hegemonía. Al mismo tiempo un mensaje disuasivo para las Fuerzas Armadas Argentinas que intenten quebrar —en el continente o en el archipiélago— la nueva sociedad bilateral anglo-argentina.
En el artículo undécimo (11) se determina perfeccionar la “bilateralidad” por medio de un Acuerdo General de Cooperación.
VII— BILATERALIDAD PARA INVERSORES
El artículo duodécimo (12) extiende esta singular sociedad anglo-argentina a las actividades propias del gobierno argentino en el Territorio Continental, esto es dentro de la superficie de 2.791.810 kilómetros cuadrados, que es la extensión de tierra que abarcan las veintitrés (23) provincias federales. En este aspecto elevando al rango de política económica internacional lo establecido en la ley de privatizaciones N° 23.696 (mal denominada Ley de Reforma del Estado) este artículo establece la “PROTECCION RECIPROCA” de las inversiones privadas. Al parecer tales inversiones serán cuantiosas por parte de Gran Bretaña, dado que se proyecta en este artículo un Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones del cual por Supuesto se hallan excluidos otros países. Con esto se ratifica una vez más el Tratado Anglo-Argentino del 2 de febrero de 1825 que en su artículo IX adjudica a los intereses británicos la “cláusula de nación más favorecida’. Con esta estipulación no se pueden otorgar a otros terceros países o a sus habitantes prerrogativas que no se adjudiquen a los británicos (8). De esta manera Inglaterra muy pronto podrá exhibir una cifra como la que tuvo antes de la Segunda Guerra Mundial:
50% de sus inversiones de capital se hallaba radicado en la Argentina (9).
El artículo decimotercero (13) induce otro elemento de “BILATERALIDAD” que virtualmente incorpora todo el territorio argentino al territorio del Imperio Británico. Por este artículo se suprime la exigencia de visación para el ingreso de los súbditos ingleses a la Argentina. Es obvio que esto conlleva a una reciprocidad. Empero, una pregunta elemental cabe formularse: ¿Qué sentido tiene esta franquicia en un momento en que los argentinos padecen inanición y sus empresas están todas en quiebra? ¿O es que se posibilita a los británicos la visita de inspección a los despojos patrimoniales—estatales y privados— que podrán adquirir por valores irrisorios
VIII- BILATERALIDAD DE POLITICA EXTERIOR
El artículo decimocuarto (14) crea otra “bilateralidad” de actividades anglo-argentinas. Está referida a una actuación conjunta en las “instituciones internacionales” para proteger el medio ambiente. Esta nueva “bilateralidad” ha de ser considerada con la “bilateralidad” en la represión del tráfico de drogas a que se refiere el artículo decimoquinto (15). Este artículo no especifica si la República Argentina podrá combatir el narcotráfico a través de una acción conjunta con otros países tal como lo determina el “MEMORANDUM DE ENTENDIMIENTO SOBRE DROGADICCION” firmado con los Estados Unidos de Norteamérica el 15 de febrero de 1972 y ratificado por Decreto del presidente Juan Domingo Perón N° 1495 de fecha 14 de mayo de 1974.
Finalmente, todas estas “bilateralidades” anglo-argentinas referidas a tantas cuestiones eclosionan en una bilateralidad absoluta y excluyente en materia de Política Exterior Argentina. El artículo decimosexto (16) expresa que la actividad del FOREIGN OFFICE y del PALACIO SAN MARTIN (ministerios de Relaciones Exteriores de Inglaterra y la Argentina respectivamente) se efectivizarán por medio de “consultas por la vía diplomática sobre los procesos de integración en curso, particularmente los de la COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA Y AMERICA LATINA”.
Este texto tan claro nos exime de otros comentarios. Al postulado latinoamericano de Perón en cuanto a que “el año 2000 nos encontrará unidos o dominados”, este extraño documento cuyos autores se empecinan en no denominar “Tratado” lo reemplaza por un hecho consumado: “EL AÑO 2000 NOS ENCONTRARA UNIDOS Y DOMINADOS’.
Finalmente, el artículo decimoséptimo (17) para que lo acordado por este documento tenga el carácter de Tratado Obligatorio para Terceros Estados, determina lo siguiente:
Ambos gobiernos enviarán conjuntamente el texto de la presente Declaración y sus Anexos al SECRETARIO GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS para que sea distribuido como DOCUMENTO OFICIAL DE LA ASAMBLEA GENERAL Y CONSEJO DE SEGURIDAD
“El Reino Unido comunicará esta DECLARACION CONJUNTA a la Presidencia y a la Comisión de la COMUNIDAD EUROPEA”.
“La República Argentina hará lo propio con la ORGANIZACION DE ESTADOS AMERICANOS’.
CONCLUSIONES: la bilateralidad de la política militar, la bilateralidad de la política exterior y la bilateralidad de la política económica que impone este Tratado determinan el reemplazo de la República Argentina Independiente por una virtual Confederación Anglo-Argentina. Incuestionablemente hemos quedado a los pies del león como lo destacó muy bien un matutino porteño.
La política económica de vaciamiento del patrimonio del Estado vendiendo por la décima parte de su valor las empresas de servicios públicos, la política económica de vaciamiento del patrimonio de los particulares —azotados por impuestos y gravámenes confiscatorios— y la política salarial de despojo absoluto de los salarios y jubilaciones constituyen lisa y llanamente EL PAGO DE LA INDEMNIZACION DE GUERRA QUE NOS IMPONE GRAN BRETAÑA PARA RESARCIRSE DE LOS GASTOS DE LA GUERRA DE MALVINAS.
Esto es un genocidio económico que en nada difiere del genocidio de Hitler (10) (11).
Tal es la tragedia argentina.
La prensa londinense presentó este Tratado como un éxito del presidente Carlos Saúl Menem (12).
Julio C. GONZALEZ
Ex Profesor de la Universidad Nacional de Buenos Aires (1964-76)
Ex Secretario Técnico de la Presidencia de la Nación (1974-76)
NOTAS
1)“LaNación” 16 de febrero de 1990 página 4 columnas.
2)Ibídem página 4 columna 5.
3)“La Nación” 16 de febrero de 1990 páginas 1 y 4.
4)Harry 5. Ferns, Universidad de Birmingham en “Britain Argentine ln
The Nineteenth Century” pág. 485 Ed. Hachette 1974. Idem Lord Franks
“Report of Committee Privy Counsellors” publicado en “La Nación” el 2
abril de 1983 página 9.
5)Registro Oficial, Tomo II págs. 83 / 86 Ed. Oficial, Buenos Aires 1880.
6)Harry 5. Ferns op. cit. página 481.
“La Nación” 17 de febrero de 1990 página 4.
8)Registro Oficial op. cit. pág. 84.
9)Harry S. Ferns op. cit. pág. 397.
10)Clairmonte Frederick, “Liberalismo Económico y Subdesarrollo” págs. 133 1
Ed. Tercer Mundo — Bogotá 1963.
11)Ibídem pág. 139.
12)“La Nación” 17 de febrero de 1990 pág. 4.
CROQUIS CARTOGRAFICO DEL ACUERDO (TRATADO)
ANGLO-ARGENTINO DE MADRID
DEL 15-II-1990
Línea de desplazamiento de las Fuerzas Navales y de las Fuerzas Aéreas de la República Argentina, previa información por escrito —vía diplomática— a Gran Bretaña 25 días antes.
Perímetro dentro del cual a Royal Navy y la Royal Air Force de Gran Bretaña tienen desplazamiento, previa información por escrito —vía diplomática— a la República Argentina 25 días antes.
Si tales fuerzas se aproximan a 50 millas por mar o a 7.0 millas por aire hacia las Costas argentinas, lo notificarán 48 horas antes.
Nota:la línea de desplazamiento de las unidades navales y aéreas de la República Argentina es desde la altura de Comodoro Rivadavia Puerto Santa Cruz y Bahía de San Sebastián hasta los meridianos 63 y 64 W que se hallan aproximadamente a 300 y 350 kilómetros de la costa. En cambio el perímetro dentro del cual la Royal Navy y la Royal Air Force tienen desplazamiento es desde 50 o 70 millas de la costa argentina (según sea por mar o por aire) hasta el meridiano 20 W que pasa aproximadamente a 3.000 kilómetros al Este de las costas de la República Argentina.

PARIS