martes, setiembre 25, 2007

Malvinas: quiere Londres ampliar su soberanía marítima

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Una pretensión conflictiva

Malvinas: quiere Londres ampliar su soberanía marítima

El límite exterior pasaría de 200 a 350 millas hacia el Este

Al histórico enfrentamiento por la soberanía sobre las islas Malvinas, que llevó a la Argentina y al Reino Unido a una corta y sangrienta guerra, en 1982, está a punto de sumarse una disputa bilateral por la pretensión de Londres de extender la potestad sobre la plataforma continental del límite exterior del archipiélago –de 200 a 350 millas hacia el Este– en la Convención sobre el Derecho del Mar de las Naciones Unidas.

Ayer, la embajada británica en Buenos Aires admitió que “el Reino Unido está considerando la posibilidad de hacer la presentación ante esa oficina de la ONU sobre la plataforma continental alrededor de las islas”.

Así lo dijo a La Nacion Andrés Federman, vocero de la sede diplomática, aunque hizo una aclaración no menor: “Aún no hay ninguna decisión tomada”.

Las palabras de Federman estaban vinculadas con una noticia que difundió ayer el diario británico The Guardian , que daba cuenta de la eventual presentación de los estudios científicos sobre la plataforma continental de las Malvinas por parte del Reino Unido.

De hecho, no será la única isla que reclame la ampliación de esa potestad, sino que Londres seguramente también lo hará sobre Ascensión, a 1000 millas del continente africano, y sobre Rockall, un islote volcánico deshabitado, a 200 millas de la costa escocesa.

La situación, que puede ser sorprendente para la ciudadanía, no impactó al Gobierno. La Cancillería sabe bien cuáles son los pasos que ha dado Londres en relación con el tema específico de la potestad de la plataforma continental del archipiélago y tiene las herramientas para plantear objeciones en esa oficina de las Naciones Unidas, que serán escuchadas sin inconvenientes.

De hecho, cuando se votó en 1982 la decisión de redefinir las soberanías marítimas para pasar de las actuales 200 millas a 350 millas, según se extendieran las plataformas continentales, se establecieron tres opciones para controversias bilaterales:

  • Un país presenta su estudio de forma unilateral y el otro no plantea oposición.


  • Ambas naciones deciden hacer una presentación conjunta, que no significa que ninguno resigne su reclamo de soberanía.


  • Uno de los países se opone a la presentación que hace el otro y automáticamente la Convención sobre el Derecho del Mar archiva el estudio científico hasta tanto se resuelva el conflicto político de fondo.


El Comité de Descolonización de las Naciones Unidas ha aceptado desde 1965 que la Argentina y Gran Bretaña disputan la soberanía sobre las islas Malvinas. Esa situación, que se recuerda anualmente, refuerza la eventual tranquilidad de las autoridades diplomáticas argentinas a la hora de minimizar el impacto que en el terreno diplomático puede tener la posible presentación británica.

"Esto no condiciona en nada nuestros derechos sobre las islas Malvinas, porque este comité de la ONU no tiene injerencia ni define nada sobre la soberanía", admitió anoche a LA NACION una alta fuente diplomática que integra la comitivas presidencial en Nueva York, al ser consultada sobre la cuestión.

Es más, ese diplomático que trabaja con el canciller Jorge Taiana añadió que "cualquier cosa que presente [Londres] será inmediatamente refutada por la Argentina, que siempre incluirá en su plataforma continental las islas".

Para calmar los ánimos, las fuentes diplomáticas consultadas recordaron que la Convención del Mar de la ONU ya había archivado una presentación de Rusia sobre un área marítima en la que mantiene una disputa de soberanía con Japón. Y como contrapartida resaltó la actitud de Francia, España, Irlanda y Gran Bretaña que presentaron un relevamiento conjunto sobre un área en el que mantienen una disputa de soberanía. "Esos países comprendieron que una cosa es el estudio científico y otra, muy distinta, la pelea política", sintetizó ese diplomático argentino.

Riquezas subacuáticas

¿Cuál es el interés en ampliar la soberanía marítima? Cuando nació la Convención sobre el Derecho del Mar en las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1982, la intención inicial era achicar la posibilidad de conflictos entre países vecinos y la ampliación de las responsabilidades en el cuidado tanto del medio ambiente como del tránsito marítimo internacional.

En aquellos años, todos los países soñaban con la posibilidad de descubrir alguna vez tesoros inmensos (petróleo u otros recursos minerales) que fortalecieran sus economías. El avance tecnológico ha sido tan vertiginoso en estos 25 años que ya, más que una quimera, puede ser una realidad a corto plazo la confirmación de que en más de una plataforma continental duermen reservas cruciales para el mundo.

Si desde el punto de vista de los recursos naturales el tesoro puede ser inmenso para la Argentina, también lo es en cantidad de kilómetros cuadrados en que el país se ampliará. La superficie argentina podría llegar a crecer 1.400.000 kilómetros cuadrados. Hoy, nuestro territorio total, entre continente y mar, es de 2.780.092 kilómetros cuadrados.

El plazo de presentación del relevamiento científico vence en mayo de 2009. LA NACION pudo saber que nuestro país no tendrá inconvenientes en cumplir con la fecha prevista, ya que prácticamente ha concluido el relevamiento total y entró en etapa de interpretación de la información.

Varias naciones ya cumplieron con esa formalidad: Noruega, Nueva Zelanda, Australia, Francia (de manera parcialmente), Brasil (le hicieron algunas objeciones) y Rusia (le rechazaron toda la propuesta).

Por María Elena Polack
De la Redacción de LA NACION