jueves, abril 15, 2010

[AA] ALERTA: ENVIE MENSAJE DE APOYO AL PAPA


Lunes, 12 de Abril de 2010

ALERTA

Como sabes, el Papa Benedicto XVI está siendo objeto de una feroz campaña que reaviva el odio histórico y las cuentas pendientes de las ideologías laicistas con la Iglesia Católica.

Aún resuenan las palabras del cardenal decano, monseñor Ángelo Sodano, durante la Misa de la Resurrección de este domingo de Pascua, en la Plaza de San Pedro: “Santidad, no está solo”.

Si tú también quieres decirle al Papa: “Santidad, no está solo”, firma ahora la alerta cívica activada por HazteOir.org para que Benedicto XVI reciba directamente en el buzón de email a su nombre el apoyo y el afecto del pueblo español.

Firma en el siguiente enlace, y no olvides poner tu mensaje personal:

CLIC AQUI PARA FIRMAR

Un conjunto de denuncias de abusos sexuales a menores por religiosos en Irlanda y Alemania ha desencadenado una ofensiva difamatoria sin precedentes (por exacerbada e inescrupulosa) contra la cabeza de la Iglesia.

El Papa ha actuado con diligencia y valentía ante las denuncias, dirigiendo una severa carta a los católicos irlandeses en la que pide perdón, expresa la vergüenza de la Iglesia por los casos investigados, ofrece toda la colaboración para su esclarecimiento y advierte con toda claridad de que, si hay pederastas entre los sacerdotes y demás religiosos católicos, los culpables responderán “ante Dios y ante los tribunales”.

Pero el brutal hostigamiento contra el Papa y toda la Iglesia no se ha detenido en una defensa de la infancia que tiene mucho de farisaico, viniendo de sectores gubernamentales y políticos de la izquierda y de la prensa laicista más radical que fomentan el sexo con niños, adoctrinan sobre las bondades de su práctica en las escuelas públicas y promueven, de común acuerdo con la poderosa minoría del lobby gay, cambios de mentalidad y legislativos para rebajar la edad en la que es lícito mantener relaciones con un menor.

La clave de fondo de esta nueva campaña, una más de la obstinada corriente de odio anti-religioso que nace con la Revolución Francesa y llega hasta nuestros días, pasando por ominosos episodios de exterminio masivo como la shoah en la Alemania nazi y la quema de iglesias y el asesinato de religiosos en la España republicana y guerracivilista, radica en que la Iglesia Católica se ha convertido en el más sólido obstáculo a las políticas contra la dignidad humana y contra la libertad individual seguidas por gobiernos occidentales de todo signo.

La comunidad católica es hoy una resistencia activa que denuncia aberraciones contra la condición humana.

Aberraciones como el aborto, la eutanasia, la eugenesia
El abuso de menores en masa por los nuevos programas educativos colectivistas
El paro y la pobreza provocados por las erróneas políticas
La injerencia cada vez mayor de los gobiernos en la vida de las personas
La corrupción de la clase gobernante y de los partidos
El deterioro de la calidad democrática
La confusión cada vez más acentuada de los poderes del Estado...
...y otras manifestaciones de un poder político cada día más alejado de los ciudadanos y que, en casos como el del Gobierno español, flirtea abiertamente con el autoritarismo para imponer su siniestro proyecto de ingeniería social.

Ésta es la cuestión de fondo que explica la inusitada ferocidad de la campaña contra el Papa Benedicto XVI y contra la Iglesia Católica.

No incumbe sólo a los creyentes, sino a todos. Se trata de ti, de cualquiera de nosotros. Se trata de la defensa de la libertad religiosa frente a los ataques furibundos de los que desde el Poder no toleran la discrepancia.

Si tú también celebras la contribución de Benedicto XVI y de la Iglesia Católica al reconocimiento de la dignidad y la libertad inherentes al ser humano, envía al Papa Benedicto XVI un mensaje personal de aliento y de apoyo frente a la injusta campaña de hostigamiento. Firma en el siguiente enlace, y pon un mensaje personal, que el Papa recibirá en la dirección de email a su nombre:

CLIC AQUI PARA FIRMAR

Muchas gracias por tu compromiso activo con la libertad religiosa.

Un saludo,

Ignacio Arsuaga y todo el equipo HO