domingo, enero 27, 2008

BOLETIN del CENTRO NAVALAnaya.4ta. parte.

BOLETIN del CENTRO NAVAL. Nº 776

CONFLICTO DEL ATLÁNTICO SUR.

POR EL SR. ALMIRANTE JORGE ISAAC ANAYA.

4TA. PARTE.: “ LOS PLANES DIPLOMÁTICOS Y MILITARES.

Una larga y conocida acumulación de circunstancias indican que, desde el 3 de enero de 1833 hasta diciembre de 1980, el propósito de Gran Bretaña fue el de mantener y consolidar la usurpación de las islas Malvinas, recurriendo para ello a todos los modos de acción posibles, tales como0 picos de amenaza, actos hostiles y aún agresiones encubiertas.

La sustitución del concepto “ Intereses “ por el de “ Deseo “ de los isleños, que el 1º de abril de 1968 se proclamó en el Parlamento Británico como condición indispensable para cualquier arreglo futuro, en abierta oposición con expresas resoluciones de las Naciones Unidas, fue- en decir de un pensador argentino- “ la semilla de la guerra “- Caturelli Alberto: El pensamiento originario- Hispanoamericano y el símbolo de Malvinas. En verbo español, ediciones Speiro, 1983, nº 19220-

No debe olvidarse que el Comité Jurídico Interamericano calificó de “conducta hostil “ , el envío de la Misisión Shakleton, afirmando que “ la presencia de naves de guerra en aguas adyacentes de estados americanos… constituyen amenazas a la paz y seguridad del continente “.

Repasemos un poco los hechos

El 2 de diciembre de 1980, la Cámara de los Comunes rechazó como base para un acuerdo con la Argentina, aprobándose en su lugar una moción por la cual la delegación británica debería de tratar de encontrar para congelar la disputa de soberanía durante un lapso específico-Cables de la agencia AFP, ANSA, REUTER-Latín del 3-12-80 en La Nación, art. “ Discuten en Londres el caso Malvinas “. Asimismo, diarios de las sesiones de la Cámara de los Comunes, de la misma fecha, y el informe Franks, ítems 82-83.-

Ese mismo día la Cancillería británica acepto incluir a los isleños como terceras personas interesadas en las negociaciones, decidiendo su concurrencia a las reuniones de 1981.

Es así como las deliberaciones y los encuentros de febrero y septiembre de 1981, que tuvieron lugar en Nueva York, entre los delegados de Argentina y Gran Bretaña, fracasaron por la pretensión del Reino Unido de “ congelar “ las negociaciones sobre la cuestión de la soberanía y exigir la presencia de los kelpers como integrantes de la delegación británica.-Cables de la agencia EFE, UPI, Reuter-Latin, UP, AP, de los días 24 a 27 de febrero de 1981, en Clarín, Diario Popular y La Prensa .Asimismo, Informe Franks, ítems 85-87. Comunicado de prensa del Gobierno Argentino del 27-7-81 ( en periódicos del día siguiente) Informe Franks, ítems 97,101,102,y 103.-

En consecuencia el canciller argentino doctor Oscar Camilión, dio a publicidad- el 27 de julio de 1981- una declaración de nuestro gobierno con la advertencia de que se había llegado al límite de la paciencia argentina.

En el mes de mayo de aquel año, el Comandante de la Flota de Mar, vicealmirante Juan L. Lombardo- propuso por oficio la conveniencia de prever para la campaña Antártica Argentina 1981-82, la instalación de un destacamento científico en las islas Giorgias del Sur, semejante al que ya existía en la Isla Thule, del grupo de las Sándwich del Sur, desde fines de 1976.

Sometido el proyecto a la consideración de nuestra Cancillería, en agosto de 1981, a través del jefe de Inteligencia Naval.- contraalmirante Eduardo Girling- manifestaron su acuerdo al Subsecretario de Relaciones Exteriores- embajador Enrique Ros- y el Director de Antártida y Malvinas- embajador Carlos L. Blanco- puntualizando que el mismo debía quedar supeditado a las circunstancias políticas de orden internacional.

Más tarde, el 9 de marzo de 1982, a requerimiento del nuevo canciller- doctor Nicanor Costa Méndez- la operación quedó definitivamente cancelada.-El personal que se había capacitado para cumplir la tarea, configuró un grupo a las órdenes del teniente de navío Alfredo Astiz. Esta unidad embarcó en los buques para la Campaña Antártica 1981-82 y se encontraba a bordo del rompehielo ARA San Martín al cancelarse la operación. Su disponibilidad permitió asignarle la misión de proteger a los obreros argentinos de las amenazas británicas. Al comandante del grupo se les mantuvieron las órdenes iniciales sobre los límites de su acción militar si era atacado por fuerzas enemigas de notoria superioridad. La vigencia de esas órdenes fundamentó la absolución que dictó el juez militar al juzgar el comportamiento del teniente Astiz, a quien por el contrario la Comisión presidida por el teniente general Rattembach acusó e imputó gravísimas faltas sin escucharlo ni tomarle declaración.-

Entre los días 14 y 16 de diciembre de 1981, en la Cámara de los Comunes y en la de los Lores, se instó al gobierno británico a mantener la presencia de la Marina Real en el Atlántico Sur, a considerar los “deseos “ de los isleños y a desarrollar los intereses británicos de la región.-House of Lords, Oficial Report, 14th december 1981, Vol.426, 19.House of Commons, Oficial Report, 16th december, 1981, House of Lords, Oficial Report, 16 th december 1981, Vol.426, 21.Y parte diario de inteligencia de la cancillería Argentina del 18-12-81.-

Tal postura se daba a conocer a escasos meses de las elecciones en las Islas Malvinas.

Tal postura se daba a conocer a escasos meses de las elecciones en las islas Malvinas, que habían colocado a los Consejos Isleños al sector más duro, es decir al no negociador, lo cual se tradujo claramente en la noticia que los kelpers enviaban a los periódicos ingleses, reclamando el refuerzo naval del área, así como el mantenimiento del HSM Endurance, cuya radiación estaba prevista oficialmente para abril de 1982.

Aunque no era posible identificar los próximos movimientos, ni la magnitud de la amenazada del “ congelamiento “, todas las señales sugerían que los intereses argentinos en la zona podrían sufrir mayores deteriores al agravarse las tensiones propias del conflicto permanente de las islas.

Personalmente, entendimos que era responsabilidad de la Armada elaborar provisiones necesarias en su jurisdicción, por lo que ordenamos, el 22 de diciembre de 1981 al Jefe del Estado Mayor de la Armada- vicealmirante Alberto G. Vigo – que dispusiese como medida preventiva , que el recién nombrado Comandante de Operaciones navales- vicealmirante Juan José Lombardo- actualizar los planes de ocupación de Malvinas vigentes desde 1968.

La orden ,retransmitida el 23 de diciembre de 1981, disponía esquemáticamente que el Comandante de Operaciones Navales actualizara los planes, enviara a las isla Malvinas personal seleccionado para su reconocimiento y elaborara un plan para después de la ocupación, con efectivos para mantener en Stanley, defenderlo y sostenerlo con el apoyo de lo logística necesaria. Se disponía también el aprontamiento de los aviones Super Entendard y la adquisición de aviones de exploración Orion P-3, los cuales deberían ser traídos al país, con todo su amunicionamiento, a medida que estuviesen listos, para antes del 1º de junio de 1982.

Estas medidas se revelaron después como acertadas previsiones que encontraban su anticipada correspondencia en los llamados “ planes de contingencia “ ingleses, vigentes desde los años 1976-77, y cuya actualización fue ordenada por el Ministerio de Defensa Británico a principios de 1981, siendo aprobados formalmente el 14 de septiembre de 1981.- informe Franks, ítems 47,109,,110,111,y 112.

En la reunión de la Junta Militar el 29 de diciembre de l981, el presidente de la nación- teniente general Galtieri – expuso su apreciación sobre la situación, apoyándose en los mismos hechos y llegando a iguales conclusiones.

Se convino pues realizar durante 1982 un intensa acción diplomática que no sólo evitara el “ congelamiento “ del tema de la soberanía, tal como lo pretendía la Corona Británica desde diciembre de 1980, sino que desembocara en el reconocimiento de nuestra soberanía sobre los archipiélagos en disputa y neutralizara el “ proyecto fortaleza” en esas regiones, verdadero “ candado militar “ con que Inglaterra quería consolidar sui situación.

La decisión se puso en práctica de inmediato, con un propuesta presentada el 27 de enero de 1982,que ofrecía al Reino Unido un mecanismo de consultas y de reuniones mensuales por agenda preestablecida, en tal forma que se pudiera llegar a una solución para fines de aquel año.

Pero nuestro intento de incrementar la frecuencia y las presiones diplomáticas exigía, como contrapartida , aprestar el poder militar.

Por eso, en cuanto a la primera quincena de marzo recibimos los documentos laborados por el Grupo de Trabajo sobre las posibilidades de la recuperación física de las Malvinas, se les dio traslado al Jefe del Estado Mayor Conjunto, para comenzar en el organismo a su cargo el planeamiento de las operaciones, el cual debería quedar finalizado en el último trimestre de 1982.Coincidiendo así con la etapa final del programa político y diplomático, en la Asamblea General de las Naciones Unidas , a iniciarse en septiembre y en cuyo foro se planteaba la queja formal de la República Argentina sobre las cuestiones de las negociaciones con Gran Bretaña. Todo esto, insistimos, ratificaba la decisión simultánea de negociar y de formular las previsiones militares y políticas para poder enfrentar la eventualidad de una acción bélica.

El 9 de marzo, el doctor Nicanor Méndez puntualizó la necesidad de cancelar definitivamente el proyecto de instalación de una estación científica en las Giorgias, lo que fue aprobado por la Junta Militar

Es significativo señalar, que toda esa información, sobre las intenciones futuras del gobierno argentino, arribó a Londres mediante una filtración de inteligencia, tal como se reconoce en el Informe Franks ( párrafo 149 ) publicado el 18 de enero de 1983. Por lo que queda demostrado que ese gobierno sabía perfectamente que no era intención argentina al 9 de marzo de 1982 la recuperación de Malvinas para el 2 de abril.

Así parecía encaminarse el programa general trazado por el gobierno argentino para el año 1982. Pero a partir de la segunda quincena de marzo los hechos se desencadenaron de un modo esquemático.

(Continuaremos: “ ESQUEMA CRONOLÓGICOS DE LOS PRINCIPALES HECHOS” “.El Director.).