Los 7 pecados capitales de Mauricio Macri con Francisco y el nuevo interlocutor con el Vaticano
Las
fricciones entre el Presidente y Jorge Bergoglio se remontan a la
difícil convivencia que tuvieron en la Ciudad. Un legislador del PRO
actúa como nexo.

4. Cartoneros. En un principio el macrismo resistió a los cartoneros en la Ciudad y hubo violentos enfrentamientos. En 2012, tras años de idas y vueltas firmó un contrato que los reconocía como “recuperadores urbanos”. Una figura fue clave en esa negociación y se volvió muy cercano al futuro Papa: Juan Grabois, líder de la CTEP.
5. Quita de subsidios a escuelas religiosas. En marzo de 2013, luego de que Bergoglio fuera nombrado Papa, la Ciudad eliminó los subsidios para las escuelas privadas. La medida tuvo un fuerte impacto en las confesionales.
6.Hospitales. “Le interesan más las bicisendas que los hospitales”, solía decir Bergoglio de Macri entre sus séquito sobre el estado de la salud pública en la Ciudad.
7. La denuncia de Lorena Martins. En enero de 2012 Bergoglio recibió en la sede del arzobispado a la hija del ex agente de la SIDE Raúl Luis Martins. En público sostuvo que Macri había asistido a uno de los prostíbulos. El jefe de Gobierno la acusó de mentir y el arzobispo la recibió en señal de apoyo.
Tras algunos gestos de distensión, como la invitación acercarse al altar en 2013 en el Vaticano -Macri no era parte de la comitiva- y retrocesos -al asumir Macri quiso proponer una relación protocolar y tuvo una audiencia breve y para el olvido- y la desconfianza del Presidente: "Acá había una guerra y él se metió innecesariamente", como dijo en la intimidad a propósito de la grieta; ahora un nuevo interlocutor con la Iglesia gana espacio en el oficialismo. Se trata del legislador porteño del PRO Omar Abboud, co-director del Instituto de Diálogo Interreligioso (IDI) de Buenos Aires, desde donde construyó una relación con el ahora pontífice. Incluso viajó a su gira por Jordania. Abboud, que reniega de su rol, tiene contacto directo con el Vaticano y tejió varios de los últimos contactos de dirigentes del PRO con el Papa. Uno de los últimos y poco difundido fue el de Rodríguez Larreta, que hasta estuvo mateando en Santa Marta con Bergoglio al amanecer. Varios ministros lo quieren imitar.