El Itinerario de la Fe en camino a las Indias Orientales y la Argentina – Por Brigadier Gral Eduardo Schiaffino
El
11 de octubre de 2012 Benedicto XVI declaró el año internacional de la
FE e invitó a los cristianos y a todos los hombres de buena voluntad a
reflexionar sobre este tesoro que el Señor nos regala. Durante un año,
podremos meditar, comprometernos y mostrar a Jesús en medio de tanta
desorientación.
Desde el Descubrimiento, América se ha desarrollado con luces y sombras, en la Fe en Jesucristo.
Y fue la España vencedora del Islam en 1492, la que sostuvo la Fe, la
que se proyectó como una potencia cabal en el Siglo de Oro, la
encargada de anunciar la Buena Nueva al territorio descubierto.
Podríamos empezar esta historia en la noche del 2 de enero del año 40
cuando el Apóstol Santiago oyó voces de ángeles que cantaban “Ave María
Gratia Plena” y vio a la Santísima Virgen de pie sobre un pilar de
mármol que le pedía que construyese una iglesia, con el altar en torno
al pilar y le prometía “permanecerá este sitio hasta el fin de los
tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas. Juan
Pablo II recordaba en su visita a Zaragoza que “el Pilar ha sido
considerado como el símbolo de la firmeza de la fe de los españoles” y
que “el amor mariano ha sido en la historia de España fermento de
catolicidad” que llegaría al nuevo mundo tras el Descubrimiento. (Juan
Pablo II en Zaragoza el 6 de diciembre de 1982).
Luego de la caída de Constantinopla en 1453 por los Turcos Otomanos,
la ruta de las especias a la India quedo vedada, había que buscar rutas
alternativas por una cuestión de conservación de los alimentos, en
Europa no había heladeras.
Colón y sus hombres (70 andaluces, 10 vascos y gallegos y 4 presos en
redención de penas) tocaron tierra firme el 12 de octubre, día de la
Virgen del Pilar. En camino de regreso en medio de una gran tormenta
hicieron una promesa que cumplen en peregrinación en de 1493, a la
Virgen de Loreto- Ancona.
En el segundo viaje llegaron 12 sacerdotes, varios Mercedarios y con
ellos comienza la Evangelización: conventos, escuelas donde asisten los
naturales. La primera Universidad fue fundada en Santo Domingo en 1538.
En 1510 llegaron los Dominicos a América. Ante denuncias de abusos
hecho por los sacerdotes, el Rey Fernando convocó en Burgos una junta de
teólogos y juristas para que debatieran sobre la naturaleza de los
aborígenes y el trato que se les debía dar. El resultado fueron las
Ordenanzas Reales de 1512;
constaban de 35 artículos, cuya normativa establecía derechos para los
indios, que no existían en la península. Fue la base del Derecho
indiano, aunque muchos no la cumplieron.
El Teólogo Dominicano Francisco de Vitoria es considerado el fundador del Derecho Internacional Público, dijo que a los indios se los debía considerar súbditos del Rey, como los habitantes de España.
El 01 de abril de 1520 en el actual Puerto San Julián (Santa Cruz), se celebró por
primera vez la Santa Misa en
territorio nacional, era Domingo de Ramos, la orden la imparte
Hernando de Magallanes. Fue celebrada por el sacerdote Español Pedro de
Valderrama. (Gallardo, Juan).
Pocos años después de la llegada de los españoles a Méjico, en 1531,
la Virgen se manifiesta al indio Juan Diego con el mismo pedido que
siglos atrás había hecho al Apóstol Santiago. La imagen de María quedó
impresa en la tilna y ha sido venerada desde entonces por millones de
católicos.
En la ciudad de Santiago del Estero, al norte de la Argentina, desde
1585 se custodia una copia muy especial del Santo Sudario, cuyo original
se expone en la ciudad de Turín, Italia. Fue el Rey de España quien
decidió enviar una copia luego del incendio en 1532, a los nuevos
territorios y para la evangelización.
Juan de Garay, en 1580 fundó Santa María de los Buenos Aires y en
testimonio de su fe católica la puso bajo la advocación de la Santísima
Trinidad y le dio por blasón un águila coronada, que empuñaba una cruz
roja, semejante a la que llevan en su manto los caballeros de Calatrava.
Luego de la segunda fundación de Buenos Aires, según consta en las
actas del Cabildo, se eligió a San Martin de Tours en 1582, después de
tres votaciones, patrono de la ciudad.
Con referencia a los orígenes de nuestra patria, transcribo las
palabras de Alfio Puglisi: “Así como la mítica fundación de Roma
reconoce la paternidad de dos hermanos, Rómulo y Remo, tal vez los
Argentinos debamos reconocer a otros
dos hermanos como fundadores de nuestra Nación”.
“Se trata de Fray Fernando de Trejo y Sanabria (1554-1614) y de
Hernando Arias de Saavedra, llamado Hernandarias (1560-1631), ambos
hijos de María de Sanabria, a su vez hija de Mencia Calderón una de las
mujeres más admirables de la Conquista”. (Puglisi, Alfio. Cuando nació
la Argentina)
Hernando de Trejo y Sanabria fue el primer Obispo criollo de Córdoba
del Tucumán. Convocó los sínodos diocesanos de 1597, 1606 y 1607 para
poner en práctica lo expresado en el Concilio de Trento. Promovió el
casamiento de indígenas y la vida en familia, creó la defensoría de
menores, huérfanos y pobres y la inviolabilidad de la correspondencia.
Autorizó en 1613 la fundación del convento de las Catalinas y la
primera escuela de mujeres en Córdoba a instancias de Leonor de Tejeda.
Su hermano Juan de Tejeda fundó el de las Teresas en 1628. Ambos eran
sobrinos nietos de Teresa de Ávila, otra vez dos hermanos.
En 1613 fundó la Universidad de Córdoba, cuarta de un total de
veintisiete universidades fundadas por los españoles de la mano de
Dominicos y Jesuitas, entre 1500 y 1750. Las seis estancias jesuíticas
que rodean la ciudad de Córdoba contribuían al mantenimiento de la
universidad y el Colegio Monserrat. Entre ellas Colonia Caroya, Jesús
María, Santa Catalina, la Candelaria y San Ignacio. (Las Misiones J.
Salas y Salas).
Como referencia la de Harvard fue fundada en 1636 y la de Moscú en
1755. En Europa las Universidades surgieron de los Colegios a la par de
las Catedrales en 1188. (Tomas Woods)
Su medio hermano Hernando Arias de Saavedra fue el primer gobernador
criollo y gozó del respeto y adhesión de los pobladores honrados. Por
Cédula Real fue nombrado defensor de los indios en 1603. Puglisi afirma
que “persiguió sin cuartel a los contrabandistas y a los funcionarios
corruptos que negociaban con ellos”.
Con su acuerdo Francisco de Alfaro, visitador de la Audiencia de
Charcas, promulgó las ordenanzas de 1612 que prohíben la esclavitud,
suprimen el servicio personal y la institución de un Cabildo en cada
reducción, como en España.
El Sacerdote Martin del Barco Centenera escribió el poema titulado “
La Argentina”
en 1602, que dio origen al nombre de la nación. También un criollo y
militar, hijo de español y una India, Ruiz Díaz de Guzmán, escribe la
primera historia del Rio de la Plata titulado “
La Argentina Manuscrita”
en 1612. En su dedicatoria se refiere a esta tierra como “fruta primera
de tierra tan inculta y estéril y falta de educación y disciplina”.-
Con la llegada de los Jesuitas en 1599 comenzó una obra titánica de
educación, defensa y evangelización de los indígenas. Organizaron 30
misiones en lo que llamaron la provincia del Guayra en los territorios
de Argentina, Paraguay y Brasil. Enseñaron a leer y escribir, a sembrar y
fabricar, desarrollaron una imprenta 80 años antes que de que hubiera
una en Buenos Aires, los iniciaron en la música, la escultura y hasta
tuvieron un observatorio astronómico con estudios sobre Júpiter y 30
bibliotecas que sumaban 13.000 volúmenes (Las Misiones J. Salas y
Salas)
Ante el constante ataque de los Bandeirantes, de incursiones para
raptar Indios Guaraníes y venderlos como esclavos (se habían llevado más
de 60.000), los sacerdotes Montoya y Díaz Taño con el permiso del Rey
Felipe IV y el Consejo de Indias, en 1630, organizaron, les enseñaron el
uso de las armas de fuego. Los guaraníes conducidos por los Jesuitas
enfrentan a los Bandeirantes en la Batalla de Mborore en febrero de
1641, con arcos, flechas, hondas y 300 arcabuces; la batalla duro una
semana; los bandeirantes fueron derrotados y no volvieron. (López,
Vicente Fidel. Tomo1). Recordamos que los Jesuitas también desarrollaron
una intensa actividad en la provincia de Moxos y Chiquitos, hoy
Bolivia; al este de Ecuador y Perú, en el Orinoco como así también en la
baja California.
Corría el mes de mayo de 1630 la imagen de la Virgen de Luján llegó a
la Argentina, Antonio Farías Sáa, era un hacendado radicado en Sumampa
(Santiago del Estero) que quería colocar en su estancia una capilla para
la Virgen. Este hombre le pidió a un amigo que vivía en Brasil que le
enviara una imagen que representara la Inmaculada Concepción de María.
El amigo le envió dos, La caravana se detuvo a orillas del río Luján a
67 kilómetros de Buenos Aires, en una hacienda, conocida como la
estancia de Rosendo, hicieron noche, al día siguiente los carreteros
iban a proseguir con el viaje, pero la carreta que llevaba la imagen no
se movía, intentaron de todas las formas posibles que caminara, bajaron
la mercadería, colocaron más bueyes, pero todo fue inútil, retiraron una
imagen y no se movió, la subieron y bajaron la otra, y la carreta
marcho normalmente. La Virgen se quedo allí y a partir de ese momento se
inicio una historia de Peregrinación y Milagros.
Por eso el sentido misional de España en América, con sus errores, fue de la más grande obra que haya conocido el hombre.
«Los hispanos y portugueses, cristianos y católicos, han llevado a
cabo un sentido colonizador distinto: no sólo comen su pan con los
indígenas que han civilizado, sino que se casan con ellos. ¡Dios los
bendiga! Si la raza humana alguna vez llega a unirse en una sola
familia, será gracias a ellos, no a nosotros» (Arnold Toynbee).
Y fue el Presidente de la Academia de la Lengua Siria y Doctor de la
Universidad de Damasco, Habib Estéfano, en su conferencia del 6 de junio
de 1925 en Granada, donde dejo sorprendidos a los oyentes: es necesario
estudiar la Historia de España para que podamos demostrar a esas
Naciones que no creen en la misión de España ni en su labor, lo mucho
que ha contribuido ésta en el desarrollo de la civilización humana, al
punto que no se entendería la Humanidad, sin la Hispanidad.
Maeztu escribía en 1931: «El 12 de octubre, mal titulado el Día de la Raza, deberá ser en lo sucesivo el Día de la Hispanidad».
La Hispanidad no es una unidad de raza, ni siquiera un idioma
común. Lo que da carácter a la Hispanidad, lo que en ella ata y vincula
es, sobre todo,
un mismo sentido de vida.» (Corts Grau, Profesor).
El espíritu cristiano era el motor que animaba a muchos de esos
hombres que los llevaba a preferir el Bien Común antes que el bien
individual, desprendidos de los bienes materiales y de sí mismos, donde
la divisa era el espíritu de servicio por amor a Dios. Ante este
cartabón se encontraron luego los hombres que nos dieron la
Independencia y dio pie a El sueño de la Argentina.-
*11 de Noviembre, San Martin de Tours. Patrono de Buenos Aires