miércoles, diciembre 09, 2009

Una sociedad condenada

Opinión
Una sociedad condenada
Por Roberto Cachanosky



"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegido contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada." Esta frase, que parece escrita para la Argentina actual, pertenece a Ayn Rand, escritora estadounidense nacida en Rusia, que en 1957 publicó un famoso libro titulado La rebelión de Atlas .
La novela, a lo largo de sus más de mil páginas va describiendo cómo los burócratas, los empresarios prebendarios y los dirigentes sindicales van ahogando la actividad económica en una carrera enloquecida por apoderarse del fruto del trabajo de los demás. Ayn Rand recurre sistemáticamente a la palabra saqueo y saqueadores, para describir a aquellos que usan el monopolio de la fuerza del Estado para, siempre bajo argumentos de solidaridad social, apropiarse del ingreso de la gente productiva. El final de La rebelión de Atlas es obvio. Si son pocos los que producen y muchos los que consumen y, encima, a los pocos que producen el Estado los agobia con impuestos, regulaciones, extorsiones y demás medidas compulsivas, el sistema económico termina colapsando. Pero lo más grave ocurre cuando los pocos que producen, como sucede en La Rebelión de Atlas, deciden refugiarse en una zona de EE.UU. fuera del alcance de los burócratas. En ese momento, no queda nadie para producir y los burócratas entran en desesperación dado que ya no tienen cómo conseguir recursos para "redistribuir solidariamente" porque los que producían se cansaron de ser saqueados. Es más, los corruptos entran en pánico porque tampoco tienen a quien "coimear" ante la ausencia de producción.
Quien haya leído La rebelión..., tal vez coincida conmigo, que hoy la Argentina tiene una fuerte coincidencia con el libro de Ayn Rand. La burocracia ahoga la capacidad de innovación de la gente productiva con múltiples y arbitrarias regulaciones. A diario nos enteramos de escandalosos casos de corrupción, el dinero no fluye a los que se esfuerzan y producen y el Estado utiliza cuánto medio tiene a su alcance para destruir empresas, o bien ahogarlas financiera y económicamente mediante controles de precios para luego estatizarlas con el objeto de beneficiar a unos pocos amigos del poder o simplemente para vengarse de quienes no piensan como los gobernantes.
Hoy, el argentino siente que no tiene futuro. No visualiza un mediano y largo plazo que le permita planificar su desarrollo. Se limita a levantarse todas las mañanas y ver cómo puede hacer para sobrevivir.
¿Por qué ocurre esta situación de angustiante incertidumbre? Porque el Gobierno, por las razones que fueran, se ha transformado en una cuadrilla de demolición de la economía y ante cualquier opinión contraria, amenaza con avanzar con la máquina topadora para dejar más escombros, regulando, presionando, prohibiendo, etc.
En nombre de la solidaridad social se destruyeron la industria ganadera y láctea; el escaso mercado de capitales que quedaba confiscando los ahorros que la gente tenía en las AFJP; y el sector agrícola, que ha terminado concentrándose en la producción de soja, porque pocos son los que apuestan a producir trigo y otros granos. ¿Qué otra cosa son los US$ 45.000 millones de dólares que se han fugado de la Argentina desde el tercer trimestre de 2007 que una Rebelión de Atlas ante la voracidad del Gobierno? El monto fugado es casi equivalente al total de depósitos del sector privado en el sistema financiero. ¿Cuántos créditos podrían darse hoy a tasas más bajas si el Gobierno no hubiese destruido la seguridad jurídica con sus constantes avances sobre la propiedad privada?
Con las cuentas fiscales haciendo agua, ¿quién va a animarse a traer sus ahorros a la Argentina si sabe que se lo pueden confiscar en cualquier momento bajo el argumento de la soberanía nacional y las políticas redistributivas?
¿Quién puede invertir un peso en la Argentina, si luego no sabe si va a poder exportar, lo van a obligar a vender a precios que no le cubren los costos o lo esquilmarán a impuestos?
Cuando uno ve la evolución de los indicadores económicos confiables y observa la constante decadencia en forma de más desocupación, pobreza e indigencia, no puede menos que menos que pensar si toda la Argentina no es, inconscientemente, una gigantesca Rebelión de Atlas por la que los que quieren producir están saturados de tanta burocracia e incertidumbre en las reglas de juego y comienzan a bajar los brazos, dejando de invertir y de producir más eficientemente, porque saben que cuánto más esfuerzo hagan ahí estará el Estado para hacer fluir el dinero hacia quienes trafican favores.
Bajo esta política de ahogar la producción y la capacidad de innovación, la Argentina tiene, en palabras de Ayn Rand, "una sociedad condenada". Y solo podrá salir de esa condena el día que para producir no haya que tener la autorización del que nada produce, cuando el dinero fluya hacia quienes producen en vez de ir a los traficantes de favores y cuando la gente laboriosa esté protegida por la ley, en vez de que la corrupción sea la protegida.
Dicho en otros términos, nuestro problema económico es sólo un emergente de valores totalmente distorsionados por los que el trabajo y la inversión han dejado de ser recompensados para ser castigados.

Se consuma la ofensiva laicista contra los símbolos católicos

Agencia Informativa Católica Argentina
http://www.aica.org/index.php?module=displaystory&story_id=19624&format=html

Se consuma la ofensiva laicista contra los símbolos católicos

Madrid (España)
AICA

Crucifijo
Crucifijo
 
 
Con el apoyo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Congreso de los Diputados aprobó una proposición presentada por Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC), en la que se insta al Gobierno a aplicar en todos los centros escolares la jurisprudencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que asegura que los crucifijos en las aulas son "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de religión de los alumnos".

     El boletín electrónico “Análisis Digital” sostiene que “la gripe ‘anti-crucifijos’ que padecía una madre italiana que se negaba a que sus hijos estudiaran en un aula con un símbolo religioso ha contagiado a la izquierda de España, aunque no es nada nuevo. Desde que el Gobierno de Zapatero asumió el poder en 2004, todo lo relacionado con la religión, la familia cristiana, la vida desde la concepción, la libertad de educación, ha sido objeto de una continua ofensiva”.

     Por cuatro votos de diferencia, la Comisión de Educación y Deporte del Congreso aprobó ahora un texto propuesto por ERC, que posteriormente fue modificado y pactado con el PSOE, para que se aplique en todos los centros escolares la sentencia del Tribunal de Estrasburgo contra el crucifijo. Socialistas, republicanos y BNG sumaron 20 votos frente a los 16 en contra del Partido Popular (PP) y CiU.

     El texto inicial de ERC pedía al Gobierno que llevara a cabo "las modificaciones oportunas para impulsar y garantizar" la retirada de los crucifijos de las escuelas públicas. Sin embargo, el documento aprobado pide al Ejecutivo que "traslade la jurisprudencia establecida por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo" sobre libertad de pensamiento, de conciencia y de religión "especialmente en lo relativo a centros escolares".

     La sentencia de Estrasburgo, hecha pública a principios del pasado mes de noviembre, respondía al recurso presentado por Soile Lautsi, una ciudadana italiana de origen finlandés, que en 2002 había pedido al instituto estatal italiano en el que estudiaban sus dos hijos que quitara los crucifijos de las clases. Tras la votación de ayer, ningún centro educativo tendrá un crucifijo en las aulas.

     El problema radica en cómo entienden las personas la religión y si supone un conflicto para un niño no católico que en su clase donde estudian otros niños católicos –en España cerca del 80 por ciento se declaran católicos- esté presente un crucifijo.

     Ya lo adelantó el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, quien el pasado mes de agosto salió a la palestra para, bajo el pretexto de “igualdad de todas las religiones” anunciar que “nuestra idea es que en los colegios públicos no exista ningún símbolo religioso, pero si resulta que hay algún patrimonio histórico y es un centro público, si tiene valor histórico-artístico, no podrá destruirse”.

     Lo cierto es que, en contra de lo dispuesto en la propia Constitución española y de la libertad religiosa, el PSOE ha dado un paso más en la imposición del laicismo en contra de la tradición cultural de la sociedad española y de sus convicciones religiosas.

     La labor del Estado es reconocer la defensa de la libertad religiosa y por libertad se entiende asegurar a todos los ciudadanos ejercerla libremente. Sin embargo, intentar relegar al ámbito exclusivamente privado la fe es propio de un estado laicista y no confesional como dice la Constitución Española.+

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Corona de Adviento

23 años conciente y sin movilidad

Un caso estremecedor en Belgica
Pasó 23 años consciente y creían que estaba en estado vegetativo.
La Nación
 
El paciente había sufrido un accidente automovilístico y no podía comunicarse.
Fabiola Czubaj
Mientras los médicos pensaban erróneamente que estaba en estado vegetativo, un paciente belga pasó 23 años con plena conciencia de lo que sucedía a su alrededor. Fueron la intuición y el tezón de su madre los que lograron que un destacado científico descubriera el error con una batería de pruebas.
"Durante todo este tiempo, fui testigo de mi propio calvario, viendo a los médicos y a las enfermeras intentar hablarme y terminar poco a poco renunciando, pensando que no tenía ningún sentido (...) Gritaba, pero no me oían, así que sólo podía soñar. Me dediqué a revivir mi vida entera", explicó Rom Houben, ahora de 46 años, a la revista alemana Der Spiegel , que dio a conocer la historia.
Hoy, Houben permanece con el cuerpo paralizado, pero con todos sus sentidos en buen funcionamiento. Se comunica a través de un teclado especial, que también comenzó a usar para escribir un libro con la experiencia vivida en estas dos décadas desde el diagnóstico del estado de coma, primero, y de estado vegetativo, después, en un hospital de la ciudad de Zolder, en Bélgica.
Uno de los peores momentos, pudo comentar Houben a través de su teclado, fue cuando su madre y su hermana le contaron que su padre había fallecido. "Necesitaba romper a llorar, pero su cuerpo permanecía inmóvil, sin obedecer a las neuronas -relató su madre, Fina Houben, a la agencia AP-. Y esa tensión fue un infierno inimaginable para nosotros."
Hace tres años, el equipo del doctor Steven Laureys revisó el caso. Los expertos en trastornos de conciencia de la Universidad de Lieja le hicieron una tomografía por emisión de positrones (PET), un estudio diagnóstico que mide el consumo de glucosa del cerebro, indicador de actividad cerebral. Luego de más de una semana de pruebas con una escala de evaluación neuroconductual (escala de recuperación del coma revisada) confirmaron la equivocación.
Una vez establecido el estado de conciencia, los médicos y la familia comenzaron a tratar de establecer comunicación con el paciente. Como en la película Mi pie izquierdo , sobre la vida del escritor irlandés Christy Brown, Houben logró mover un pie hasta un botón de un dispositivo que habían instalado los especialistas.
Con el tiempo, pudo escribir palabras con un dedo sobre una pantalla táctil sujeta a la silla de ruedas que utiliza. Ahora, según relató su madre, pasa casi todo el tiempo leyendo con un dispositivo que sostiene un libro delante de sus ojos.
"Hay que imaginarse a uno mismo en cama queriendo hablar y moverse, pero sin poder hacerlo mientras en la cabeza todo funciona bien -dijo a The New York Times la doctora Audrey Vanhaudenhuyse, del equipo de Laureys-. Fue extremadamente difícil para él y expresó mucho enojo, lo que es normal porque sentía gran frustración."
Para el joven investigador argentino Tristán Beckinschtein, que en estos momentos trabaja en la Universidad de Cambridge, "los criterios (diagnósticos) son claros, pero las herramientas empezaron a desarrollarse recién en los últimos cinco años. Todavía hay muchos profesionales que no tienen acceso a ellas o pueden pensar que no tiene sentido realizar esas pruebas cuando hay un diagnóstico previo".
Y agregó por vía telefónica: "Con la electroencefalografía se puede determinar si hay actividad eléctrica en el cerebro o no, pero no se puede confirmar si existe conciencia. Los pacientes en estado vegetativo tienen actividad cerebral, pueden comprender el lenguaje sin estar conscientes". Para hablar de conciencia, precisó, es necesario que el paciente pueda, por ejemplo, tomar decisiones, intentar moverse o ser capaz de imaginar.
El doctor Facundo Manes, director de Ineco y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, dijo vía e-mail desde Barcelona que "los estudios de neuroimágenes funcionales y de neurofisiología pueden ser útiles para, junto con la evaluación clínica y las escalas conductuales protocolizadas, diferenciar el estado vegetativo del deterioro de conciencia mínima" (ver infografía).
"La tasa de error diagnóstico del estado vegetativo no varió en los últimos 15 años", concluyó hace dos meses en la revista BMC Neurology un equipo de investigadores belgas y estadounidenses, en el que participó Laureys, y que entre 2005 y 2007 estudió a 103 pacientes. Según la escala utilizada también para evaluar a Houben, a hasta 4 de cada 10 pacientes se les había diagnosticado erróneamente el estado vegetativo.

Reflexiones sobre los problemas científicos y éticos relativos al estado vegetativo

Escrito por Pontificia Academia Pro Vita (PAV)   lunes, 26 de junio de 2006
1) El estado vegetativo es un estado en el que el individuo no tiene capacidad de respuesta; actualmente se define como una condición caracterizada por: estado de vigilia, alternancia de ciclos de sueño y vigilia, ausencia aparente de conciencia de sí y del ambiente circunstante, falta de respuestas de comportamiento a los estímulos del ambiente, mantenimiento de las funciones autonómicas y de otras funciones cerebrales.

2) El estado vegetativo debe distinguirse de la muerte encefálica, del coma, del síndrome "locked-in" y del estado de conciencia mínima.

El estado vegetativo tampoco puede identificarse simplemente con la muerte cortical, teniendo en cuenta que en los pacientes que se encuentran en estado vegetativo pueden seguir funcionando islas, incluso muy amplias, de tejido cortical.

3) Por lo general, el paciente en estado vegetativo no necesita ayuda técnica para mantener sus funciones vitales.

4) Al paciente en estado vegetativo de ningún modo se le puede considerar un enfermo terminal, dado que su condición puede prolongarse de forma estable incluso durante períodos de tiempo muy largos.

5) El diagnóstico de estado vegetativo permanece hasta el momento eminentemente clínico y requiere una atenta y prolongada observación, realizada por personal especializado y experto, mediante el uso de instrumentos de valoración aptos para este tipo de pacientes, en un ambiente adecuadamente controlado. En efecto, en lo escrito sobre esta materia quedan documentados errores de diagnóstico en un porcentaje de casos bastante alto. Por esta razón, si fuera preciso, se podrían utilizar todas las técnicas modernas disponibles para ayudar al diagnóstico.

6) Las técnicas modernas de imaging han permitido documentar en los pacientes que se hallan en estado vegetativo la persistencia de algunas funciones corticales y la respuesta a algunos tipos de estímulos, entre ellos el dolor. Sin embargo, aunque no sea posible conocer la calidad subjetiva de esas percepciones, parecen posibles algunos procesos elementales de discernimiento entre estímulos significativos y no significativos.

7) Actualmente, ningún método determinado de investigación puede permitir predecir, en un caso concreto, cuál de los pacientes en estado vegetativo se recuperará y cuál no podrá lograrlo.

8) Hasta ahora, las valoraciones de pronóstico de tipo estadístico sobre el estado vegetativo se han obtenido mediante estudios limitados en cuanto al número de casos y a la duración de la observación. Por eso, se recomienda renunciar definitivamente a términos equívocos como el de estado vegetativo "permanente", limitándose más bien a la indicación de la causa y la duración del estado vegetativo.

9) Reconocemos que todo ser humano posee dignidad de persona, sin discriminación de raza, cultura, religión, condiciones de salud o situación socioeconómica. Esa dignidad, fundada en la misma naturaleza humana, constituye un valor inmutable e intocable, que no puede depender de las circunstancias existenciales concretas, ni puede subordinarse al juicio de nadie. Aun reconociendo como deber propio de la medicina, al igual que de la sociedad, la búsqueda de la mejor calidad de vida posible para todo ser humano, consideramos que no puede y no debe constituir el criterio definitivo de juicio sobre el valor de la vida de un hombre.

Reconocemos que la dignidad de toda persona puede expresarse también a través del ejercicio de opciones autónomas; sin embargo, la autonomía personal nunca puede llegar a justificar decisiones o actos contra la vida humana propia o ajena, pues sin vida no puede haber libertad.

10) Sobre la base de estas premisas, sentimos el deber de afirmar que el paciente en estado vegetativo es persona humana y, en cuanto tal, tiene derecho al pleno respeto de sus derechos fundamentales, el primero de los cuales es el derecho a la vida y a la tutela de la salud.

En particular, el paciente en estado vegetativo tiene derecho a:

- una valoración correcta y profunda de diagnóstico, con el fin de evitar posibles errores y orientar del mejor modo posible las intervenciones de rehabilitación;
- una asistencia fundamental, que abarque hidratación, alimentación, calefacción e higiene;
- la prevención de las posibles complicaciones y el control de cualquier signo de recuperación;
- un adecuado proceso de rehabilitación, prolongado en el tiempo, que favorezca la recuperación y el mantenimiento de los objetivos alcanzados;
- ser tratado como cualquier otro paciente, con la debida asistencia y con un trato afectuoso.

Eso requiere que se renuncie a decisiones de abandono fundadas en juicios de tipo probabilista, dada la insuficiencia y la incertidumbre de los elementos de pronóstico disponibles hasta hoy.

La posible decisión de suspender la alimentación y la hidratación, cuya suministración al paciente en estado vegetativo es necesariamente asistida, tiene como consecuencia inevitable y directa la muerte del paciente. Por tanto, constituye un auténtico acto de eutanasia, por omisión, moralmente inaceptable.

Del mismo modo, rechazamos cualquier forma de ensañamiento terapéutico en el ámbito de la reanimación, que puede constituir una causa sustancial de estado vegetativo post-anóxico.

11) A los derechos del paciente en estado vegetativo corresponde el deber, por parte de los agentes sanitarios, de las instituciones, y más en general de la sociedad civil, de asegurar todo lo necesario para su tutela, incluso a través de la garantía de suficientes recursos económicos y la promoción de una investigación científica orientada a la comprensión de la fisio-patología cerebral y de los mecanismos sobre los que se basa la plasticidad del sistema nervioso.

12) Es preciso prestar atención especial a las familias en las que uno de sus miembros se halla en estado vegetativo. Sinceramente cercanos a su sufrimiento diario, afirmamos su derecho a la ayuda de todos los agentes sanitarios, a un adecuado apoyo humano, psicológico y económico, que les permita salir del aislamiento, sintiéndose parte de una red de relaciones humanas solidarias.

13) Además, es necesario que las instituciones organicen modelos de asistencia especializados para la atención de estos pacientes (centros de recuperación y de rehabilitación), esparcidos por el territorio, y garanticen la formación de personal competente y especializado.

14) Al paciente en estado vegetativo no se le puede considerar una "carga" para la sociedad; más bien, debería reconocérsele como una llamada a la realización de modelos de asistencia sanitaria y de solidaridad social nuevos y más eficaces.

domingo, diciembre 06, 2009

Palacio de Santoña que locura para que se usa!!!

Palacio _de_Santoa

Una heroína digna de imitar

Historia de Irena Sandler
Una mujer que hace honor a nuestro llamado a la santidad
¿Sabe usted quien fue Irena Sandler? Una sencilla mujer que, en medio de la Europa dominada por los Nazis, decició salvar a cuantos niños pudiera de los campos de concentración. Ella no midió riesgos, ni especuló con lo que era mejor para su propia vida. Simplemente, amó. Fue atrapada finalmente por la Gestapo, y torturada brutalmente. Sin embargo, vivió hasta los 98 años de edad, y pudo gozar del agradecimiento de multitudes de personas que le deben la vida.
 
La figura de Oscar Schindler fue aclamada por el mundo entero gracias a la famosa pelicula de Steven Spielberg, quien se inspiró en él para hacer el film que conseguiría siete premios Oscar en 1993, narrando la vida de este industrrial alemán que evitó la muerte de 1,000 judios en los campos de concentración.

Mientras tanto, Irena Sendler seguía siendo una heroína desconocida fuera de Polonia y apenas reconocida en su país por algunos historiadores, ya que los años de oscurantismo comunista habían borrado su hazaña de los libros oficiales de historia. Ella nunca contó a nadie nada de su vida durante aquellos años, y se limitó a vivir una vida de humildad y de tristeza por no haber podido salvar a más niños.
 
Irena ha sido una bendición para el mundo, por el ejemplo que nos ha dejado en el testimonio de su vida. Recomendamos este material, porque inspira el revisar nuestra vida a la luz del heroísmo que Dios espera de nosotros. Una vez más, la santidad es nuestro llamado, los ejemplos deben iluminarnos en la busqueda del camino.
 
Irena Sendler, enséñanos a amar al prójimo como tú lo amaste. Jesús te abrazó en el año 2008, cuando fuiste llamada a la Casa del Padre. Con tus jóvenes 98 años de edad, en una silla de ruedas fruto de las torturas que sufrieras en tu cautiverio, esperaste este momento con la paz de los que han cumplido su misión. Dios quisiera todos llegáramos al día del encuentro con Dios aunque más no sea con una mínima fracción del amor que tu diste.

Cliquea dos veces sobre cada foto... Es una hermosura

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