lunes, agosto 21, 2017

José de San Martín: ¿Cómo preparó el Cruce de los Andes?

En una proeza única, hace 200 años José de San Martín lideró una proeza única. Con el Ejército de los Andes y en 21 días, atravesaron más de 500 kilómetros de montañas, vencieron a los realistas en Chacabuco y liberaron Chile.
Por Susana Ceballos  
“Solo quien haya cruzado la cordillera puede formarse una idea de lo que fue realizar esa hazaña en 1817, llevar un ejército de 5423 hombres, con 9280 mulas, 1600 caballos y 16 piezas de artillería, además de vituallas, forrajes y municiones por sendas más que caminos. A lo que hay que añadir la escasez de agua, en algunas ocasiones y el exceso en otras, los fríos intensos de noche y en pleno día el mal de montaña o soroche, la falta de pastos para el ganado y de leña para hacer fuego (…) Es una proeza que raya en la esfera de lo impracticable, de lo imposible”, dice el historiador Guillermo Furlong en su libro El paso de los Andes. La epopeya alcanza una dimensión mayor si e suma el hecho de que el camino se hizo guerreando contra las avanzadas enemigas y que, cuando la tropa terminó de atravesar las montañas, los hombres debían estar listos para combatir.

El estratega genial

En 1814, José de San Martín se instaló en Mendoza para “Preparar un ejército pequeño y bien disciplinado para pasar a Chile y acabar allí con los godos, apoyando un gobierno de amigos; aliando las fuerzas pasaremos por el mar para tomar Lima”, describió. El proyecto contemplaba el recorrido hacia Chile de seis columnas con objetivos diferentes: algunos debían liberar provincias, otras confundir al enemigo, y por supuesto una de ellas iba a liderar el ataque principal para ocupar la capital chilena. Era un gigantesco rompecabezas cuya pieza principal era la cuesta de Chacabuco donde estaba previsto que podía desarrollarse la batalla definitiva. El secreto era otro de los elementos esenciales del plan ya que solo San Martín y unos pocos allegados sabían cuáles eran los pasos a seguir. Sigilo, astucia, rapidez, planificación y creatividad son los elementos que el Libertador ejecutó en el momento preciso gracias a su genialidad como estratega y militar.
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De hombres a héroes

Cuando llegó a Mendoza, San Martín encontró una provincia sin defensas y con escaso presupuesto. Frente a este nuevo escenario creó un pequeño Estado en Cuyo. Toda la población debía entregar sus riquezas, sus horas de trabajo y sus hombres para la lucha que se avecinaba. Una de sus primeras medidas fue recortar el presupuesto de todas las áreas, excepto la de educación y establecer distintos impuestos según los bienes de cada persona. Como gobernador impuso la vacuna antivariólica, fundó una biblioteca pública y el primer colegio secundario, fomentó la industria y embelleció la ciudad.
Como estratega, instaló su campamento militar en El Plumerillo, a ocho kilómetros de la capital. San Martín apenas contaba con 30 soldados y 900 milicianos; para formar el Ejército de los Andes ordenó el reclutamiento de todos los varones cuyanos entre 14 y 45 años, así logró alistar a 3778 soldados, 1392 auxiliares que estaban bajo el mando de tres generales, 28 jefes y 207 oficiales. Los esclavos, que prefirieron luchar antes de seguir sometidos, se constituyeron en el elemento central de la infantería. Aproximadamente el 40 por ciento del ejército estuvo constituido por los batallones de libertos. La mitad de ellos fueron reclutados en Cuyo por San Martín, que se los compró a los hacendados y a las órdenes religiosas, que eran los grandes esclavistas de la época, y la otra mitad la remitieron desde Buenos Aires. La tropa además estaba integrada por soldados del Ejército del Norte, del Litoral y del Regimiento de Granaderos a caballo, también había chilenos y hasta un grupo de voluntarios ingleses.
En El Plumerillo, la instrucción militar consistía en ejercicios individuales (manejo de las armas, por ejemplo) y tácticas grupales (marcha, despliegue en la batalla). El entrenamiento duraba ocho horas, cuando terminaba los hombres debían preparar sus armas, monturas y arreglar su ropa. Pero un ejército además necesita armamento y para fabricarlo se precisaban toneladas de hierro. Los cuyanos donaron caños, rejas, cadenas y hasta ollas, también se fundieron las campanas de la mayoría de las iglesias. Con la ayuda de fray Luis Beltrán, San Martín creó la fábrica de pólvora, la armería, el batán para la fabricación de ropa y hasta una veterinaria para atender a los animales que irían al cruce.
Para transportar los pertrechos, la pólvora se fraccionaba en barriles de 100 kilos y la harina en sacos de 105 kilos, pero como las mulas podían llevar un peso de 60 kilos hubo que construir cajones de madera y cuero para distribuir la carga. Los 22 cañones se transportaban atados sobre el lomo de las mulas y las ruedas, a los costados.
El 24 de enero de 1817 San Martín partió hacia el macizo andino. El cruce se hizo por seis pasos diferentes, el Libertador condujo el grueso de la tropa por la ruta de Los Patos y franqueó alturas de 5000 metros; como sus soldados lo hizo montado en una mula, el mejor animal para andar en la montaña. Además, aquejado por una úlcera, en ciertos tramos fue transportado en camilla. De los animales que partieron, sobrevivieron poco menos que la mitad. La tropa soportó el clima cordillerano con temperaturas que durante el día alcanzaban los 30° y a la noche descendían hasta -20°. Como en la alta montaña no había leña se transportaron algunas cargas de ramas, para entrar en calor se quemaba bosta y de noche no se encendían fogatas para no alertar al enemigo. El alimento básico era el guiso “valdiviano” con charqui (carne seca), grasa, sal, ají y cebolla cruda, y se les entregaba un poco de vino y aguardiente para apaciguar el cansancio y el frío

Tiempo de valientes

El 10 de febrero, el Ejército de los Andes pisó tierra chilena, dos días después y sin tener tiempo para descansar, vencieron a los realistas en la batalla de Chacabuco. La operación fue descomunal y la clave del triunfo fue que San Martín era totalmente consciente de que debía lograr la unión de sus soldados para asegurar el éxito de su empresa. Por eso, el Cruce de los Andes se encuentra al nivel de las máximas hazañas de la historia no solo argentina sino también universal.

Piden enviar a juicio oral a Amado Boudou por la compra irregular de vehículos para Economía

Piden enviar a juicio oral a Amado Boudou por la compra irregular de vehículos para Economía
El ex presidente Amado Boudou. Foto DPA
El fiscal federal Ramiro González pidió hoy al juez Sergio Torres, la elevación a juicio oral de Amado Boudou en la causa en la que está procesado por la compra irregular de automóviles de alta gama para el Ministerio de Economía de la Nación, cuando era titular de esa cartera durante el gobierno kirchnerista.
En la causa se responsabiliza al ex vicepresidente como coautor del delito de "administración fraudulenta agravada por el perjuicio a la administración pública" y son seis las personas involucrados en la causa y a las que se les solicitó la elevación a juicio oral.
Piden enviar a juicio oral a Amado Boudou por la compra irregular de vehículos para Economía
Amado Boudou. Foto DyN.
La causa se inició por denuncia del abogado Ricardo Monner Sans, por la adquisición de una "partida vehicular innecesaria, mediante subasta privada direccionada en favor de la empresa 'Guido Guidi SA', por un valor global de $ 2.301.227".
El fiscal Ramiro González consideró en su requerimiento, que la "maniobra defraudatoria", llevada a cabo desde el Ministerio de Economía, "desvirtuó lo que en principio era un proceso licitatorio para la adquisición de 20 automóviles" hacia la "compra de 19 automóviles mediante una subasta organizada" en la que intervino la firma Guido Guidi SA. Esto, según el fiscal "se asemejó a una contratación directa" que además se realizó "por un precio desfavorable para las arcas nacionales".
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El abogado denunciante había consignado en su presentación que la compra se realizó "sorteando la modalidad de contratación correspondiente al caso y habilitando a tales fines los mecanismos económicos y de procedimiento necesarios para efectivizar la compra, que a la postre, conllevaba el pago por montos abultados o desventajosos para el Estado", algo que contempló el requerimiento de la fiscalía.
Al momento de argumentar la elevación a juicio oral, el fiscal González sostuvo que el Ministerio de Economía "no manifestó en el marco del expediente, cuál era la necesidad de adquirir los automóviles", todos ellos de alta y media gama.
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Además, según sostiene el pedido ante el juez Torres, "se incumplió con el procedimiento establecido para este tipo de contrataciones, es decir un llamado a licitación pública para garantizar la transparencia" en el procedimiento. Tratándose de un monto superior a los $ 300.000 debía realizarse la compulsa de precios, paso que fue omitido.
Otro de los aspectos consignados por el fiscal, fue que el trámite que terminaría beneficiando a la empresa Guido Guidi SA, adquirió "celeridad cuando se tomó conocimiento de la subasta que iba a realizar" la firma involucrada. La fiscalía concluyó que era "evidente que los funcionarios del ministerio de Economía mantenían comunicaciones con los integrantes de Guido Guidi por fuera de lo plasmado en el expediente administrativo".
Piden enviar a juicio oral a Amado Boudou por la compra irregular de vehículos para Economía
Amado Boudou después de ser sobreseído en el juicio oral por la transferencia del auto con papeles apócrifos.
Los procesados en esta causa son el ex vice de Cristina Kirchner junto a Benigno Vélez (entonces Secretario Legal y Administrativo de Economía), ambos acusados de coautores del delito de administración fraudulenta agravada por haber sido cometida en perjuicio de la Administración Pública y uso de documento público falso". A Boudou el juez Torres le trabó un embargo de $ 3 millones cuando lo procesó.
En el caso de Daniel Reposo (ex titular de la Sindicatura General de la Nación), Álvaro Reffino (Director de Asuntos Administrativos del ministerio) y de Fernando y Guido Guidi (dueños de la empresa que subastó los autos), todos deberán responder como "partícipes necesarios de los delitos de administración fraudulenta y perjuicio contra la administración".
Sin éxito en su pedido, Boudou había apelado ante la Cámara Federal de Casación Penal su procesamiento en esta causa, donde se le imputa la compra irregular de autos de media y alta gama para uso oficial, cuando era ministro de Economía del primer gobierno de Cristina Fernández.
Otras causas
Hace dos semanas el ex vicepresidente logró ser sobreseído por prescripción de la causa en la que se lo acusó de transferir un vehículo con documentación apócrifa. La fiscalía del Tribunal presentará la próxima semana un recurso ante la Sala IV de Casación rechazando la sentencia, por voto mayoritario, del Tribunal Oral 1.
Se trata del expediente en el que estaba acusado de falsear papeles de la transferencia de un auto que estaba en conflicto con su ex esposa.
Además, aún debe afrontar en juicio uno de los procesos más complicados: el del salvataje supuestamente irregular de la ex Ciccone Calcográfica, donde estará sentado en el banquillo junto a su amigo José María Núñez Carmona, el dueño de The Old Fund (la empresa que controló la imprenta) Alejandro Vandenbroele y el cofundador de esa empresa Nicolás Ciccone, entre otros.

El Supremo venezolano pide 50 años de cárcel para los que protestan

El Gobierno acusa de «extorsión» al marido de la exfiscal Ortega, crítica con Maduro
El exdiputado del partido chavista, Germán Ferrer, y marido de la Fiscal Luisa Ortega Díaz, al que le ha sido retirada la inmunidad
El exdiputado del partido chavista, Germán Ferrer, y marido de la Fiscal Luisa Ortega Díaz, al que le ha sido retirada la inmunidad
El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, propuso ayer que las condenas máximas en Venezuela deberían pasar de 30 a 50 años de cárcel. «La pena de los delitos graves como traición, instigación al odio, terrorismo y traición a la patria deben cumplir al menos los 50 años», dijo Moreno. Inicialmente Nicolás Maduro había propuesto una pena de hasta 25 años de cárcel, pero Moreno duplicó el castigo contra los que protestan, que, por supuesto, engloba a todos aquellos que se oponen al gobierno chavista.
El presidente del TSJ, además, anunció que los magistrados ponen sus cargos a las órdenes de la nueva Asamblea Nacional Constituyente (ANC), ante la cual confirmaron estar subordinados, como hicieron previamente el Poder Ejecutivo y el Electoral, dejando de nuevo al margen a la Asamblea Nacional de mayoría opositora.
Por otra parte, ayer se conoció que el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, ha ordenado a la ANC que retire la inmunidad al diputado Germán Ferrer por sus presuntos vínculos con una red de «extorsión» durante la etapa de su esposa, Luisa Ortega, al frente del Ministerio Público. Ortega fue apartada del cargo nada más ser constituida la ANC, como represalia por las críticas vertidas en los últimos meses contra el Gobierno de Maduro. El chavismo pone ahora en el punto de mira a su marido, miembro de la Asamblea Nacional en representación del partido gobernante.

Comisión de la verdad

Este anuncio coincide con la creación de la denominada «Comisión para la Verdad, la Justicia, la Paz y la Tranquilidad Pública», que estará integrada por la directiva de la ANC y tres diputados de los partidos de la oposición. También formarán parte de ella tres integrantes de organizaciones de víctimas de la violencia política, en el periodo de 1999-2017, y un representante de las organizaciones de derechos humanos venezolanas. La comisión, cuyo secretario general será Larry Bon Márquez, tendrá una vigencia de doce meses y funcionará en la sede del Museo Bolivariano de Caracas.
Para la presidenta de la Constituyente, Delcy Rodríguez, el Estado venezolano tiene como línea fundamental garantizar la justicia, sustentada en la Constitución, para blindar la paz en la República y acabar con la impunidad. «La justicia no es solamente un derecho, es un alto valor constitucional, es un alto valor y fin del Estado, es un derecho y es una garantía».

Terminarán en 2018 la mayor obra anunciada por el kirchnerismo

Se trata del Gasoducto del Nordeste Argentino, que fue lanzado en 2003; concluirán un tramo de 200 kilómetros

Pablo Fernández Blanco
LA NACION
Las obras del gasoducto serán retomadas tras varias postergaciones
Las obras del gasoducto serán retomadas tras varias postergaciones. Foto: Archivo
Casi 15 años después de su primer anuncio, en la Casa Rosada y con el presidente Néstor Kirchner como anfitrión de una nutrida convocatoria empresaria, la administración de Mauricio Macri terminará el Gasoducto del Nordeste Argentino (GNA), la mayor obra que puso en marcha la gestión anterior, que originalmente debía estar finalizada tres años después de su presentación aquel día de noviembre de 2003.
La tarea está a cargo de Enarsa, la empresa estatal de energía, que desde mañana pondrá a la venta el pliego para terminar el último tramo del ducto, que recorre la traza entre Salta (desde donde llega el gas de Bolivia) hasta Formosa. De allí en más, el gasoducto troncal está terminado.
La obra demandará unos $ 1100 millones y debería estar terminada en el primer trimestre del año próximo, según los requerimientos de Enarsa. En total, el GNA le costará al país unos US$ 1800 millones.
El tramo que se licita ahora reemplazará a la empresa Vertúa. En mayo del año pasado, la nueva gestión de Enarsa, a cargo de Hugo Balboa, le rescindió el contrato, entre otras cosas, porque sólo había construido el 53,92% del denominado EPC 1 (100 kilómetros), un tramo de 203 kilómetros, cuando otras constructoras tienen avances muy superiores. El trabajo de la ganadora consistirá en revisar lo hecho y terminar el proyecto.

Más chico y más tarde

En su versión original, el proyecto contemplaba llevar el gas a varias provincias que hoy no tienen ese recurso, entre las que se contaban Corrientes y Misiones. La última versión, en cambio, prevé construir un gasoducto de 1448 kilómetros para llevar el gas de Bolivia a través de Salta, Formosa, Chaco, Corrientes y Santa Fe hasta las cercanías de Buenos Aires.
La primera referencia pública al proyecto surgió el 6 de noviembre de 2003, en el II Encuentro Federal de Industriales, en Rosario. Participaron los ministros de Economía, Roberto Lavagna, y de Planificación, Julio De Vido.
La iniciativa había surgido de las oficinas de Techint. Sus técnicos lo consideraban un proyecto perfecto: traería el gas de Bolivia, donde la empresa de la familia Rocca tenía producción, a una Argentina cuya recuperación económica obligaba a las empresas -entre ellas las siderúrgicas del mismo grupo- a consumir más energía.
Menos de un mes después, Néstor Kirchner y Paolo Rocca anunciaban el proyecto en la Casa de Gobierno. Estuvo la crema del empresariado argentino en un acto dirigido al sector privado: Luis Pagani (Arcor y presidente de AEA), Alejandro Bulgheroni (Pan American Energy), Santiago Soldati (Sociedad Comercial del Plata), Amadeo Vázquez (Telecom) y Oscar Vignart (Dow Chemical).
Más tarde, la oposición planteó reparos a la propuesta del grupo privado y Kirchner decidió continuar la idea en la órbita del Estado.
La intención oficial es que, una vez terminado, el GNEA sirva para traer gas de Bolivia. Aún resta saber cuándo ese país podrá aumentar las exportaciones a la Argentina.ß

Suman generación

El sábado pasado se pusieron en marcha las centrales térmicas Pérez y Cañada de Gómez, en Santa Fe, que estarán disponibles para atender el mayor consumo del próximo verano. De esa manera, informó el Ministerio de Energía, están generando 10 centrales contratadas en el marco de la Resolución 21, con un total de 774 MW, equivalente a la capacidad de generación de la central nuclear Atucha II. La inversión, estimada en US$ 696 millones, fue hecha por capital privado y su repago se realizará por contratos de largo plazo.

Vídeos: El Acueducto de Segovia en estado crítico

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El infierno de Dresde bajo las bombas aliadas

Unos 1.000 aviones de combate destruyeron hasta los cimientos la ciudad germana asesinando a miles de inocentes durante ese tiempo
B-17 americano
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B-17 americano
El bombardeo de la localidad alemana de Dresde (13 al 14 de febrero, 1945) llevado a cabo por bombarderos Lancaster de la RAF (Royal Air Force) y B-17 de la USAAF (fuerzas aéreas estadounidenses) es uno de los episodios más negros de aquellos que acaecieron durante la Segunda Guerra Mundial.
Este ataque -realizado con el objetivo encubierto de desmoralizar al pueblo germano- llevó no solo a la destrucción de una localización de incalculable valor arquitectónico y artístico, sino también al asesinato de más de 25.000 civiles inocentes que nada tenían que ver con las acciones criminales del gobierno nazi de Adolf Hitler
La ribereña ciudad alemana de Dresde, conocida como «La Florencia del Elba», no se podía esperar aquella noche de febrero la destrucción que la iba a llegar desde el cielo en forma de miles de toneladas de explosivos.

Sangre civil

Los bombardeos aliados sobre ciudades alemanas (al igual que hizo el país centroeuropeo con sus rivales) fueron constantes desde el principio de las hostilidades. Para el año 1945 prácticamente todas las poblaciones germanas se habían visto afectadas por las ofensivas de las naciones enemigas. Especialmente la zona noroeste, ya que se encontraba más cerca de las posiciones británicas. En 1943, durante un ataque aéreo a Hamburgo (conocido como Operación Gomorra), la RAF había causado la muerte de unos 45.000 civiles y había herido a otras 37.000 personas. El mariscal Arthur «Bomber» Harris (a cargo de los ataques aéreos en tierras del Reich desde 1942 y conocido por sus hombres como «El Carnicero») envió 800 aviones que -durante cuatro noches- arrasaron la localidad lanzando sobre sus distritos residenciales 8.344 toneladas de bombas incendiarias y explosivas.
Como explica Ian Kershaw en «El final: Alemania 1944-1945», los bombardeos sobre ciudades se fueron multiplicando anualmente según iba avanzando la contienda y la Luftwaffe perdía pujanza en los cielos europeos. De este modo, durante los pocos meses que duró la guerra europea en 1945, los aliados lanzaron sobre el país gobernado por Hitler más del doble de explosivos (471.000 toneladas) que durante todo 1943. Dentro de la lista de enclaves alemanes arrasados por las bombas aliadas al final de la contienda se encuentran -a parte de Dresde- localidades como Pforzheim (17.600 víctimas) o Wurzburgo (4.000 muertos dentro de una población de 107.000 habitantes).
La otrora joya del barroco reducida a escombros
La otrora joya del barroco reducida a escombros- Reuters
El auténtico objetivo de estos ataques aéreos contra ciudades era claro: Había que llevar a los civiles y a los restos de las tropas del «Führer» a la desmoralización más absoluta. Evidentemente, tras el fracaso que supuso la Ofensiva de las Ardenas (16 de diciembre, 1944 – 7 de enero, 1945), la sensación de derrota cundía entre la población y los soldados del Reich. Tanto que, desde la cancillería, Hitler y los altos jerarcas nazis se vieron en auténticos aprietos a la hora de levantar la moral de un ejército y un pueblo que eran conscientes de que la capitulación se antojaba inevitable. Dentro de la paranoia colectiva instaurada en el Reichstag se llevaron a cabo ejecuciones sumarias de no pocos combatientes acusados de derrotismo.
Pese al evidente abatimiento que hacía presa a toda la Alemania nazi -como recoge Michael Burleigh en «El Tercer Reich. Una nueva histora»- el desaliento de la población fue relativo a ojos de la RAF. Los informes de las fuerzas comandadas por «El Carnicero» Harris relatan que no había ningún indicio de que la moral de los alemanes se hubiese visto afectada por sus bombardeos. Esta afirmación podría tratarse de una justificación empleada con el fin de proseguir con su política de sistemáticos ataques aéreos sobre ciudades alemanas.

«Una fragua titánica»

A pesar de que el objetivo principal del ataque sobre Dresde era que cundiese el derrotismo en el país centroeuropeo, los aliados tenían la necesidad de justificar dicha acción de alguna forma. Como señala Antony Beevor en su obra «La Segunda Guerra Mundial», el objetivo «oficial» de la ofensiva habría sido causar una avalancha de refugiados que estorbase los movimientos de los soldados del Reich hacia el frente ruso. Práctica que también había llevado a cabo la Luftwaffe en Gran Bretaña durante los ataques aéreos de 1940. Por otro lado, tanto Churchill como «El Carnicero», querían realizar una demostración de poderío frente a sus compañeros comunistas hostigando un enclave que se había visto prácticamente libre de hostilidades durante la contienda. Es así como -según explica Tami Biddle en «Rhetoric and Reality in Air Warfare»- la RAF y la USAAF acordaron el 1 de febrero situar las ciudades de Berlín, Leipzig y Dresde en la lista de objetivos prioritarios. La ofensiva recibió el nombre de Operación Trueno.
Las condiciones para atacar la histórica ciudad alemana eran, además, sumamente favorables para los fines anglosajones. Como explica Kershaw; había buenas condiciones meteorológicas, ausencia casi total de defensas aéreas, escasez de refugios adecuados y una gran población de 640.000 habitantes. De este modo, todo eran pros a ojos de británicos y americanos para lanzar su explosivo ataque sobre los civiles.
Este ataque llevó no solo a la destrucción de una localización de incalculable valor arquitectónico y artístico, sino también al asesinato de más de 25.000 civiles
Fue así como, el 13 de febrero de 1945, salieron hacia la localidad bañada por el Elba 796 Lancaster de la RAF en dos oleadas. La primera alcanzó el objetivo sobre las 10:30 de la noche, y se encargó de provocar los fuegos iniciales en la parte antigua de la ciudad. La segunda (más numerosa) se aprovechó de que la población pensaba que la ofensiva había terminado, por lo que los aviones británicos continuaron arrasando la localidad mediante el empleo de más bombas incendiarias y explosivas. El hostigamiento constante sobre la región ubicada a orillas del Elba llegó a provocar fortísimos vientos a ras de suelo que Beevor comparó en su obra con «una fragua titánica». Después los B-17 estadounidenses se sumaron a la macabra fiesta y tuvieron su particular oportunidad de cebarse con los supervivientes.Es difícilmente imaginable el infierno que se desató durante las 40 horas que duró el ataque. Kershaw afirma en su obra que «las personas que se refugiaron en los refugios improvisados se asfixiaron. Los que se encontraban en las calles fueron devorados por las llamas». De este modo miraras hacia donde miraras toda la ciudad se encontraba atestada de muertos.
Dresde tras los bombardeos
Dresde tras los bombardeos
Cuando las hostilidades cesaron definitivamente la otrora joya del arte y la cultura se había convertido en una necrópolis descomunal. El Reich desplegó al día siguiente dos mil soldados y prisioneros de guerra que se dedicaron a limpiar la muerte que habían dejado atrás los bombardeos. Se estima que más de 10.000 cadáveres fueron enterrados en fosas comunes y otros tantos fueron incinerados en los días posteriores. Los datos oficiales de pérdidas humanas arrojadas por el gobierno nazi hablan acerca de 18.375 muertos, 2.212 heridos graves y 350.000 personas sin vivienda.
Nos daba igual bombardear Dresde que lanzar las bombas al Canal. Dresde era un simple objetivo sin másPiloto de la RAF
Es sumamente complicado dar una cifra exacta acerca del número de bajas que provocó este ataque. A pesar de esto se ha aceptado la estimación de 25.000 muertos como la más cercana a la realidad, cantidad que forma parte de los 500.000 no combatientes que (más o menos) perdió Alemania durante la contienda. Como afirma Beevor, la interrupción del tráfico ferroviario y militar suponían un objetivo legítimo. Sin embargo, en este caso, se impuso el «deseo obsesivo de destrucción total» de Harris.Cuando esta política de ataques aéreos masivos salió a la luz pública, Churchill (quien estaba perfectamente informado acerca de la planificación y resultado de los mismos) se vio en la necesidad de enviar una notificación a los jefes de su estado mayor. El «premiere» británico afirmaba en la misiva que «la destrucción de Dresde sigue planteando una cuestión muy grave en contra de la forma que tienen los aliados de llevar a cabo sus bombardeos». Esta afirmación resultó sumamente hipócrita a ojos de los mandos de la RAF.
Parece ser que Joseph Goebbles -Ministro de Propaganda del Tercer Reich- al enterarse de lo acontecido en Dresde solicitó ejecutar a tantos prisioneros de guerra aliados como civiles habían muerto. Según explica Beevor, Hitler habría estado de acuerdo con esta medida, pero la llamada a la prudencia de otras personalidades como Keitel, Jodl, Donitz o Ribbentrop le hicieron replanteárselo.
Como afirman varias fuentes, al finalizar la contienda global la Unión Soviética trató de incluir los bombardeos contra civiles dentro de la lista de crímenes de guerra juzgados en Núremberg. Cosa a la que Gran Bretaña se opuso terminantemente, puesto que esto hubiese implicado sentar en el banquillo de los acusados a altos cargos de la RAF, entre ellos Arthur «El Carnicero» Harris.
«Nos daba igual bombardear Dresde que lanzar las bombas al Canal. Dresde era un simple objetivo sin más» es una de las respuestas recogidas de un piloto de la RAF con respecto a su participación en el bombardeo. Muy en la línea de las declaraciones propias de los SS acerca del Holocausto, o de los brazos ejecutores de los ataques contra Hiroshima y Nagasaki a propósito del empleo de armas nucleares contra población civil.

lunes, agosto 14, 2017

Escuchar a la Historia - Hugo Esteva