La Caridad sin Verdad sería ciega, La Verdad sin Caridad sería como , “un címbalo que tintinea.” San Pablo 1 Cor.13.1
martes, enero 12, 2016
No incumbe solo al Gobierno
“Una flecha sola, puede
ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles”
Gengis Kan
Hasta ahora, los
nacionalistas catalanes distinguían muy consideradamente a los inmigrantes
procedentes de otras partes de España, con el calificativo de “xarnegos”,
lo que en la lengua de Cervantes, se traduce como inmigrante castellano
hablante no adaptado, que no habla catalán, residente
en Cataluña, expresión manifestada con carácter despectivo.
Últimamente, el
concepto de los nacionalistas catalanes hacia aquellos que no han nacido en
Cataluña y no ostentan ocho apellidos catalanes, ha elevado su nivel de
estimación hasta el extremo de que Carles Puigdemont, el nuevo presidente de la Generalidad, prometió
expulsar a los “invasores” de una Cataluña independiente.
Esos invasores que
durante décadas han ayudado con su sudor a situar a Cataluña a un nivel
privilegiado por encima del resto de los españoles.
Esos invasores a
los que solo se les ofrecía los trabajos que los catalanes no querían hacer.
Esos invasores de
los que Jordi Pujol, en su libro "La inmigración, problema y esperanza
para Cataluña", dice: “Ese hombre anárquico y humilde que hace
centenares de años que pasa hambre y privaciones de todo tipo, cuya ignorancia
natural le lleva a la miseria mental y espiritual y cuyo desarraigo de una
comunidad segura de sí misma hace de él un ser insignificante, incapaz de
dominio, de creación. Ese tipo de hombre, a menudo de un gran fuste humano, si
por la fuerza numérica pudiese llegar a dominar la demografía catalana sin
antes haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña".
No me extrañaría
escuchar dentro de poco sobre esos a los que el nuevo Presidente de la Generalidad catalana
ha llamado invasores, algo similar a lo que Hitler dijo en defensa del
genocidio judío que llevó a cabo:
-"Creo hoy que estoy actuando
de acuerdo con el Creador Todopoderoso. Al repeler a los judíos estoy luchando
por el trabajo del Señor".
Lo que acaba de
ocurrir en el parlamento catalán y lo que aún puede suceder en el futuro es un
hecho tan grave como como en su día lo fue el golpe de Estado de Tejero, pero
sin pistolas.
Los nacionalistas,
siempre que España ha tratado de iniciar una nueva andadura, han puesto una
bomba de espoleta retardada debajo de la línea de flotación de esa andadura y
como ahora, han aprovechado el momento en que el Estado se encontraba en
situación de debilidad, para hacerla explotar.
España atraviesa
una situación de emergencia nacional y este es el momento en el que los
partidos constitucionalistas deben dejar de lado sus diferencias e intereses
políticos para atender los intereses de España y los españoles.
No es momento de
anteponer ambiciones personales, porque el desafío planteado y la situación por
la que atravesamos, no incumbe solo al gobierno, sino que exige una altura de
miras y una generosidad que haga posible el concurso de todos.
La diversidad de
los españoles, no significa que queramos sumergirnos en la tormenta de la
confrontación y la experiencia de las últimas décadas nos ha demostrado que
sólo la unidad y la solidaridad de nuestros dirigentes garantizan la grandeza, el
bienestar y el progreso de España.
César
Valdeolmillos Alonso
Triple Captura: Macri se mostró satisfecho pero reconoció "falencias" y "errores"
Conferencia del Presidente.
"Estoy
contento como todos los argentinos con que estén de vuelta en la cárcel y
quiero felicitar a las fuerzas de seguridad", dijo, pero advirtió que
se está "muy lejos del profesionalismo" necesario para enfrentar el
narcotráfico.
El presidente de la Nación, Mauricio Macri, expresó hoy su satisfacción por el resultado de la búsqueda de los prófugos, que concluyó ayer, reconoció los "errores" cometidos,
el hecho de no ser "infalibles" y se comprometió a "mejorar" e,
incluso, a buscar "uno por uno" a los más de mil prófugos que hoy tiene
la Justicia argentina.
"Estoy contento como todos los argentinos con que estén de vuelta en la cárcel y quiero felicitar a las fuerzas de seguridad que participaron a lo largo de esos trece días
y, en especial, a los ciudadanos que participaron demostrando que se
puede derrotar al narcotráfico todos juntos", dijo Macri en una
conferencia de prensa que brindó esta mañana en Casa de Gobierno, en la
que reconoció "falencias" y "errores". Habló de "problemas severos de
coordinación".
Fueron las primeras declaraciones públicas de Macri
sobre el tema, luego del fallido tuit del sábado, cuando se pensaba que
los capturados eran tres cuando solamente habían atrapado a Martín
Lanatta. Clarín consultó al Presidente sobre si el tema no ameritaba una palabra suya en medio del escándalo,
pero evitó profundizar la respuesta. Eso sí: adelantó que se está
haciendo un sumario por las idas y vueltas durante la investigación y
prometió que una vez terminado será presentado en público.
El
jefe de Estado reconoció que se está "muy lejos del profesionalismo"
necesario para encarar temas relacionados con el narcotráfico, atribuyó
esta falencia a "la complicidad" del Gobierno anterior con el
narcotráfico.
Según Macri, con la captura de los prófugos del
Triple Crimen de General Rodríguez se comenzó "una etapa de coordinación
entre todas las fuerzas" de seguridad, aunque reconoció "muchos errores porque no hay costumbre de trabajar en conjunto".
El
jefe del Estado consideró como un "desafío" del gobierno "construir
fuerzas de seguridad confiables y profesionales", y señaló que se
necesita "invertir, comprar equipamiento y recapacitar fuerzas para
estar cada día un poco mejor".
Asimismo, se comprometió a buscar
"uno por uno" a los más de 1.000 prófugos que tiene hoy la Justicia
argentina para que cada uno "enfrente sus condenas o procesos
judiciales". Para ello, anunció, se creará una fuerza especial que
estará bajo el ala de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
La Conquista de Granada, la heroica Cruzada que convirtió en «Católicos» a los Reyes de España
Los cristianos tenían la superioridad
numérica de su lado, pero las características del terreno alargaron una
guerra de asedios y escaramuzas durante seis años. El débil Boabdil fue
el mejor apoyo para los monarcas
La rendición de Granada, por Francisco Pradilla - Museo del PradoGranada
se había convertido en los albores de la Edad Moderna en el último
reducto musulmán de la Península ibérica. Pospuesta durante los
inestables reinados de Juan II y Enrique IV,
la conquista de Granada se situó como prioritaria para los Reyes
Católicos, arquitectos de lo que pretendía ser la España moderna. Isabel
y Fernando habían crecido bajo la amenaza que suponía el auge del
Imperio otomano, que en 1453 logró la caída de Constantinopla,
y no estaban dispuestos a tolerar el desafío de Muley Hacén, el emir de
Granada, que durante este periodo se apoderó de varios bastiones en la
frontera cristiana y dejó de pagar el tributo estipulado con los
cristianos. Con la toma de estos bastiones, entre ellos Zahara, esclavizó y exterminó a los defensores. La Europa cristiana iba, esta vez sí, a aceptar el duelo.
Al enterarse en Medina del Campo
de la caída de Zahara, Fernando «El Católico» afirmó en voz alta:
«Siento las muertes de cristianos, pero me alegro de poner en obra muy
prestamente lo que teníamos en el pensamiento hacer».
El lema Tanto Monta (Tãto·Mõta) y el yugo inscritos sobre los preexistentes relieves nazaríes de la Alhambra- WikimediaEl Papa Sixto VI
apoyó la empresa militar instituyendo una Cruzada, a modo de asistencia
financiera. La bula de Cruzada fue prorrogándose cada dos años hasta
alcanzar en su último año, 1492, una recaudación de 500 millones de
maravedíes. La nobleza, el alto clero y las comunidades judías aportaron
la mayor parte de los fondos. Además, desde distintos países europeos
llegaron importantes remesas económicas y, sobre todo, llegaron
caballeros y aventureros alemanes, ingleses, borgoñones, alemanes...
dispuestos a participar en la última Cruzada del Occidente cristiano.
Tampoco era menor el apoyo popular que tenía la Empresa granadina en
España. «Por donde quiera que iban, hombres, niños, mujeres, le salían
al encuentro de todas partes por aquellos campos y les echaban mil
bendiciones: llamábanlos amparo de España (...)», escribió el padre
Mariana sobre el fervor popular que desataba el paso de las tropas.
Los cristianos tenían la superioridad numérica y la moral de su lado,
pero las características del terreno alargaron una guerra de asedios y
escaramuzas, sin grandes batallas en campo abierto, durante seis años.
En este plazo de tiempo, los Reyes Católicos
desarrollaron un dispositivo militar, una administración y un sistema de
fiscalidad, cuya meta final era un Estado moderno que los reyes de la Casa de los Austrias emplearon posteriormente para lograr la hegemonía en Europa. Granada fue el inicio de ese sueño imperial.
«El Rey chico» sembró la discordia en Granada
La
primera etapa de la guerra se desarrolló entre 1482 y 1484, donde la
improvisación y las actuaciones aisladas de grandes nobles andaluces,
entre ellos el Duque de Medina-Sidonia o el Conde de Cabra, hermano mayor de Gonzalo Fernández de Córdoba,
marcaron el ritmo del conflicto. La suerte cristiana mejoró en la
segunda etapa, porque los ejércitos de Isabel y Fernando aumentaron sus
prestaciones y conquistaron los valles de Ronda, Loja, Marbella, Málaga,
un puerto imprescindible para la recepción de suministros y refuerzos
desde el Norte de África, y Baza. La otra noticia positiva para los
cristianos en esas fechas fue la asociación de los Reyes con Boabdil,
«El rey chico», que dividió todavía más al bando musulmán. En 1482 el
emir Muley Hacén fue destronado así por su hijo Boabdil. A partir de
entonces, Hacén y su hermano Ibn Sad, «El Zagal», se unieron para
combatir a Boabdil, que había prometido a los Reyes Católicos entregar
el reino en cuanto estuviera sentado en el trono y su tío, proclamado
emir en 1485, hubiera muerto o salido del país.
Boabdil mantuvo en
todo momento contactos secretos con los Reyes Católicos, muchos de
ellos a través de su amigo y confidente Gonzalo Fernández de Córdoba,
que adquirió gran protagonismo en la fase final del conflicto. Sin
embargo, Boabdil era esclavo de sus circunstancias y su poder era
demasiado precario como para salir con vida si rendía la ciudad sin
combatir. Poco quedaba por entonces de la tan cacareada tolerancia entre
musulmanes, cristianos y judíos, ni del esplendor cultural que había
dado lugar a una de las ciudades más bellas de Occidente.
Paulatinamente, la ciudad de Granada fue llenándose así de refugiados
radicalizados que buscaban un último lugar donde resistir hasta la
muerte.
Los Reyes Católicos conquistadores de Granada.- WikimediaLas acciones de 1490 demostraron lo precario de las defensas granadinas. Como relata José María Sánchez de Toca y Fernando Martínez Laínez
en «El Gran Capitán» (EDAD, 2015), aquel invierno, Hernán Pérez del
Pulgar, el de las Hañazas, entró de noche en Granada con 15 de los
suyos, clavó con su daga el Avemaría en la puerta de la mezquita mayor y
al salir incendió el mercado de la ciudad. A su vez, en esas mismas
fechas fracasó el intento de liberar a los 7.000 cautivos cristianos que
estaban encarcelados en las prisiones granadinas. La mayor parte murió
de hambre durante el asedio.
Las capitulaciones incluían la promesa de que no habría castigo para los tornadizos, elches, y marranos refugiados
Para intensificar la presión sobre el emir, los Reyes Católicos comenzaron en el verano de 1491 la construcción del campamento de Santa Fe,
construido de forma cuadricular frente a Granada, con la firme decisión
de que solo lo levantarían tras la caída de la ciudad. No trajeron
artillería pues en ningún caso pretendían destruir la ciudad. El 25 de
noviembre de 1491, los Reyes firmaron con Boabdil el acuerdo definitivo
para rendir la ciudad. Los monarcas se comprometían a respetar los
bienes y las personas que vivían en Granada, a garantizar la libertad de
culto, y que se siguiera empleando la ley coránica para dirimir
conflictos entre musulmanes. Las capitulaciones, asimismo, incluían la
promesa de que no habría castigo para los tornadizos, elches y marranos
refugiados en Granada, a quienes se facilitaría el traslado al Norte de
África. A cambio de este acuerdo tan benigno, «El Rey chico»
consistió entregar Granada en un plazo de dos meses, una condición
complicada de llevar a efecto a causa de la amenaza de un motín
generalizado contra el último rey de Granada. Con el permiso del emir,
una avanzada cristiana ocupó la Alhambra, adelantándose a cualquier
reacción violenta del pueblo, lo que fue seguido por la entrega de la
ciudad. Un cronista vasco describió aquel día como el que «redimió a
España, incluso a toda Europa» de sus pecados.
El emir no lloró; se retiró a sus nuevas posesiones
En
Roma, el final de la Cruzada fue celebrado con campanadas, encierros y
corridas de toros. Los conquistadores recibieron la calificación de
«atletas de Cristo», y los Reyes el título de «Católicos»
con el que hoy son conocidos en los libros de Historia. No es casual
por tanto que Isabel y Fernando eligieran Granada para el reposo de sus
restos en la Capilla de los Reyes de la Catedral.
Cuadro de Francisco Padilla «El suspiro del moro»El
2 de enero de 1492 se escenificó la rendición en una ceremonia
desprovista de humillaciones, como demuestra el hecho de que Boabdil no
besara las manos de los Reyes. Entregó las llaves de la ciudad al Conde
de Tendilla, Íñigo López de Mendoza, que sería el primer capitán general de la Alhambra.
Según recoge la Crónica de los Reyes Católicos, Boabdil avanzó sobre su
caballo de cara al enemigo que acampaba más allá de los muros de
Granada y entonces un tropel de gentes famélicas, compuesto de madres
gimiendo y niños «dando voces diciendo que no podrían sufrir el hambre; y
que esta causa vendrían a desamparar la ciudad e irse al real de sus
enemigos, por cuya causa la ciudad se tomaría y todos vendrían a ser
cautivos y muertos». La rendición había sido la única salida posible. El
último emir siguió viviendo en la Península, en un territorio asignado
por los Reyes en las Alpujarras, pero al cabo de dieciocho meses cruzó el Estrecho para morir en Fez muchas décadas después.
Las
condiciones firmadas por los Reyes fueron solo respetadas inicialmente.
La población mudéjar pasó en poco tiempo a ser tratada con mayor
firmeza a partir de la visita del nuevo confesor, el Cardenal Cisneros (1499).
Como resultado, se obtuvo un incremento de las «conversiones», pero
también una serie de desórdenes que se extendieron hasta avanzado el
siglo XVI. Estos episodios, no en vano, fueron considerados como una
ruptura de las condiciones de la capitulación por la parte islámica, con
lo que, libres de toda cortapisa, los Reyes emitieron la Pragmática de 11 de febrero de 1502, que obligaba al bautismo o al exilio de los musulmanes
Cada vez más visitantes al Valle de los Caídos
254.059 personas visitaron el año pasado el
conjunto monumental, donde está enterrado Franco; un 5,49% más que en
2014
El
Valle de los Caídos superó el año pasado el número de visitas, con
254.059 personas, un 5,49% más que el año anterior, con 240.837
visitantes. El conjunto monumental da sepultura al dictador Francisco Franco y al fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera y está coronado por una gran cruz de 150 metros de altura.
Situado
en la sierra de Guadarrama, sobre el valle de Cuelgamuros, es propiedad
de Patrimonio Nacional desde su inauguración, el 1 de abril de 1959, y proporciona al Estado unos ingresos anuales de unos 2 millones de euros. El
monumento del Valle de los Caídos, también conocido como Abadía
Benedictina de la Santa Cruz, abre de martes a domingo, de 10 horas a 18
horas, aunque mañana, Día de Reyes, permanecerá cerrado.
Un año más, el Palacio Real volvió a ser el monumento de Patrimonio Nacional más frecuentado, con 1.329.282 visitantes, un 11,01% más que en 2014 (131.790 personas más).
El Palacio Real abre todos los días del año, salvo aquellos en los que se celebran actos de Estado.
También ha aumentado el número de visitas al Real Sitio de San Lorenzo del Escorial, pese a la reordenación de sus salas este verano, con un total de 473.932 visitantes, un 1,50 por ciento más que en 2014.
Por otro lado, el número de visitas al Sitio Real del Pardo ha disminuido un 0,96 por ciento respecto a 2014, con 44.809 visitantes menos. Del mismo modo, el Real Sitio de Aranjuez ha experimentado una bajada del 2,56 por ciento, con un total de 263.752 visitas.
Patrimonio
Nacional destaca que en lo relativo a las Exposiciones Temporales
organizadas en 2015 se ha registrado un importante aumento de visitantes
a las mismas. Así, 257.740 personas han pasado en 2015 por las
exposiciones «El Retrato en las Colecciones Reales de Juan de Flandes a
Antonio López» y «Arte Contemporáneo en Palacio. Pintura y Escultura en las Colecciones Reales», que han tenido lugar en el Palacio Real de Madrid. Esta última exposición permanecerá abierta hasta el próximo 28 de febrero.
Por otra parte, 84.489 personas han visitado en las navidades de este año 2015 el Belén Napolitano del Príncipe en el Salón de Alabarderos del Palacio Real de Madrid. El Belén continuará abierto hasta el domingo 10 de enero.