La Caridad sin Verdad sería ciega, La Verdad sin Caridad sería como , “un címbalo que tintinea.” San Pablo 1 Cor.13.1
viernes, agosto 03, 2012
San Ignacio de Loyola
Película que nos narra la vida de este Santo, un hombre que abandonó las
armas de caballero para formar la Compañía de Jesús con la misión de
expandir el nombre de Cristo
Nota técnica: La calidad de las películas es aceptable (incluso cuando
se amplía la imagen a pantalla completa). Ello es por su alta resolución
y de ahí su "peso". Si la linea de internet del receptor no es muy
buena, podrían producirse parones. Para evitarlo el "truco" está en
iniciar la película y después "pausarla" (no pararla o apagarla) y hacer
otras cosas. Mientras se va "cargando" la película. Al cabo de un rato
se vuelve a activar y ya se ve sin interrupciones.
Santo Domingo de Guzmán (1170-1221), fundador de la Orden de Predicadores
SANTO
DOMINGO DE GUZMÁN (1170-1221), fundador de la Orden de Predicadores o
Dominicos, nació en Caleruega (Burgos) y estudió en la Universidad de
Palencia. Fue prior de los canónigos regulares de Osma. Predicó la
Verdad frente a la herejía albigense en el Languedoc, donde se le
unieron varios compañeros, que fueron los primeros miembros de la Orden
de Predicadores. Es el primer fundador religioso español. Antes, en
1206, había fundado el primer monasterio de dominicas en Prouille, con
algunas jóvenes convertidas de la herejía albigense. Inocencio III había
alentado el proyecto de Domingo de utilizar sólo las armas del ejemplo
de vida apostólica y la palabra para atraer a los albigenses a la
verdad. Y su sucesor, Honorio III, en 1216 aprobó oficialmente la Orden
de Predicadores, de la que fray Domingo fue Maestro General hasta su
muerte, reelegido en los capítulos generales anuales, en París y en
Bolonia, aunque él quería dejar de dirigir la Orden, ir a misionar
infieles y ser mártir. Los cinco últimos años de su vida los pasó
recorriendo a pie Francia, España e Italia, predicando la Palabra de
Dios y alentando a los discípulos que previamente había enviado, de dos
en dos, a estudiar a las universidades, de las que pronto serían
profesores y a fundar “casa de predicación”. En su pobre zurrón no
faltaban dos joyas en pergamino: el Evangelio de San Mateo y las
Epístolas de San Pablo. Declararon en el proceso de canonización que
“sólo hablaba de Dios o con Dios”. Su otro gran amor era María, cuya
devoción, que inculcó a sus discípulos, “los frailes de María”, era la
semilla del Rosario, que los dominicos cultivarían y ofrecerían a la
Iglesia universal por medio de un Papa dominico, San Pío V.
ENTREVISTA DE LA DRA. VILLARRUEL EN "DANDO CAÑA", DEL CANAL INTERECONOMIA -ESPAÑA-
Luego de su viaje a Francia para representar a las víctimas del
terrorismo en la RAN (Radicalisation Awareness Network), la Dra.
Villarruel estuvo en España para dar a conocer la impunidad de la que
gozan los terroristas en Argentina y para participar en la marcha de
"Voces contra el terrorismo" contra la reinserción de terroristas
etarras en la sociedad. En esta oportunidad fue entrevistada por el
canal Intereconomía, en el programa "Dando Caña".
Lanata: "El más impresentable del Gobierno es Moreno"
El periodista criticó al secretario de Comercio
Interior al considerarlo "un bruto que hace apología de eso"; ayer tuvo
un fuerte cruce con el periodista Víctor Hugo Morales
El periodista Jorge Lanata volvió a embestir contra el Gobierno, y en particular criticó al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a quien consideró un hombre "bruto que hace apología de eso".
Entrevistado en el programa La Mirada que
transmite Canal 26, se le preguntó al periodista qué miembro del
oficialismo consideraba "el más ridículo, el menos presentable". Su
respuesta fue tajante: "El más impresentable del Gobierno es Moreno, lo
defino como un López Rega sin armas. Tiene relación con las barrabravas,
es un bruto y hace apología de eso", lanzó. Y aseguró:
"Conceptualmente, es el más viejo. Es como una remake mala del peronismo del cincuenta y pico".
Lanata continuó su crítica a la Casa Rosada, y aseguró:
"Me pondría contento si alguien del Gobierno fuera preso". Pero
descartó esa idea, al considerar que los miembros del Poder judicial
están presionados por el Ejecutivo. "La sujeción del Poder Judicial es
mucho peor que en la época de Menem, hacen la venia con más disciplina,
están más presionados y son mas dóciles. O tal vez es el miedo por sus
carreras o al juicio político. No hay condenas, y hay muchos procesos a
funcionarios del Gobierno", opinó.
En particular, citó al ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, procesado en el caso de la tragedia de Once. "¿Quién puede decir que Jaime tiene que estar suelto? Ni los propios K lo dirían en off.
Esa grieta la veo en el último año", aseguró. "El Gobierno esta detrás
de los hechos, dejó de estar adelante, no puede dominar lo que pasa",
concluyó.
Ayer, el periodista tuvo un fuerte cruce de declaraciones con su colega Víctor Hugo Morales, a raíz de un informe que presentó en su programa dominical Periodismo para todos
. Allí, aludió a un libro que denuncia los supuestos vínculos de
Morales con la dictadura de Uruguay entre 1975 y 1977. Al día siguiente,
se hizo oír la respuesta del acusado por esa publicación, que criticó duramente a Lanata..
EEUUDESDETREINTAAÑOSATRAS
HugoEsteva
Parafraseo con gusto a José Antonio Wilde, el autor del encantador“Buenos Aires desde setenta años atrás”,
a quien le gustaba que lo llamaran “Güilde” argentinizando su apellido. Y lo
hago para señalar que si él mostraba con cierto asombro nostálgico el cambio de
Buenos Aires desde la Gran Aldea a la ciudad cosmopolita,puedo decir que –en la mitad de tiempo-
me ha tocado ser testigo del paso de los Estados Unidos de Norteamérica entre un
país que creía en sí a una región confundida, casi podría decirse que “sin plata
y sin fe”.
Lo que no ha cambiado es Iowa City. Sigue siendo la encantadora pequeña
ciudad del Medio-Oeste; por lo menos en verano, cuando no se ve invadida por los
estudiantes universitarios que casi duplican su población durante el año. Un
pueblo que combina campo y actividad intelectual en una agradable geografía
ondulada entre el Misissippi y el Missouri, tierra de maíz y chanchos, ahora
menos dividida a raíz del avance de las grandes compañías que han empujado a
muchos granjeros a la vecina Coralville. Pero que conserva su aire de tradición
local, poco contaminado, ordenado, limpio y trabajador.
El resto sí ha sufrido notoria modificación. Y, al respecto, así como las
costumbres veraniegas del Oeste llenan restaurantes y shoppings de clase media
embobada por el consumo, la caída de la producción de un país que fuera en eso
ejemplar provoca preocupante vacío. Así pasa en Cleveland (Ohio), ciudad y
región empobrecidas por la crisis automotriz, donde las antiguas fábricas de
autopartes son hoy “lofts” de dudoso reciclaje y cuyas autoridades apuestan
absurdamente a que el gran casino “Horseshoe” sea la herradura de la suerte ante
una población escasa de trabajo que hace cola para jugar.
No es que aquel verano de 1980 haya sido ideal. Los síntomas ya estaban
pero, desde entonces y como sucede con todas las decadencias, la velocidad del
desarrollo de la crisis ha ido en singular aumento. Es verdad, fue entonces en
Chicago donde vi –y fotografié asombrado- gente revolviendo los tachos de
basura, fue entonces donde –en pleno Boston Common- vi tipos durmiendo en la
plaza literalmente bañados por su propia orina, todas cosas inimaginables en el
Buenos Aires de esos días y masiva realidad nuestra de hoy. Pero aquello era el
fenómeno marginal de una sociedad todavía llena de pujanza, que todavía creía en
sí. Esto es lo que ha cambiado.
Los políticos ya constituían un centro de críticas en esos años y, de
hecho, la palabra “politician” era sinónimo de “poco creíble” en el lenguaje
común. Pero el norteamericano medio todavía creía en “la administración”, una
especie de poder independiente de los cambios partidarios, una burocracia
perfecta y absolutamente confiable sobre la cual podían dejar descansar su
futuro. Eso cambió después de los desplomes financieros de Lehman Brothers
representa como ninguno. Y si bien el deterioro no llega ni de casualidad al
grado de irresponsabilidad de la nuestra –que, simplificando, nació y murió
durante la primera mitad del siglo XX-, la administración pública norteamericana
es una más y, encima, paranoica después de las incógnitas para nada respondidas
de la caída de las Torres Gemelas.
Obama contribuye. Ni los propios creen que sea serio. Al punto de que
frente a él pueda crecer un candidato republicano con tan poca gracia. Pero
Obama está hecho a la medida de lo dueños del mundo. Con ellos aceptó el
fabuloso rescate de la crisis norteamericana, que fue a parar a los Bancos. Con
ellos empuja el rescate de Europa, que va a ir a parar a los Bancos y contra
Alemania, engrosando la dependencia a través de más deuda que reduzca la
libertad de las naciones. Y Obama está dando un paso decisivo universalizando en
su país el aborto, la contracepción y la manipulación humanas –y haciéndosela
pagar a todo el mundo, incluso a los católicos y a las instituciones católicas
disidentes- por medio del “Obamacare”, un seguro universal de salud –privado-
que será obligatorio para todos los contribuyentes y el fisco pagará a los que
no trabajan.
Para el norteamericano tradicional –uno ya no diría “medio” porque
alrededor de la mitad del país vive subsidiada- ese tipo de invento no puede
contribuir a la confianza. Y esa clase de norteamericano, que hizo un país
pujante trabajando y creyendo, ha dejado de creer. Ve crecer a China y piensa
que se le va tornando inalcanzable, más allá de que entienda o no si el capital
que la impulsa es el mismo que los globaliza a ellos. Mira hacia adelante y ve
un 2050 lejos de la primacía de EEUU a la que estaba
acostumbrado.
A la vez, no encuentra la solución en un sistema que le pone por delante
una política no demasiado distinta a la que conduce nuestra cada vez más
pelirroja y redondita presidente. No en vano, inteligentes argentinos que viven
entre los norteamericanos desde aquellos añorados años ochenta, dicen que Obama
es otro “Cristino”.
"Cristina y Néstor sabían" de los sobornos, dijo Schoklender
Involucró en maniobras irregulares a De Vido, Berni y López, entre otros funcionarios
Por Hugo Alconada Mon y Diego Cabot
| LA NACION Sergio Schoklender
es tajante: "Néstor y Cristina sabían". Habla ni más ni menos que de la
corrupción que, según sus dichos, es moneda corriente en este Gobierno.
Eso sí, reconoce una excepción: "Guillermo Moreno es incorruptible".
LA NACION lo entrevistó durante cuatro horas y media en
su casa de Pilar. Habló de todo, siempre con el grabador encendido.
Casi una docena de cigarrillos insumieron su andanada contra Julio De
Vido, José López, Roberto Baratta, Abel Fatala y Luis Bontempo. A los
cinco los responsabiliza por el colapso de la Fundación Madres de Plaza de Mayo . Aunque también acusa a Hebe de Bonafini y a su hija Alejandra. -¿Cómo cree que va a terminar el escándalo de Madres de Plaza de Mayo y la obra pública?
-En unos años, con un juicio oral
que concluirá que yo no hice nada y que la Fundación me debe dinero,
pero ante la sociedad, seré un parricida que maneja una Ferrari y que
seguro que arregló la causa para zafar. Para que sepan: en mi puta vida
apoyé el culo en una Ferrari. -¿Cuál fue el principio del fin?
-Con la muerte de Néstor, se agudizaron nuestros
problemas con los pagos de la Fundación. Empezaron las venganzas de De
Vido, López, Baratta, Fatala y gente de Economía. Comenzamos a padecer
retrasos en la cadena de pagos de la obra pública. -¿Por qué?
-Porque la obra pública tiene rigurosamente un 15% de
retorno, que el Estado paga el principio como "anticipo de obra". Por
eso es que todos los demás pagos los envía la Nación a cada provincia,
pero el anticipo se entrega directo a cada empresa. -¿La entrega de la obra pública es tan discrecional como se sospecha y denuncia?
-Por supuesto. Se licitan los planes según la cara [del
gobernador] y las posibilidades de "retorno". Todos los planes de obras
se utilizan como herramienta electoral. -¿Puede dar un ejemplo?
-Una vez planteé que era posible erradicar las villas
31 y 31 bis en siete meses. Pero Néstor me prohibió meterme, para que
fuera un problema que le quedara a Macri. -¿Cómo se pagan las coimas?
-¡Cómo va a ser! ¿Por cheque? Es en efectivo, ahí en las oficinas de los funcionarios. -Podría ser con una transferencia en el exterior?
-No, en efectivo. -¿Y usted pagó coimas?
-No, nunca. Ese fue mi primer problema. Pero como yo no pagaba el 15% de coima a nadie, lo destinaba a las obras. -¿Podía construir en todas las provincias?
-Sí, salvo en dos lugares, en las que no podía asomar
la nariz. Tucumán, porque Alperovich es dueño de una constructora, y
Santa Cruz. -Aludió antes a su "primer" problema. ¿Cuál fue el segundo?
-Que yo exigía que me pagaran las obras y abría las
puertas de los despachos de los funcionarios a las patadas si era
necesario. Pero a veces veía a 20 o 30 intendentes de ciudades
importantes de todo el país esperando a que los atendiera Fatala, por
ejemplo, mientras que yo entraba y le decía que iba a haber quilombo.
Entonces, por una orden de Néstor me destrababan los pagos. -¿Cuánto dinero movió con las obras de la Fundación? ¿ 750 millones de pesos, como dijo el Gobierno?
-No, más. Calculo que unos 1000 millones, como mínimo. -O sea que, si no pagó coimas por manejar esos fondos?
-Se perdieron de cobrar 150 millones, sí. -¿Se llevaba mal con López?
-Me llevo mal es poco. En la última obra que inauguró
Néstor antes de morir, tuve una pelea feroz con López, al que le dije
que era un petiso corrupto delante de Tomada, de Boudou y otros
funcionarios. Me dijo: «Te voy a parar la obra pública». Y le contesté:
«Esta me vas a parar». -¿Por qué con López?
-Porque nos frenaba todas las obras de la Fundación. Y
después que Néstor murió, nos paró todos los certificados [de obra],
mientras que yo seguía adelante con nuevas obras, mientras que nos
íbamos atrasando con los pagos, lo que generó discusiones con Pablo, que
estaba a cargo de las finanzas en la Fundación, y con Hebe. -Y a todo esto, ¿Moreno?
-Es incorruptible. Sólo firmaba algo si recibía la
orden directa de Néstor o de Cristina. Es un verdadero cuadro, un
soldado. Cuando termine en la función pública, volverá a su casa y a su
unidad básica. Es el único. -¿Y el viceministro de Seguridad, Sergio Berni?
-Es lo más corrupto que hay. Estaba a cargo de las
emergencias nacionales y cuando ocurrió lo de Tartagal, fue a negociar
con el intendente. Le dijo que firmara como que le entregaba 100 de
ayuda y recibió 20. El resto nunca llegó. -Usted habla de sobornos por todos lados. ¿Era un "robo para la corona"?
-Cristina y Néstor sabían. Pero la mecánica es
perversa. No es que las coimas se las quedaban ellos. Si no que era para
pagarle los sobresueldos al staff, para aceitar la maquinaria
electoral, para pagarles a los medios. La política es muy cara.
El uso político de la fundación
-¿Cuándo comenzó a distanciarse de Hebe de Bonafini?
-Las peleas con Hebe fueron creciendo porque ella está
enamorada de su relación con Cristina, al punto de decirme que si era
necesario que paráramos las obras para no llevarle disgustos a Cristina. -¿Y ella firmó ese contrato o su firma es falsa?
-¡Más bien que firmó! Los cuatro peritos más importantes de la Argentina así lo dicen. -Hubo denuncias penales y usted quedó procesado.
-Yo soy una figura fácil para pegarme. Soy el
parricida. Se sumaron todos para pegarme: De Vido, Aníbal [Fernández],
la oposición, la gente que detesta a Hebe? -Pero en la Fundación encontraron de todo?
-En la Fundación hubo una maniobra de Boudou y de
Aníbal, y la vaciaron de propiedades, de maquinarias. Faltan $ 130
millones. Renegociaron contratos que se transfirieron a empresas
vinculadas con López y los obreros pasaron al Evita. -¿La Fundación se usó para fines proselitistas?
-Financió afiches, campañas, micros, caprichos de Hebe y
gastos de otras madres. Alejandra nos salió una fortuna. Tuvimos que
comprarle un departamento de 90.000 dólares, una casa de 340.000
dólares, una computadora, un auto 0 kilómetro, después una netbook.
En voz alta
"Ese fue mi primer problema, yo no pagaba el 15% de coima a nadie"
"Todos los planes de obras se utilizan como herramienta electoral"
"Por orden de Néstor me destrababan los pagos"
"Moreno es incorruptible. Sólo firmaba algo si recibía orden directa de Néstor o de Cristina"