jueves, julio 30, 2009

APRENDIENDO! París..qué linda que sos.

Aprendiendo!!

Santa Sede reduce a estado laico a sacerdote promotor de Medjugorje

Santa Sede reduce a estado laico a sacerdote promotor de Medjugorje

El santuario de Medjugorje
Te sugerimos:
La Santa Sede decidió reducir al estado laico al promotor de las supuestas apariciones marianas de Medjugorje (Bosnia), el ahora ex sacerdote franciscano Tomislav Vlasic.
La historia de estas apariciones, aún no reconocidas por la Iglesia Católica, comenzó en 1981 en este pueblo bosnio, donde seis niños dijeron haber visto a la Virgen María. Pronto, el entonces P. Vlasic se presentó como el director espiritual de los "videntes" y señaló que la Virgen los ha visitado unas 40 mil veces en los últimos 28 años.
Aunque las apariciones no cuentan con el reconocimiento oficial de la Iglesia Católica, miles de fieles peregrinan anualmente al lugar.
Por su parte, el Ministro General de los Franciscanos, Padre José Rodríguez Carballo, señaló que Vlasic también ha sido retirado de esta orden; y precisó que la laicización de este ex sacerdote le prohíbe cualquier tipo de ministerio público o hablar sobre temas religiosos, incluyendo las supuestas apariciones de Medjugorje, bajo pena de excomunión.
Fuentes confiables sostienen que Vlasic estaba bajo sospecha de "herejía y cisma" y estaba acusado de "propalar doctrinas cuestionables, manipular consciencias, misticismos sospechoso, desobediencia a las órdenes legítimas y desacato contra el sexto mandamiento".

[FAROagencia] Atentado ETA, Justicia, Derecho

  • Nuevamente ETA intenta matanza. Sus cómplices siguen actuando con libertad
  • Nuevo libro: Cuestiones fundamentales de Derecho Natural
  • Miguel Ayuso, doctor honoris causa por la Universidad de Údine





Burgos, 29 julio 2009. Hacia las 04 horas de esta madrugada, la organización marxista separatista ETA ha hecho estallar una furgoneta con 200 kg. de explosivo junto a la Casa Cuartel de la Guardia Civil en Burgos. Los daños en edificios y vehículos circundantes son cuantiosos. De nuevo la Providencia ha impedido la matanza, pero la explosión ha dejado 64 heridos, seis de ellos niños.

Desde su fundación, ETA ha asesinado a muchos niños y mutilado o herido a otros cuantos. De hecho, una niña guipuzcoana de menos de dos años fue la primera víctima mortal de los separatistas: María Begoña Urroz Ibarrola, abrasada el día 27 de junio de 1960 por una bomba colocada en la estación de Amara (San Sebastián), muerta al día siguiente.

Horas después, en Vizcaya y Álava, han sido detenidos dos colaboradores de ETA: el conocido surfista Iker Acero, y Alberto Martínez Gutiérrez-Barquín, responsables de la página web de la asociación (legal) "Gaztesarea", desde la que se vendían bonos de ETA y rifas de apoyo a los asesinos.

Se han sucedido las últimas semanas actos de homenaje a etarras, con protección judicial. La misma protección judicial que permitió la presentación a las elecciones al Parlamento Europeo de varias listas patrocinadas por ETA. La más conocida, "Iniciativa Internacionalista-Solidaridad entre los Pueblos" (con el auxilio en toda España de los grupos "antifascistas" o antifas, admiradores de la kale borroka batasuna, con vínculos tanto a grupos de corte anarquista como al entorno de Izquierda Unida, y con estructuras legales que les permiten recibir subvenciones y organizar conciertos y algaradas con patrocinio municipal de los ayuntamientos del PSOE y del PP), encabezada por el viejo terrorista Alfonso Sastre, darling de la izquierda intelectual, amenazó el pasado junio con "tiempos de dolor" si no se negocia con ETA. Sigue en libertad, al igual que el asesino múltiple y orgulloso José Ignacio de Juana Chaos. Otra lista al menos, la de "Unidá Nacionalista Asturiana", se presentó a las mismas elecciones al Parlamento Europeo con avales de concejales de la tapadera de ETA "Acción Nacionalista Vasca" (ANV), sin que la Fiscalía se decidiese a instar su anulación.

Sabemos que la separación de poderes es una falacia, pero el régimen juancarlista/socialista está consiguiendo reducir a la administración de justicia a una agencia de La Moncloa. Si a ello sumamos las ridículas penas previstas en el Código y los beneficios penitenciarios, resulta que en España sale muy barato asesinar, aterrorizar a la población, pretender implantar un régimen comunista y romper la Patria.

Todo esto sigue sucediendo a pesar del Gobierno autónomo "constitucionalista" que ahora padecen las Provincias Vascongadas. La Diputación de Álava sigue en manos del PNV que, fiel a su trayectoria de apoyo al terrorismo, se dispone a prestar sus votos en Madrid para que se apruebe la nueva ley con que el Gobierno (de ocupación) de España pretende hacer aún más legal el terrorismo abortista.

El Gobierno "condena" el atentado. Faltaría más. Lo que no hace es poner fin al terrorismo y al separatismo, con los que convive y coopera. Podría hacerlo en cuarenta y ocho horas. Pero a esta democracia le conviene que existan ETA y el PNV (padre, protector y colaborador de aquella), el "Estatuto de Guernica", el euskera batúa y demás inventos. Le conviene que la amenaza del terror pese sobre los "díscolos" en cualquier lugar de España. Le convienen los más de doscientos mil vascos en éxodo, fuera de su tierra.



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Madrid, julio 2009. Hace unas semanas ha salido de la imprenta un nuevo título, el decimoséptimo, de la colección Prudentia iuris: Cuestiones fundamentales de derecho natural. Actas de las III Jornadas Hispánicas de Derecho Natural (Guadalajara, Méjico, 26-28 de noviembre de 2008). De las III Jornadas Hispánicas de Derecho Natural ya fueron informados en su día los lectores de FARO. El presente volumen está publicado por Marcial Pons, con el patrocinio de la Fundación Francisco Elías de Tejada y del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II. La edición ha corrido a cargo del profesor Miguel Ayuso Torres, director de la colección, quien se ha encargado también de la presentación del mismo, con una historia de las Jornadas Hispánicas de Derecho Natural desde 1972, y de la ponencia publicada en último lugar, "La tan necesaria como difícil restauración del Derecho Natural".

Siguen a la presentación las ponencias de Danilo Castellano ("Libertad y Derecho Natural"), Juan Antonio Widow ("El Derecho Natural y la Teología (I): una perspectiva clásica"), Bernard Dumont"El Derecho Natural y la Teología (II): algunos problemas actuales"), Gonzalo Ibáñez ("Ética y Derecho Natural"), Juan Fernando Segovia ("El Derecho Natural católico y la política. Del orden político natural al orden artificial del Estado"), Ricardo M. Dip ("Los derechos del hombre y el Derecho Natural: de cómo el hombre imago Dei se tornó imago hominis"), Carlos Pérez del Valle"Derecho penal y ley natural"), Jorge Adame Goddard ("El Derecho Natural y los contratos"). Tras la ponencia de Ayuso arriba citada, cierra la obra un índice onomástico.

Un libro bien cuidado, de contenido tan actual como perenne, imprescindible en las bibliotecas jurídicas, filosóficas y políticas, y en las de todos aquellos que busquen una correcta comprensión del estado actual de nuestras sociedades.


( (Ayuso, Miguel (ed.), Cuestiones fundamentales de derecho natural. Actas de las III Jornadas Hispánicas de Derecho Natural (Guadalajara, Méjico, 26-28 de noviembre de 2008). Marcial Pons Ediciones Jurídicas y Sociales, S.A., Madrid 2009. Tapa dura, 16 x 22 cm. 232 páginas. ISBN 978-84-9768-660-0. Depósito Legal M-25313-2009

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Mons. Aguer denuncia la imposición oficial de dogmas ateos

NOTICIAS

 
Mons. Aguer denuncia la imposición oficial de dogmas ateos
La Plata (Buenos Aires), 29 Jul. 09 (AICA)

Mon. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata
Mon. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata
“Desde el comienzo de esta publicación desigual y farragosa la sexualidad es presentada como una construcción histórica y sociocultural. Es lo propio de la ideología de género, según la cual lo masculino y lo femenino, el ser varón y el ser mujer, no surge de una diferencia biológica y mucho menos se identifica con ella, sino que procede de la evolución de la cultura y es, por lo tanto, cambiante”, expresa el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, en un mensaje titulado: “Orientaciones oficiales sobre Educación Sexual” referido a un documento oficial cuyo título es: “Material de formación de formadores en educación sexual y prevención del VIH/SIDA”. El material proviene de los ministerios de Educación y de Salud de la Nación y también lleva el nombre de “Proyecto Conjunto País”.

Una imposición totalitaria del Estado
     En palabras del prelado: “Es una recopilación de escritos dispares, pero unificados por una opción claramente ideológica, que no refleja la variedad de posiciones que pueden adoptarse en una materia tan esencial y que ha sido objeto de discusiones en distintos ámbitos, sobre todo en la comisión creada oportunamente por el Ministerio de Educación de la Nación para definir los lineamientos curriculares de Educación Sexual”. También advierte que “por su tenor parece otra imposición totalitaria del Estado, sobre todo teniendo en cuenta la delicadeza del asunto, ya que en ninguna de sus propuestas toma en cuenta la libertad de conciencia, tanto de los alumnos como de sus padres, garantizada por la Constitución y la misma Ley de Educación Nacional”.

     Sostiene que “la ideología de género se expresa en este documento con el máximo rigor”, y esta perspectiva es presentada “como el instrumento para modificar significados y prácticas que, según tal visión reduccionista, son construcciones obstaculizadoras que impiden el acceso efectivo a los derechos que se enuncian, referidos al ejercicio de la sexualidad”. En ese sentido, el pastor platense manifiesta que “el propósito de modificar conductas tiene una meta privilegiada de carácter sanitario, prevenir la infección del virus de inmunodeficiencia humana y de otras enfermedades de transmisión sexual. Pero también es fuerte el acento sociológico-político, ya que en varias de las contribuciones recopiladas se enfoca la sexualidad desde la dialéctica del poder”.

     La perspectiva de género, que atraviesa todo el documento, “establece una escisión en la realidad viviente de la persona humana: por un lado lo biológico, físico y corpóreo; por otro, la libertad, la creatividad que caracteriza a un ser personal y sus manifestaciones en la conducta y en la cultura”, explica el prelado, y recuerda que “una recta antropología reconoce la compleja armonía de una unidad viviente, en la que se verifica una continuidad entre lo biológico, lo psicológico y lo espiritual”, mientras que “aquella escisión es la base para afirmar, en la perspectiva de género, la elección de la orientación sexual”.

Jamás se habla de amor
     Una mención particular merece en el texto del arzobispo la cuestión del amor, al señalar que “la brecha estipulada entre sexo y género explica también que, en la presentación de la sexualidad que se ofrece en el documento que comentamos, jamás se hable del amor. El sexo, al parecer, no tiene nada que ver con el amor”. Por otra parte, pone de manifiesto que en el documento oficial se emplea el concepto de “sexualidad integral” como equivalente al de “plural”: “Llama la atención el uso que se hace en el texto de la noción de sexualidad integral. Parece designarse con ese nombre los diversos usos y discursos a los que se subordinan los cuerpos, en los cuales se inscriben los géneros, es decir, las diversas identidades sexuales: femenino, masculino, ‘trans’, etc. De hecho, en el contexto, la nota de integral equivale a un plural: se llama sexualidad integral a las sexualidades; la apertura a la diversidad subraya el desprecio del bíos y la escisión antes señalada”. Y advierte que “bajo el amparo del género caben los diversos comportamientos sexuales: así se otorga carta de ciudadanía a la homosexualidad y sus variantes”.

Se descalifica la educación sexual de escuelas de gestión privada
     Cita luego algunos pensamientos que se utilizaron como fuente, pertenecientes a la doctora Graciela Morgade, funcionaria del área educativa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que califica de “moralizante” al enfoque de educación sexual de las escuelas de gestión privada. Frente a esas afirmaciones, monseñor Aguer denuncia una “inversión de las calificaciones, ya que se atribuye universalidad a la visión torcida, reduccionista, de la sexualidad, propia de la ideología de género, que el Estado impone arbitrariamente en la escuela ‘pública’ (debería decir: de gestión estatal), atropellando la libertad de conciencia de los alumnos y de sus padres, y en cambio se señala como parcializante el enfoque que integra un ‘ideario explícito’ en las escuelas públicas de gestión privada, que en el caso de las católicas presenta integralmente la realidad humana de la sexualidad, incluyendo todas sus dimensiones y también, por supuesto, el amor, la libertad y la responsabilidad moral”.

Velada amenaza a la libertad de enseñar
     En segundo lugar, denuncia “una velada amenaza a la libertad de enseñar y aprender la verdad, cuando se menciona la posible aplicación de leyes nacionales e internacionales que declaran y tutelan derechos de niños y jóvenes. Digámoslo claramente: leyes inicuas, presuntos derechos. El Estado, para ejercer su inclinación totalitaria, posee una herramienta democrática: un marco común de ciudadanía”.

     Por otra parte, se refiere a “la inspiración neomarxista” que “se advierte en varios de los elementos que componen la recopilación de materiales. En ellos se subraya la interpretación de la sexualidad según la dialéctica del poder. Además, se insiste en que el uso, disfrute y cuidado del cuerpo (a eso se reduce la realidad plenaria, bella y sagrada de la sexualidad humana) están fuertemente condicionados por la situación socioeconómica y educativa, las costumbres y valores del grupo social de pertenencia y las relaciones hegemónicas de género”.

     Sostiene que la perspectiva de género se propone modificar los roles sexuales”, al “alterar la constitución de la familia y de la sociedad, con consecuencias impensables para el futuro de la humanidad”, y al advertir que el documento está cargado de una “potencialidad destructiva del orden familiar”, ejemplifica con el siguiente enunciado: “la perspectiva de género requiere de un proceso comunicativo que la sostenga y la haga llegar al corazón de la discriminación: la familia”.

Derecho a fornicar lo más temprano posible
     En cuanto al “enfoque de derechos”, que “proclama para los niños y adolescentes el derecho al sexo como un derecho humano, y concretamente: a decidir tener o no tener relaciones sexuales, libres de todo tipo de coerción y violencia y a no sufrir ninguna consecuencia no deseada de esas relaciones”, el arzobispo manifiesta: “Ni amor, ni responsabilidad, ni matrimonio, ni familia como proyecto de vida. Se confiesa explícitamente que la educación sexual excluye la formación en las virtudes, el aprecio y respeto de los valores esenciales que constituyen a la persona en su auténtica perfección”. Y añade: “En suma, por educación sexual se entiende la reivindicación del derecho a fornicar lo más temprano posible, y sin olvidar el condón”.

     Por último, expresa que “la orientación de este programa ‘educativo’ a partir de la afirmación de los derechos de los niños y adolescentes conduce a excluir la autoridad de los padres y los derechos y deberes que brotan de la patria potestad” y califica a este hecho como “una verdadera subversión del orden jurídico”, puesto que “se avizora un peligroso avance totalitario sobre la libertad de conciencia (no se menciona para nada en el texto la posible objeción) y sobre la libertad de enseñar y aprender, no sólo la de los docentes y alumnos de las escuelas de gestión privada, que pueden verse obligados a aceptar contenidos incompatibles con los respectivos idearios institucionales, sino también la de los que enseñan y aprenden en las escuelas estatales, a los que no se les puede imponer sin injusticia manifiesta una concepción del hombre contraria a sus convicciones”.

     “La tan mentada neutralidad religiosa del Estado en el ámbito educativo, el célebre laicismo escolar, no es compatible con la imposición de una dogmática constructivista y atea que resulta una especie de religión secular, ajena a la tradición nacional y a los sentimientos cristianos de la mayoría de nuestro pueblo”, concluye.+

Texto completo del mensaje


Fuente - AICA -

miércoles, julio 29, 2009

LA TELEVISIÓN CAUSA DESVASTACIÓN EN EL CLERO

LOS PADRES DE LA IGLESIA Y LA TELEVISIÓN

R.P. ABAD DOM FERNANDO RIVAS, O.S.B

COLOQUIO 13 - AÑO IV, N°1

Indudablemente los Padres de la Iglesia no conocieron la televisión, sin embargo, como instrumento portador de imágenes que llegan al ojo del hombre y se introducen en su corazón, la televisión queda comprendida dentro de las reflexiones que estos profundos psicólogos nos dejaron acerca de la conducta humana. Por otra parte, de haber conocido la televisión seguramente se hubiesen ocupado del tema, pues lo hicieron con otros equivalentes de su época, como fueron el teatro y los espectáculos a que estaban acostumbrados los pueblos paganos de la época. Vamos a tratar de señalar algunas de esas reflexiones que se desprenden de sus escritos y que son de gran utilidad y actualidad.

1. La “visión” como acto totalizante.

La primera observación es que todo lo que corresponde al mundo de la "visión" ocupa el primer rango dentro del conjunto de las experiencias sensibles que puede tener el hombre. Y por ello mismo la visión lleva a una experiencia que es totalizante, en cuanto que absorbe tras de sí todas las demás facultades del hombre, que quedan subyugadas y atraídas por lo que el ojo está viendo. Y en este sentido para los Padres de la Iglesia no sería ninguna novedad o sorpresa que alguien sufriera la imposibilidad de despegarse del televisor cuando éste ha sido encendido. Simplemente le dirían que reflexione, antes de encenderlo, si está en condiciones de hacerlo, es decir, si tiene algo en concreto de interés a que dirigirse, porque de lo contrario quedará atrapado por lo que aparezca, aunque no sea de su interés. Y, por otra parte, le aconsejarían que, como con todas las cosas que satisfacen los sentidos, es más fácil cortar una sensación cuando recién está comenzando que cuando ya ha crecido y atrapado la atención de sus potencias. La plena libertad la tiene antes de haber recibido los primeros estímulos e imágenes. Pero cuando ya ha pasado media hora recibiendo imágenes esa libertad está totalmente reducida y condicionada por la atracción ya desencadenada de los sentidos.

Según los Padres de la Iglesia el hombre fue creado en un estado de 'contemplación', es decir, de "visión" de Dios y del mundo de lo divino. Después de la caída del hombre esa visión continuó, pero se encontró con que estaba dirigida a otras realidades, inferiores, pero que ocupan el lugar de aquello que se ha perdido. Y esta importancia del mundo de la visión queda confirmada con la obra redentora de Cristo ya que tiene por fin devolver al hombre al mundo de la contemplación de Dios, que se ha hecho visible en Jesús de Nazaret.

De este modo todo lo que en el hombre puede ingresar por los ojos tiene de por sí la característica de atrapar en su totalidad, con todos sus sentidos y con toda su atención. El hombre fue hecho para la contemplación y todo lo que ocupe ese lugar tendrá, entonces, la característica de llenar la facultad más alta del hombre.

2. La "visión" del cuerpo y la "visión" del alma.

Lo dicho arriba corresponde, según los Padres de la Iglesia, a la visión como facultad integral del hombre. Pero, para ellos, el hombre fue creado en la unidad de su ser, donde las experiencias sensibles se corresponden con las espirituales. Y por eso la visión, que hoy se refiere exclusivamente a la capacidad de los ojos corporales, en los Padres de la Iglesia se refiere también a la visión que tienen los ojos del alma, y que ha sido dañada. casi enceguecida, según el vocabulario de los evangelios, hasta el punto de no creer siquiera en la existencia de un ojo del alma. Toda la filosofía griega siempre revalidó esa visión del alma, aunque en un plano intelectivo. La inteligencia "lee" dentro (intus- legere) de las cosas. Y hasta el día de hoy, los filósofos consideran que el hombre es, ante todo, un "Espectador” de las cosas.

Sin embargo la filosofía, tratando de la visión del intelecto, no hizo referencia a su integración con la visión que tiene el cuerpo, como si fueran dos fenómenos distintos.

Para los Padres, en cambio, la visión de los sentidos está ordenada a la visión del alma. Y, como todas las cosas dañadas por el pecado de Adán, para restaurar la visión del corazón es necesario un trabajo ascético que normalmente implica un "ayuno" de los sentidos: ayuno del estómago, ayuno de los ojos, ayuno de todos aquellos placeres que se imponen al hombre. Los autores del siglo de oro español hablan de un modo más cercano al vocabulario que estamos tratando: los sentidos deben pasar por una "noche", una oscuridad, donde no haya luz ni imágenes, para que se restauren los sentidos del alma, y entonces el hombre pueda "ver" más allá de las imágenes sensibles, la figura de Cristo presente en sus hermanos y la de Dios presente en todas las criaturas. Mientras no se dé ese trabajo ascético, los sentidos impondrán al alma lo puramente sensible y sólo verá en las cosas que contempla instrumentos para seguir satisfaciendo sus apetitos sensibles: en sus semejantes sólo verá sus cuerpos, y en las demás criaturas sólo contemplará una belleza efímera, que no dice nada más allá de lo que las apariencias presentan.

San Agustín enseñaba cerca del año 400:

Cuando el alma se embellece y ordena a sí misma, haciéndose armoniosa y bella, ya puede contemplar a Dios, como la misma fuente de donde mana todo lo verdadero y como Padre de la misma verdad. iOh gran Dios, cómo serán aquellos ojos! iCuán sanos, bellos, fuertes, constantes; seremos bienaventurados!... Nada más diré sino que se nos promete la contemplación de la Belleza, por cuya imitación las cosas son bellas, por cuya comparación todas las demás cosas son deformes ...1 1

La visión del alma tiene como característica la búsqueda de lo bello y sólo en él se sacia. No se trata de multiplicar esa experiencia en cantidad, sino en profundidad.

La visión del ojo del cuerpo, en cambio, es atraída por lo impactante, por el movimiento y el color. Sin embargo, nunca se sacia y por eso mismo se multiplica en cantidad. La publicidad televisiva sabe aprovechar estos recursos y trata de condensar en pocos segundos un conjunto de elementos -imagen, mensaje, invitación a la compra- que, si bien el hombre es capaz de soportar, sin embargo no es el modo más conveniente a la visión natural del hombre. Para la educación de esa visión integral del hombre son más provechosos los medios naturales de contemplación, es decir, la naturaleza, la belleza de un paisaje, la inmensidad de la noche. Esa contemplación, como veremos más adelante, es la única que respeta al hombre y no lo enajena de sí. Le permite conservar su identidad, dejando que su respuesta sea libre y no forzada o semi-forzada como cuando se recurre a los mensajes subliminales.

Un ejemplo de esta visión integral es la que nos trasmite el salmo 8 al decir:

      Señor, dueño nuestro,

      qué admirable es tu Nombre

      en toda la tierra!

      ...

      Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.

      ...

      Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos,
      la luna y las estrellas que has creado
      ¿que es
      el hombre para que te acuerdes de él,
      el ser el humano, para darle poder? (Sal
      8,2-4)

La visión integral del hombre se caracteriza por ser contemplación de las cosas, por transparentar a Dios, y por integrar al hombre en ella, haciéndole tomar conciencia de su lugar y de su propio ser. La contemplación de la naturaleza es sanante y reconstituyente de las facultades del hombre. La televisión y su publicidad busca acumular y condensar medios y mensajes que, tal como se ha hecho la experiencia hace poco tiempo, puede llegar incluso a enfermar y dañar las potencias del hombre.

3. La visión del ojo y el corazón.

Dentro del lenguaje bíblico que siguen los Padres de la Iglesia, los ojos son un reflejo del corazón. Hay una línea de conexión entre ellos que hace que lo que los ojos ven vaya directo al corazón del hombre y lo que el corazón siente dirija y oriente la mirada de los ojos. Para estos Padres tampoco sería una sorpresa ver a alguien llorando ante el espectáculo trágico de los protagonistas de una telenovela, o bien sentir una emoción profunda cuando sus ojos contemplan un paisaje jamás visto en un televisor color.

Y, en ese mismo sentido, el niño que durante la programación de Semana Santa ha visto una película de contenido religioso, como el "Moisés" o bien una "Vida de Cristo", va a estar impregnado en su sensibilidad de un clima religioso que nunca hubiese podido lograr el mejor predicador de niños.

El mundo de la visión se dirige directamente al corazón del televidente y sólo después lo deja en condiciones de elaborar lo que primeramente ha sentido.

Pero en esta doble direccionalidad ojos-corazón corazón-ojos los Padres, como profundos observadores del interior del hombre no veían en los objetos contemplados, o bien en los instrumentos que acercan el mundo a los ojos del hombre, como la televisión, ninguna maldad ni deshonestidad intrínseca. La maldad o impureza está primero en el corazón del hombre, y ese corazón impuro hace impúdica la mirada de los ojos, que salen a la búsqueda de lo que satisface su impureza.

Pero no por eso eran ingenuos para relegar el trabajo al puro interior del corazón, y por eso San Agustín escribía en su Regla para monjes que, ante cualquier síntoma de excitación por lo que ve, el monje baje su mirada y la mantenga fija en tierra, para que su corazón no se vea golpeado donde ya posee una herida.

Bajar los ojos, no mirar, era una recomendación muy común de los Padres de la Iglesia, por lo que también hoy dirían que ante ciertas programaciones lo mejor sería apagar el televisor. Este consejo no es otra cosa que lo que el mismo Cristo había dicho en el Sermón de la Montaña:

      Habéis oído que se dijo: "No cometerás

      adulterio". Pues yo os digo: Todo el que
      mira a una mujer deseándola, ya cometió

      adulterio con ella en su corazón. Si, pues,

      tu ojo derecho te es ocasión de pecado,

    Sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene

      que se pierda uno de tus miembros, y no
      que todo tu cuerpo sea arrojado a la

      Gehenna. (Mt 5,27-29)

Esta afirmación tan tajante de Cristo se debe a que, un poco antes, acababa de decir: Bienaventurados los puros de corazón, porque ellos "verán" a Dios (Mt 5,8). El corazón puro ve cosas puras, y por ello ve a Dios en todas las cosas. Pero la tarea de purificar el corazón, según Juan Casiano, puede llevar toda una vida y es la meta final que tiene todo cristiano y todo monje que ingresa en un monasterio2. 2

Todo esto se traduce en una recomendación muy sencilla que darían estos Padres de la Iglesia a los hombres que están a punto de encender su televisor: ¿Qué estás buscando satisfacer encendiendo el televisor? ¡Trata de ver qué es lo que está latente en lo oculto de tu corazón cuando vas camino a encenderlo! Porque las intenciones del corazón no son fruto de lo que ve, sino que anteceden y condicionan lo que se ve. Ellos sabían que, por un misterio que se esconde en el primer libro de la Biblia, el Génesis, el hombre nace con una herida en su corazón por la cual es capaz de salir a la búsqueda de lo impuro aún antes de haberlo encontrado.

4. El poder de las imágenes.

Es cosa sabida que los Padres de la Iglesia usufructuaron las enseñanzas que le brindó la filosofía de su época, tanto griega como latina. Según sus estudios antropológicos, el hombre conoce las cosas gracias a la experiencia de sus sentidos, y mediante la capacidad de abstracción de la inteligencia obtiene el contenido intelectual que encierran los datos brindados por los sentidos.

Pero entre los sentidos y la inteligencia hay una facultad que hace de intermediaria: la imaginación. La imaginaci6n oficia de puente entre los datos de los sentidos y la inteligencia. Es el punto de conexión de dos realidades muy distintas: una, los sentidos, que el hombre comparte con los animales, y otra, la inteligencia, poseída incluso por Dios. Esa realidad corpóreo-espiritual es lo que constituye la maravilla del ser humano, partícipe de dos mundos: el sensible y el espiritual.

Ahora bien, la imagen es la que hace que los datos recibidos por los sentidos puedan llegar a la inteligencia y, también, que los pensamientos de la inteligencia puedan influir en su sensibilidad. Cuando la inteligencia se propone influir sobre los sentidos del cuerpo debe hacerlo a través de una imagen con la cual éstos se sientan afines y tengan un lenguaje común de percepción. Del mismo modo, cuando los sentidos quieren influenciar sobre la inteligencia deben hacerlo a través de una imagen, de la cual ella abstrae las realidades inteligibles.

Estas disquisiciones filosóficas quieren decir, en concreto; que las imágenes que alguien recibe de un televisor son mucho más poderosas para llegar e implicar al hombre entero, que lo que pueda hacer un libro o un bello sermón. Lo que se lee en un libro debe ser elaborado, pasar por la imaginación y afectar a los sentidos y sentimientos. En cambio el televisor ahorra un paso al ofrecer la imagen en forma directa y, gracias a ella, afecta directamente a la sensibilidad y ésta impone su mensaje a la inteligencia que pasa a ocuparse de las cosas que le transmiten los sentidos. Por eso, los Padres de la Iglesia verían como lo más natural que un televidente se identifique con el protagonista de una película y experimente los mismos sentimientos que el protagonista tiene para con todos los que participan en sus aventuras: odio a los que quieren hacerle el mal y simpatía para los que lo ayudan a salir de sus aprietos. Las imágenes con movimiento penetran directamente en su sensibilidad, en sus sentimientos.

Además, es sabido para la medicina que las imágenes se graban en la memoria con un colorido y vivacidad tales que las convierten en un tesoro, o un lastre, que el hombre que las ha percibido seguirá reviviendo en las circunstancias más dispares de su vida, trayendo constantemente el recuerdo de dichas imágenes, y así reviviendo los sentimientos que ellos contienen. Esto, que nos sucede a todos, es más fácil de constatar en los niños, en quienes vuelven a aparecer de golpe por asociación, las imágenes que vieron en la televisión, y son transportados aun mundo de recuerdos y sensaciones como si las estuviesen viviendo en ese mismo momento.

Pero hay un elemento un poco más sutil en el poder de las imágenes. Ellas están más cerca de la realidad de los actos que las ideas. Son un paso adelante en el desencadenamiento de los actos humanos. Esto querría decir, para los Padres de la Iglesia, que la persona que contempla en la pantalla televisiva un crimen con características verdaderamente violentas está mucho más cerca de la realidad que el que lee simplemente en un libro, o bien de quien escucha un cuento. Y este acercamiento a la realidad significa que, a la hora de encontrarse en una situaci6n violenta, está mucho más preparado para reaccionar violentamente que el aquel que no tuvo el estímulo de la imagen. Y eso se debe a que, gracias a las imágenes, ya participó, en cierto modo, en un crimen o en un hecho de violencia y lo mismo en todas las otras materias que se refieren a los actos humanos.

La ciencia psicológica de hoy ha confirmado lo que estos sabios hombres primitivos ya señalaban como algo fundamental en el plano del obrar humano: aquello que ha pasado por la imaginación está mucho más cerca de ser realizado que lo que sólo quedó en una lectura. En el mismo lenguaje de los sueños, la aparición de una imagen significa que el hombre está en camino de conseguir realizar efectivamente lo que comenzó a insinuarse en un "insignificante" sueño.

Por eso también ellos decían que sólo somos capaces de soñar las cosas que de algún modo hemos consentido o realizado. Lo que no hemos dejado entrar en el corazón no puede tampoco entrar en el mundo de las imágenes, estando despiertos o dormidos.

Por esto, los Padres de la Iglesia se asombrarían de que, una sociedad determinada, esté luchando contra el crimen con diversos métodos de represión y capacitación de fuerzas policiales, sin tener en cuenta la continua incitación al crimen que ofrecen las imágenes televisivas o cinematográficas. Éstas, como ya vimos, tienen una enorme capacidad para mover hacia el crimen o la violencia, acostumbrando a la sensibilidad a emociones fuertes que preparan e introducen al espectador en la realidad del crimen por esa vivencia anticipada que es una película.

Indudablemente las reacciones ante las diversas imágenes dependen del grado de cultura y formación ética y religiosa de una persona pero también es bien sabido para los Padres de la Iglesia que el combate de la virtud es mucho más fácil cuando todavía se mantiene en el plano de las ideas remotas que cuando ya avanzo hacia el plano de las imágenes, que desencadenan la sensibilidad y hacen mucho más cercano el acto concreto o bien su aparición en los sueños.

5. El zapping y la curiosidad

San Bernardo de Claraval, llamado "Último Padre de la Iglesia", hizo especial hincapié en señalar una actitud que veía en los hombres de su tiempo y que a simple vista parece no revestir mucha trascendencia: la curiosidad. Ella es la que hace incita continuamente a los ojos a buscar cosas nuevas. Es un cierto libertinaje por el que los ojos responden con su movimiento a las múltiples pasiones que están rondando el corazón del hombre. Y nos parece que dentro de esta descripción entra el hoy llamado "zapping" de cuya gravedad, al igual que en la época de San Bernardo (siglo XII), los hombres no tienen la menor conciencia.

Veamos lo que dice3 3:

      El primer grado de soberbia es la curiosidad.

      Puedes detectarla a través de una serie de

      indicios. Si ves a un monje que gozaba ante

      ti de excelente reputación pero que ahora,

      en cualquier lugar donde se encuentra, en

      pie, andando o sentado, no hace más que

      mirar a todas partes, con la cabeza siempre

      alzada, aplicando los oídos a cualquier rumor,

      puedes colegir, por estos gestos del hombre

      exterior, que interiormente este hombre ha

      sufrido un cambio. El hombre perverso y

      malvado guiña el ojo, mueve los pies y señala

      con el dedo. Por este inhabitual movimiento

      del cuerpo puedes descubrir la incipiente

      enfermedad del alma. Y el alma que, por su

      dejadez, se va entorpeciendo para cuidar

      (incuria) de sí misma, se vuelve curiosa

      (curiosa) en los asuntos de los demás. Se

      desconoce a sí misma.


San Bernardo está comentando el 12º grado de humildad de la Regla de san Benito referido precisamente a la actitud de los ojos del monje. Y por eso señala, como el primer grado de soberbia, el descuido de la actitud de los ojos.

Los ojos del hombre han sido hechos para que se mire a sí mismo y cuide de su alma. Eso significa "curiosidad": cuidar (curare). Se puede cuidar de sí mismo, o al contrario, vivir atento a las cosas de fuera, pasando con los ojos de una a otra, en un movimiento que nunca satisface, porque lo único que llena es la guarda de sí mismo. Por eso el curioso se desconoce, y cree conocer mucho de lo que está fuera de sí.

      Si cuidas con suma atención de ti mismo,

      difícil será que pienses en cualquier otra

      cosa. ¡Curioso!, escucha a Salomón.

      Escucha, necio, al sabio: "Por encima de todo

      guarda tu corazón; y todos tus sentidos vigilarán

      para guardar aquello de donde brota la vida"

      (Prov 4,23). ¡Curioso!, ¿adónde vas cuando

      te alejas de ti?; ¿a quién te confías durante

      ese tiempo?; ¿cómo te atreves a levantar

      los ojos al cielo, tú que pecaste contra el

      cielo? Clava tus ojos en tierra para que te

      conozcas. La tierra te dará tu propia imagen;

      porque eres tierra y a la tierra has de volver.

En efecto, los ojos del hombre fueron hechos para mirar, para captar imágenes. Pero la imagen más importante es la propia, la mirada vuelta sobre sí. Por eso el curioso se desconoce a sí mismo. Pero oigamos también las quejas de quienes refutan esta postura:

      ¿Es que no puedo levantar hacia donde

      quiera estos dos ojos que Dios ha dejado a

      mi libertad? El Apóstol responde: "Todo me

      está permitido, pero no todo me aprovecha" (1Cor 6, 12).

      No es pecado, pero es síntoma de pecado.

      Si tu alma se mantiene alerta, la curiosidad no

      encontrará momentos ociosos. Esto tampoco

      es pecado, pero te hace propenso a faltar.

      Es indicio del pecado que se ha cometido y causa

      del que se va a cometer.

Estas palabras parecen suficientes para describir lo que hoy se señala como si fuese algo neutro, carente de causa y sin efectos, el "zapping".

* * *

El objeto de estas reflexiones ha sido presentar el pensamiento que los Padres de la Iglesia elaboraron hace muchos siglos acerca de la conducta humana, pero que no han perdido vigencia.

Si alguien deduce de estas consideraciones que la televisión en sí misma es mala, habrá sacado una conclusión errónea que descarta el papel fundamental del corazón del hombre.

La televisión es un instrumento creado por el hombre y es usada siguiendo intereses que brotan de los más profundo del corazón. Tratar de detenerse un momento y sondear cuáles son las motivaciones que llevan a encenderlo es el fin de estas reflexiones.

Notas:

1. AGUSTÍN DE HIPONA, De ordine 2, 19,51.

2. JUAN CASIANO. Colaciones, I.

3. SAN BERNARDO, Los grados de humildad y soberbia, 28-30.

http://www.fadm.org.ar/biblioteca/cultura/padrestv.htm

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