miércoles, agosto 02, 2006

“EL NÚMERO DE LOS TONTOS ES INFINITO”

Gacetilla Nº 29 / 06 31 de julio de 2006


AUNAR
Asociación Unidad Argentina


Entidad Civil sin fines de lucro Consultas telefónicas o personales
Personería Jurídica IGPJ 1.581.389 Lunes a viernes de 15:00 a 19:00 hs.
Esmeralda 634, 1º - D (1007) E -mail: aunar@iplanmail.com.ar
Ciudad Autónoma de Buenos Aires


“EL NÚMERO DE LOS TONTOS ES INFINITO”

¿Cómo puede ser que estos políticos ignorantes y deshonestos, consigan votos?. Son pocos votos en proporción al electorado (Kirchner arrebató la presidencia sólo con el 17.8% del padrón), pero no dejan de ser algunos millones.¿Cómo es posible que convenzan a tantos si no son capaces de hilar ni siquiera un argumento que tenga la más mínima dosis de racionali-dad?
A contrario sensu, ¿cómo puede ser que los argumentos más sólidos y más irrefutables no convenzan ni siquiera a un intelectual habituado a razonar y que los opositores de esta tiranía, que son mayoría, seamos tan torpes y carezcamos de todo poder de persuasión?
Un gran psicólogo político de principios del siglo XX nos da algunas pistas para entender este fenómeno. Entender un problema es empezar a resolverlo. Gustave Le Bon, en su libro "La psychologie politique et la défense sociale" (Edit. Flammarion, París, 1910) dice que los princi-pios de las convicciones populares son cuatro:
1) El prestigio que sugiere y se impone;
2) La afirmación sin pruebas que dispensa de toda discusión;
3) La repetición que hace aceptar como ciertas las cosas afirmadas y
4) El contagio mental que torna rápidamente poderosas las convicciones individuales más débiles.
Esta breve enumeración contiene los elementos fundamentales de la gramática de la per-suasión...Los factores de persuasión no se dirigen sino a los sentimientos, es decir, a los móviles habituales de nuestra conducta" (op. cit. pag. 136).


Apliquemos esos principios a nuestra situación política y veremos que se cumplen al pie de la letra.
¿Qué es "prestigio" en la Argentina decadente del año 2006? Es tener plata o poder, aunque uno sea un delincuente. Una persona de bien, por más que sea inteligente, honrada y confiable, si no tiene poder ni dinero, no tendrá prestigio. A lo más que puede aspirar es a una cierta condescendencia benévola y una cierta atención sin compromiso.
Lo que diga un diario prestigioso, un opinador famoso de la televisión, un millonario o un personaje "reconocido" de la política, será persuasivo, aunque contradiga la más ele-mental evidencia. Lo que diga un "don nadie" le entrará al ciudadano por una oreja y le saldrá por la otra, sin hacer mella en su dura corteza cerebral.
La afirmación sin pruebas -segundo principio- está dotada de una gran dosis de vero-similitud a los oídos del tonto. El hecho de que el que afirma no se haya molestado en proveer-las es una señal para el tonto de que aquello es de primera evidencia. Si hubiera alguna duda ad-misible -piensa- el que lo afirma hubiera presentado alguna prueba. No lo hizo, luego (¡lógica impecable!) aquello no admite discusión.
Por ejemplo, en estos días, la versión de una supuesta "recuperación económica" del país. El tonto la cree píamente aunque esté desocupado o pasando las angustias de un empleo precario o tenga un oficio sin clientes, esté tapado por las deudas y asfixiado por los impuestos. Y con la misma ceguera cree las estadísticas del INDEC en que se funda la especie, aunque sepa que ese organismo estatal está en manos de la tiranía y publica las estadísticas que le mandan publicar. Hasta hubo un escándalo público a ese respecto, pero el incauto no lo registró o no quiere acor-darse.
Otra regla de la persuasión publicitaria es la repetición. Un aviso pasado cada tres horas en una radio, no tiene ningún efecto. El mismo aviso, aunque ofrezca la mercadería menos útil y de más dudosa calidad, si es repetido cada diez minutos por todos los medios de difu-sión, producirá un "boom" de ventas de aquella basura.
La mentira de nuestra pretendida prosperidad, a fuerza de ser repetida, ha terminado por convertirse en un axioma. Nadie la discute o, mejor dicho, la discutimos algunos "outsiders" desprestigiados como yo que, para peor, ni siquiera somos economistas y usamos argumentos "banales" como "inseguridad jurídica", "desocupación", "despilfarro del Tesoro en robos de fun-cionarios y sobornos a la plebe", "coimeros en el gobierno", "insoportable carga impositiva que impide el ahorro", "anemia del sistema bancario", "repudio de la deuda pública y deshonestidad del Estado", "precariedad de los servicios públicos por el atraso de las tarifas", "inflación ram-pante", "falta de inversión", "retiro de inversores extranjeros", etc. etc. etc.
Otro ejemplo. La repetición ha conseguido hacer creer que Kirchner es un hombre de ca-rácter, con mucha autoridad, con una idea clara de lo que quiere lograr y una gran habilidad polí-tica. No hay más que oirlo, verlo actuar y mirarle la cara para darse cuenta que es un "minus habens". Pero no se quiere ver lo que los repetidores no dicen ni muestran...
El contagio de las opiniones difundidas según el método antedicho termina de consoli-dar la convicción general deseada por los manipuladores. "Stultorum infinitus est numerus"


(Eccles. 1,15) ("el número de los idiotas es infinito") dice la Sagrada Escritura. Cuanto más sean, mayor será el contagio hasta convertirse en una epidemia. "Todos lo creen, todos lo hacen, to-dos lo dicen", son argumentos decisivos para los culpables de su tontera.
- ¿Cómo puede decir semejante cosa?: ¡¿"Culpables de su tontera"?!" -exclama alguien fari-saicamente escandalizado. Le respondo al posible objetante con otra sentencia de la Biblia: "Cogitatio stulti peccatum est" ("los pensamientos del tonto son pecado") (Prov. 24,9). Lue-go, la opinión errada de los tontos es culpa suya y no pueden excusarse con su propia tontera.
- Lo peor es que a muchos de estos les va monetariamente bien. Peor para ellos y para los otros, porque, como vimos, eso les da prestigio y sus estupideces son, por eso mismo, con-vincentes. Pero también peor para ellos porque como dice la sabiduría inagotable de la Sa-grada Escritura, "prosperitas stultorum, perdet illos" (Prov. 1, 32) ("la prosperidad de los ton-tos es su perdición").
Y así llegamos a lo que quería probar y es que la Argentina se pierde no porque no haya argumentos para liberarla de la tiranía sino porque los mejores argumentos se estre-llan contra la imbecilidad colectiva que, en cambio, adhiere con servilismo y enfermiza credulidad a todas las mentiras que les llegan apoyadas en los cuatro pilares de la opinión se-ñalados por Le Bon.
Estar solo, no convencer a nadie, remar contra la corriente, decir la verdad contraria de la mentira que repite el "infinitus numerus stultorum" es una honra. Lástima que eso, por ahora, no sirve para que nuestra Patria se salve de la tiranía. Tal vez algún día Dios se apiade de nosotros y empecemos de nuevo a pensar y a razonar como ciudadanos responsables. Para ese entonces, los argumentos que hoy le estamos diciendo a la pared tendrán quien los oiga y saque sus conclusio-nes.
Cosme Béccar Varela
Publicación 728
e-mail: correo@labotellaalmar.com


¡POR FAVOR, REENVIAR A SUS AMIGOS Y AMISTADES!
Si Ud. no desea recibir otro mail, presione responder y escriba en asunto “borrar”.
aunar@iplanmail.com.ar

EL DIACTADOR CUBANO DELEGA EL MANDO EN SU HERMANO.

(EFE).- En un hecho inédito, el dictador Fidel Castro delegó con carácter provisional los cargos de primer secretario del Partido Comunista, presidente del Consejo de Estado y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas en su hermano Raúl, segundo hombre del régimen, por una crisis intestinal que ha obligado a intervenirlo.



El déspota, según un comunicado leído en la televisión local, ha sufrido una crisis intestinal con sangrado que le ha obligado a una complicada operación quirúrgica.
ALGUNA VERSION EN LA CUMBRE HABLO DE QUE " FIDEL" NO ERA FIDEL YA QUE EL CAMBIO "POSIBLEMENTE EN SU SALUD" HACIA PENSAR QUE ERA OTRO HOMBRE (")

La crisis, de acuerdo con el comunicado al parecer elaborado por el propio Castro y leído por su jefe de despacho, Carlos Valenciaga, le sobrevino por el "enorme esfuerzo" realizado durante su reciente visita a Argentina para participar en la Cumbre de Mercosur y su intervención en los actos por el aniversario del asalto al cuartel Moncada tras su vuelta a La Habana.

La operación, continúa el texto, "me obliga a permanecer varias semanas de reposo alejado de mi responsabilidades y cargos".

Por tanto, y por primera vez en la historia de la revolución cubana, Castro ha delegado con carácter provisional sus funciones como primer secretario del Partido Comunista de Cuba, presidente del Consejo de Estado y comandante en jefe en su hermano Raúl, designado el sucesor legal según la Constitución cubana.

El resto de los cargos que ocupa el anciano de 79 años han sido delegados en otros miembros del gobierno y del buró político del Partido Comunista.

Las torturas de su régimen


Desde los inicios de su gobierno, Castro fue señalado como el responsable de "internar" a sus opositores en centros hospitalarios para suministrarles shocks eléctricos en su cuerpo.

Los falsos fusilamientos también fueron moneda corriente de la dictadura de Fidel. Los disidentes, eran colocados en "el paredón" para una supuesta ejecución, después de los típicos juicios sumarios que aún hoy son utilizados.

En el momento del disparo fatal, en lugar de balas de plomo, sólo se escuchaba el estruendo del disparo.

Osmani Cienfuegos, quizás uno de los hombres más cercanos al anciano dictador, fue el protagonista de un macabro asesinato de opositores cubanos.

En 1961, nueve sobrevivientes a la Brigada de Asalto 2506 -disidente a Castro- vivieron en carne propia la crueldad del régimen hasta morir.


EN ESTOS MOMENTOS EN MIAMI HAY FESTEJOS DE LOS ANTICASTRISTAS
August 1, 2006, 4:14 am by redaccion

[FAROagencia] Nueva web de Siempre p'alante

Pamplona, 25 julio 2006. El infatigable canónigo don José Ignacio Dallo Larequi, director del quincenal navarro católico Siempre p'alante (sucesor de las páginas de opinión del recordado diario carlista El Pensamiento Navarro), nos hace llegar el anuncio de la renovación de su web, ahora en la dirección http://www.siemprepalante.es:
El día 25 del mes de julio del año del Señor 2006, V Centenario del nacimiento de San Francisco Javier, nuestro patrono de la Unión Seglar de Navarra, festividad de Santiago Apóstol, patrón de España, a las 12 del mediodía, hora de la Anunciación del Angelus, tras el rezo de esta devoción mariana a uno y otro lado del teléfono con su director, el reverendo don José Ignacio Dallo Larequi, don José Luis Díez Jiménez, colaborador de SIEMPRE P'ALANTE, de Brunete (Madrid), apóstol entusiasta de esta buena prensa para el Reinado social de Jesucristo, pulsó la orden de reactivación de esta página web que él con tanto empeño, dedicación y arte diseñó y que ahora tienes, navegador amigo, a tu alcance.
Hombre profundamente religioso y apasionado por las cosas de Dios, providencial en su constancia, don José Luis tiene el propósito de ir recuperando para esta página web, número a número desde el 546, año a año desde 2006 hacia atrás, toda la ingente obra de la publicación P'ALANTE de nuestra revista desde 1982. Que Dios le bendiga su enciclopédico esfuerzo y le conceda el llevar a cabo tan evangelizador proyecto, gracias al cual podrán leernos al día on line por Internet los que ya nos reciben en edición impresa en toda España, Europa, América del Norte y del Sur y hasta en el Japón.
Con María, como Javier, con vosotros, por Cristo Rey, navegando desde ahora con nuestra web www.siemprepalante.es por Internet,
SIEMPRE P'ALANTE
Visite la página Enlaces en la web abierta de FARO y el área Marcadores en nuestras páginas para suscriptores.


__________________________________________
Agencia FARO
Si no desea recibir nuestros mensajes rogamos nos lo comunique. Gracias

Hijo del demonio!!!!!!!!!!



HOMENAJE DE BERGOGLIO EL VIERNES EN LA RIOJA

Cardenal angelizado

Kirchner declarará día de duelo nacional la fecha del asesinato de Angelelli y Bergoglio presidirá un homenaje en La Rioja. La excursión angelizadora procura remover obstáculos en la marcha del cardenal hacia el papado. Este mismo año, un libro editado por Bergoglio mutiló un documento histórico sobre el proceso de liberación inspirado por Angelelli. Esto no quita significado político al tardío reconocimiento de su asesinato. La Iglesia lo negó mientras pudo y ahora intenta capitalizarlo.

// Sigue mas abajo??? Es lo más importante!!!!!!
Por Horacio Verbitsky?????? Consumando su obra .

El miércoles 2, el gobierno honrará al asesinado obispo Enrique Angelelli con la firma de un decreto que declarará el 4 de agosto día de duelo nacional. El viernes 4 el presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Jorge Mario Bergoglio, encabezará la delegación de obispos que rendirá homenaje al mártir en La Rioja. Los prelados lo harán en la ciudad capital, mientras sacerdotes y laicos, junto con el secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri, peregrinarán hasta el sitio en las afueras de El Chamical donde hace treinta años se cometió el crimen, en un fraguado accidente de carretera.

La excursión angelizadora de Bergoglio es parte del intento de remover cualquier obstáculo que se interponga en su camino hacia el papado. Su principal aliado en esta operación es el Comisionado Episcopal de Pastoral Social, Jorge Casaretto, uno de los únicos tres obispos de los años de la dictadura que quedan en actividad. El cardenal procura blanquear su conducta durante los años de la dictadura militar, cuando era superior provincial de la Compañía de Jesús y mantenía una cordial relación con el jefe de la Armada, Emilio Massera, que secuestró a varios de sus sacerdotes. Esto no implica minimizar la importancia política del gesto, por parte de una institución que primero aisló a Angelelli, luego aceptó a sabiendas de su falsedad la versión de un accidente y aun cuando comenzó a honrarlo, hace cinco años, omitió cualquier referencia a las causas de su muerte. Ya no hay espacio social para continuar con la falsificación de la historia. Unidos a la verdad que no pueden combatir, Bergoglio y Casaretto ven favorecido su intento por la composición actual del Episcopado. Su único contendiente interno de algún peso, disminuido por la anunciada jubilación del Secretario de Estado Angelo Sodano, que lo sostenía, es el arzobispo de La Plata, Héctor Aguer. Su cruzada personal consiste en impedir que la hemeroteca de la Biblioteca Nacional pase a llamarse Rodolfo Walsh en lugar a Gustavo Martínez Zuviría, como proponen legisladores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Martínez Zuviría fue el ministro de Educación del golpe de 1943 que obligó a modificar las letras de los tangos. Por eso la queja de “Cafetín de Buenos Aires” de Discépolo y Mores no rima con “mi vieja” sino con “mi madre”, y “Los dopados” de Cobián y Cadícamo pasó a llamarse “Los mareados”. También es autor de novelas antisemitas con el seudónimo Hugo Wast y fundador de un linaje de militares golpistas en el Ejército y la Fuerza Aérea.

Mutilaciones

Si algo no implica el homenaje de Bergoglio a Angelelli es respeto por su obra. Este mismo año, el presidente de la Conferencia Episcopal editó un volumen titulado Iglesia y Democracia, en el que mutiló los conceptos centrales de un texto histórico a cuya redacción contribuyó en forma decisiva el ex obispo riojano. Se trata del Documento de San Miguel que en abril de 1969 adaptó a la realidad del país las conclusiones de la Conferencia del CELAM en Medellín y del Concilio Vaticano Segundo. Angelelli era vicepresidente y animador de la Comisión Episcopal Especial del Plan de Pastoral (COEPAL) que, bajo su orientación, cobijaba al grupo de teólogos y peritos que prepararon el texto. El libro editado por Bergoglio sostiene que “no debemos tener miedo a la verdad de los documentos”. Pero el punto 2 del Documento de San Miguel se interrumpe en forma abrupta y, sin explicaciones, se pasa al 4. El final del truncado punto 2 dice que es el deber evangelizador de los obispos “trabajar por la liberación total del hombre e iluminar el proceso de cambio de las estructuras injustas y opresoras generadas por el pecado”. El omitido punto 3 es aquel en que el Episcopado sentenció que “la liberación deberá realizarse en todos los sectores en que hay opresión: el jurídico, el político, el cultural, el económico y el social”. La introducción del mismo documento, también suprimida por Bergoglio, decía que en ese proceso de liberación los obispos participarían con “la violencia evangélica del amor para proclamar públicamente nuestro compromiso en todas sus dimensiones”. Cuando una generación de jóvenes católicos formados por esos maestros tomaron esos conceptos inequívocos como guía de su conducta, el Episcopado bendijo las armas de los opresores que los masacraron. Hoy homenajea a Angelelli pero silencia su pensamiento.

La etapa antiperonista

Ordenado en 1949, Angelelli pasó algunos años de la primera presidencia de Perón en Roma. Allí conoció al fundador de la Juventud Obrera Católica (JOC) José Cardijn. De regreso, comenzó su labor pastoral en los barrios pobres de Córdoba. En 1952 fue designado como primer asesor de la JOC cordobesa y a cargo de la capilla Cristo Obrero. Junto a la capilla había un Hogar Sacerdotal, frecuentado por curas del interior de la provincia, en el que Angelelli instaló su vivienda. Pronto se convirtió en lugar de reunión también para jóvenes obreros y estudiantes. Angelelli era el principal colaborador del sacerdote italiano Quinto Car-gnelutti, a quien el arzobispo Emilio Fermín Lafitte encargó la organización de un Movimiento Católico de Juventudes destinado a competir con la UES peronista, con la consigna “la conciencia vale más que una motoneta”. En noviembre de 1954, Perón prometió sanciones para diecinueve sacerdotes de todo el país, entre ellos Cargnelutti. También ordenó arrestar a otro sacerdote amigo de Angelelli, Eladio Bordagaray, por haber dicho que había que elegir entre Cristo o Perón. Como Jaime De Nevares, Miguel Ramondetti o Rodolfo Walsh, Angelelli militaba en el más cerrado antiperonismo.

Después del ’55

Después del derrocamiento de Perón por un golpe militar cuyos tanques y aviones llevaban pintada la V y la Cruz que significaban “Cristo Vence”, todos ellos descubrieron a la clase obrera y entendieron el rol que adquirió con el peronismo. Angelelli integraba el Equipo Nacional de Asesores de la JOC, en el que se planteó un debate que tendría eco años después. Para algunos, el peronismo obraría como un freno al comunismo, por lo cual debía merecer la atención de la Iglesia. Otros, como Julio Meinvielle, sostenían que, por el contrario, al favorecer la lucha de clases, abría las puertas al comunismo. “Debemos confesar humildemente que hemos estado alejados de la clase obrera y nos hemos presentado ante ella como una Iglesia burguesa”, confesó Angellelli en 1958.

Su popularidad era tal que a nadie sorprendió que en diciembre de 1960 fuera designado por Juan XXIII arzobispo auxiliar de Córdoba y nombrado vicario general de la Arquidiócesis. El día de su consagración, la Catedral se pobló de obreros y gente humilde. Hijo de chacareros italianos que lo llevaban al seminario en el carro de la verdura, el Canuto Angelelli tenía 42 años y no aceptó la sugerencia del arzobispo Ramón José Castellano de abandonar su pequeña moto una vez consagrado obispo. Tampoco el reclamo de los empresarios de una fábrica que le pidieron que sancionara a los sacerdotes que apoyaban a un grupo de trabajadores en conflicto. “Si estas injusticias continúan, algún día estaremos en el mismo paredón los patrones y los curas. Ustedes por no haber sabido practicar la justicia social. Nosotros por no haber sabido defenderla”, les dijo.

En una de sus primeras decisiones dispuso que los alumnos del Seminario Mayor visitaran las capillas y barrios obreros para tomar contacto con esa realidad. Los sacerdotes que volvían de Europa se apartaban con naturalidad del antiperonismo y el antimarxismo prevalecientes en Córdoba. Esto los puso en conflicto con el arzobispo, cuando se pronunciaron por una Iglesia pobre y evangélica y en favor del plan de lucha de la CGT. Incluso llegaron a objetar la oposición del Arzobispado a una ley de educación del gobernador Justo Páez Allende. La libertad de enseñanza que defendía Castellano era una hipocresía porque sólo beneficia a “alguna clase privilegiada” y las inversiones edilicias de los colegios católicos “una bofetada que suena a sacrilegio en el rostro de los pobres”. Cuando la situación se escapaba de control, la Santa Sede retiró a Castellano y designó como nuevo arzobispo a Raúl Primatesta, quien confirmó al auxiliar Angelelli, como forma de congraciarse con el clero joven.

El pequeño Concilio

Durante una reunión de equipos de sacerdotes de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires realizada en Quilmes y bautizada como “El pequeño Concilio” se criticó con aspereza a la jerarquía. El Nuncio Humberto Mozzoni, el cardenal Antonio Caggiano y otros obispos tradicionalistas denunciaron que se asistía a un “derrumbe de la obediencia”. Angelelli defendió el Pequeño Concilio en la asamblea episcopal con un estilo temperamental y apasionado: “Nuestras opiniones a veces son anticonciliares. Esto escandaliza a los sacerdotes, que nos ven asustados del clero, con miedo de tocar temás tabú, como el celibato, la obediencia y los encuentros sacerdotales”.

En torno de la Parroquia Cristo Obrero y del Hogar Sacerdotal en el que vivía Angelelli, conectados por un patio interno, se nuclearon los grupos de cristianos revolucionarios que luego de una larga huelga de hambre de 1966 consideraron que se cerraban los caminos de las reivindicaciones estudiantiles y se entregaron a una militancia de base en sectores obreros que derivaron en la formación de distintos grupos, como el Peronismo de Base, el Comando Camilo Torres, el Peronismo Revolucionario y Montoneros.

En 1968 Angelelli fue designado obispo de La Rioja pero siguió atento a lo que sucedía en Córdoba. Al Cordobazo lo llamó grito de rebeldía lanzando por la juventud y la clase obrera y le dio una interpretación profética. A “la luz que se ha encendido con las fogatas de la destrucción” había que asumir un compromiso para que nadie muriera de hambre ni fuera excluido. En su primera homilía riojana anunció que venía a servir a los pobres, hambrientos y sedientos de justicia. Muy pronto irritó a los terratenientes locales y al poder político. El documento elaborado por medio centenar de curas y monjas y un centenar y medio de laicos en la Semana Diocesana denunció “una situación de injusticia y violencia que constituye un pecado institucionalizado” y proclamó que la tierra debe ser para quien la trabaje. Promovió la creación de sindicatos de mineros, peones rurales y empleadas domésticas, cooperativas de producción y consumo de tejidos, ladrillos, relojes, pan y para poner a producir los latifundios ociosos de la zona conocida como la Costa. Una de esas cooperativas reclamaba la expropiación de un latifundio, propiedad de un usurero que se había ido apropiando de los pequeños fundos de sus deudores. La intervención militar lo expropió pero lo puso en venta en parcelas individuales, porque cooperativas “sólo existen en Rusia, Cuba y China”.

Como los Apóstoles

En 1970, sus amigos y compañeros de discusión política en el Hogar sacerdotal de Córdoba Ignacio Vélez y Emilo Maza participaron en el ataque a una unidad militar en La Calera. El gobierno militar también involucró al sacerdote Erio Vaudagna, uno de los ex colaboradores de Angelelli quien, desde La Rioja, los comparó con los Apóstoles: “También les dijeron que eran subversivos”. Al jugarse y tomar en serio las cosas, eran lúcidos y sinceros y renunciaban a lo propio para caminar con los otros, dijo. Angelelli dejó de celebrar la misa de Nochebuena en la Catedral de la Capital e instaló el altar en un rancho humilde de un barrio marginal, que comparó con la gruta de Belén.

En 1971 el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo sostuvo que si el Ejército había sido “copado poco a poco por el imperialismo y la oligarquía” era lógico que el pueblo buscara “recrear por sí mismo la fuerza militar que se le niega y depositar su confianza en nuevos grupos armados solidarios con su causa”. Según el documento del MSTM también eran políticas las homilías del cardenal Caggiano que dan una imagen de la Iglesia “no servidora de los pobres sino domesticada y servil a los poderosos”. Cuando Caggiano y los integristas Adolfo Tortolo y José Miguel Medina exigieron una respuesta disciplinaria del Episcopado, Angelelli propuso acercarse a los sacerdotes.

–Dialoguemos para ser ayudados, para que nos ilustren –dijo. Su posición fue derrotada y la Comisión Permanente respondió al MSTM que no era evangélico el enjuiciamiento de los obispos “como infieles y serviles”.

Durante una Asamblea Plenaria de 1972, Angelelli impugnó el borrador de documento que circulaba, porque omitía “la responsabilidad de las Fuerzas Armadas, los políticos, dirigentes sindicales, los grupos económicos, el fuero antisubversivo y sus consecuencias, presos, torturas”. También sostuvo que recientes documentos de Perón y de los sacerdotes del tercer mundo “impactan y son más seguidos que nuestros documentos. Que en la práctica no aparezcan estos documentos como los magisteriales para con nuestro pueblo y el nuestro desechado por diluido, por no comprometido”. La Comisión Permanente del Episcopado escuchó sin pronunciarse su queja contra los agresivos informes de los servicios de informaciones. La reunión continuó con la solicitud de pasajes aéreos nacionales e internacionales para los obispos, gratuitos o rebajados, y la designación en el organismo gubernamental de censura cinematográfica de los monseñores Manuel Moledo y Oscar Justo Laguna para considerar la película Un cura casado.

Los Menem

Cuando el general Roberto Levingston reemplazó a Juan Carlos Onganía en la presidencia, el político conservador nacido en Anillaco Eduardo Menem quedó a cargo de la intervención federal en La Rioja. Su familia poseía una bodega que compraba a precios irrisorios la uva de los pequeños campesinos. Su hermano Carlos Menem era candidato justicialista a la gobernación y prometió que entregaría el latifundio a la cooperativa. Angelelli se sintió confiado luego de su victoria y el 13 de junio de 1973 viajó al pueblo natal del gobernador. Allí se encontró con una algarada conducida por un grupo de comerciantes y terratenientes, entre ellos Amado, César y Manuel Menem, hermano y sobrinos del ex interventor y del electo gobernador. Ante la pasividad policial, manifestaron frente al templo, denunciaron con altoparlantes el propósito de Angelelli de reemplazar al viejo párroco Virgilio Ferreyra por dos sacerdotes capuchinos, declararon a Anillaco Capital de la Fe e irrumpieron por la fuerza en el templo y la casa parroquial. Cuando Angelelli se retiró luego de suspender las celebraciones religiosas, lo corrieron a pedradas. Arguyendo la intranquilidad social, Menem retiró su apoyo a la cooperativización del latifundio y la Legislatura decidió venderlo en parcelas, tal como había dispuesto el gobierno militar. Los sacerdotes riojanos habían pedido la excomunión de los tres Menem y sus acompañantes, pero Angelelli prefirió una sanción menos drástica, el entredicho, y ofreció su renuncia a la Santa Sede.

La algarada

El Superior general de los Jesuitas, Pedro Arrupe, y el arzobispo de Santa Fe, Vicente Zazpe, visitaron La Rioja y declararon que la línea pastoral de Angelelli era acertada, porque seguía las opciones del Concilio, de Medellín y del Papa. Pero Zazpe viajó como auditor de la diócesis. Llevaba dos documentos del secretario de Estado, Jean Villot: una carta de apoyo al obispo e instrucciones reservadas. Debía informar sobre las orientaciones pastorales de Angelelli que “no recogen el consenso de todo el Episcopado argentino”. En Los Molinos, el pueblo anterior a Anillaco, “una multitud enardecida” reclamó la destitución del obispo “por marxista y comunista”. El enviado aceptó una audiencia colectiva con los entredichos quienes exigieron la remoción de Angelelli, mientras desde un altoparlante se difundían marchas militares. Uno de los sancionados le dijo que Angelelli “se va por las buenas o por las malas, y si no es por las malas será lo peor”. En su informe al Vaticano, Zazpe consignó que las posiciones eran irreductibles. Mientras los sectores pobres y de la juventud apoyaban la actuación de Angelelli, muchos integrantes “de instituciones anteriores - Acción Católica, Cursillos de Cristiandad, Ligas de Padres de Colegios”, la repudiaban. En este sector se “mezclaban motivaciones de índole religiosa, política, socio-económica”.

En marzo de 1974 la Secretaría de Estado recomendó a Zazpe que continuara al lado de Angelelli para alentarlo y aconsejarlo a introducir rectificaciones que favorecieran la reconciliación con los censurados. Sin abandonar la opción por los pobres, debía propiciar el diálogo con los disidentes. La directiva para Angelelli fue corregir los abusos litúrgicos de sus sacerdotes, el escaso contenido religioso de su predicación y los aspectos de su comportamiento “no aceptados por gente de fe simple y alejada de las novedades”. Luego Angelelli viajó para su visita ad limina apostolorum a Roma. Pese a la amenaza de muerte de la Triple A y el consejo del gobernador Menem de que se fuera porque su vida corría peligro, regresó en diciembre. Pablo VI lo instaba a seguir haciendo concreto el Concilio en su diócesis. Además le entregó una carta de complacencia por su sacrificada actividad en favor de los más necesitados y de condena por “las violencias y difamaciones” que padeció. El Papa le anunciaba que los responsables de los ataques recibirían “el debido requerimiento” por sus actos. Pero también le pedía que levantara la suspensión litúrgica en Anillaco, que se reconciliara con el párroco Ferreyra, que sus colaboradores prestaran “preeminente atención a los valores espirituales”, y que ejerciera la conducción diocesana también sobre aquellos laicos que no compartían “aspectos no esenciales de la pastoral diocesana”.

Redención por la sangre

Durante una visita a la base aérea de Chamical, que era un foco de cuestionamiento a Angelelli, el pro vicario castrense Victorio Bonamín dijo que el pueblo había cometido pecados que sólo podían redimirse con sangre. El 12 de febrero de 1976, el Ejército arrestó en Mendoza al vicario general de la diócesis de La Rioja, Esteban Inestal, y a dos jóvenes del Movimiento Rural diocesano. Uno de los oficiales les dijo que Juan XXIII y Pablo VI habían destruido la Iglesia de Pío XII, que los documentos de Medellín eran comunistas y que la Iglesia riojana estaba separada de la Iglesia argentina. Angelelli ofreció una vez más su renuncia a la Conferencia Episcopal. Durante la inauguración del curso lectivo de 1976 en la base aérea, el vicecomodoro Lázaro Aguirre interrumpió la homilía que pronunciaba Angelelli sobre la responsabilidad social de los cristianos:

–Usted hace política –le gritó.

En su misa radial del 1º de marzo, Angelelli describió la fractura profunda que enfrentaba a unos sectores de la Iglesia con otros. Cada uno influía a su vez sobre sectores decisivos de la militancia política y de las Fuerzas Armadas: Se busca dividir y separar a obispos y sacerdotes de sus comunidades, obstaculizar la misión divina de la Iglesia junto a su pueblo en la catequesis y en la evangelización, controlarla para que el Evangelio no llegue a su pueblo, se busca suprimir toda militancia cristiana y apostólica en su laicado, dijo. Dos semanas después, Angelelli suspendió los oficios religiosos en la capilla de la base. Todos los plazos estaban vencidos.

“Extraño acidente”

Angelelli fue asesinado cuando viajaba a Buenos Aires con una denuncia sobre el secuestro y asesinato de sus sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos Murias. El diario vaticano L’Osservatore Romano presentó el caso como un “extraño accidente”. Pero el cardenal Juan Carlos Aramburu negó que se tratara de un crimen y no hubo protesta vaticana. La biografía oficial del ex nuncio Pio Laghi es hipercrítica con Angelelli, a quien vincula con “los extremismos que proponía la Teología de la Liberación”. Para ello Laghi y sus colaboradores en el libro, los obispos Laguna y Casaretto, fuerzan los hechos y sostienen que Pablo VI dio orden de que no se tomaran fotos para no “inmortalizar” la última visita del “incómodo” obispo riojano al Papa, debido a sus “heterodoxias doctrinales”. No es así. Pablo VI se fotografió en el gesto afectuoso de tomar la mano de Angelelli el 7 de octubre de 1974 en el Vaticano. Esa imagen ilustra la biografía del obispo asesinado escrita por el dominico Luis O. Liberti.

Después del entierro de Angelelli, la Conferencia Argentina de Religiosos dirigió un angustioso llamado a Primatesta en busca de protección. Primatesta respondió que los obispos habían elegido ser “prudentes como las serpientes” porque estaban convencidos de que “hay tempus loquendi y tempus tacendi”. Tempus tacendi quiere decir tiempo de callar. Ese mandato se mantuvo a lo largo de las décadas. Fueron los excepcionales obispos Jaime de Nevares, Jorge Novak y Miguel Hesayne, junto con Adolfo Pérez Esquivel y Emilio Mignone, quienes aun durante la dictadura presentaron la denuncia por el asesinato de Angelelli, que la justicia riojana dio por probado el 19 de junio de 1986. El juez Aldo Morales sentenció que se había tratado “de un homicidio fríamente premeditado”. El Episcopado siguió sin asumir lo sucedido. En una declaración emitida en 2001 aún sostuvo que Angelelli “encontró la muerte” y que “la muerte lo encontró” y se abstuvo de mencionarlo como mártir. Hesayne replicó: “Tenemos más pruebas de su martirio que del de muchos mártires de los primeros siglos del cristianismo”. Esta es la historia de la vida y la muerte de Angelelli que ni Bergoglio ni Casaretto contarán.

[Red de Catequistas] El crimen de Israel lo pueden ver los israelíes de recta

Yo, Tsilli Goldenberg, ciudadano israelí,
Acuso a ustedes –Ehud Olmert, primer ministro de
Israel; Amir Peretz, ministro de Defensa; Dan
Halutz, jefe del Estado Mayor del Ejército israelí–
de cometer esta bestial y bárbara carnicería en el
Líbano.
Acuso a ustedes de cometer crímenes de lesa
humanidad contra el pueblo palestino.
Acuso a ustedes de abandonar a nuestros
soldados, cuando sus vidas podrían ser salvadas
mediante negociaciones, y los acuso de iniciar una
guerra injustificada en su nombre.
Haniya, primer ministro del pueblo palestino,
estaba dispuesto a negociar con nosotros no sólo el
retorno del soldado Gilead Shalit, sino también un
cese el fuego prolongado que les hubiera dado
seguridad a los pueblos de Israel y Palestina.
Ustedes lo rechazaron.
Nasrallah (el principal dirigente del Hezbollah)
estaba dispuesto a negociar el retorno de los
soldados apresados en el norte. Ustedes lo
rechazaron.
En lugar de eso, pusieron en peligro la vida de
cientos de miles de israelíes. Ustedes han causado
la muerte de 27 israelíes (hasta ahora), civiles y
soldados.
Ustedes han causado el asesinato en masa de más
de 350 libaneses, muchos de los cuales son niños.
Ustedes han convertido a 500 mil libaneses en
refugiados y continúan asesinando y hambreando a los
niños palestinos sólo porque están viviendo en su propia
tierra.
Los palestinos no son mis enemigos; tampoco lo
son los libaneses. Ustedes se han convertido en mi
enemigo. Y lucharé contra ustedes, como muchas otras
personas sanas en todo el mundo.

martes, agosto 01, 2006

La pasión del Líbano












































Socrates